sábado, 14 de julio de 2018

Pilas catalíticas

Hubo muchas soluciones, al menos eso publicitaban, para distintos problemas en los automóviles del pasado. Algunos de esos productos ofrecían soluciones mágicas, otros en cambio eran efectivos. Las pilas catalíticas también estuvieron entre esos productos ofrecidos en el mercado argentino en los años sesenta.


Ahora si eran efectivas es otro tema. Al parecer por la vieja publicidad era un producto importado. No se menciona al fabricante, pero sí al distribuidor, que era Teradel con domicilio en la calle Santiago del Estero 366, oficina 71, de la ciudad de Buenos Aires.

Pero estas pilas catalíticas, para el tanque de combustible y el radiador de agua, se podían comprar en la estación central del Automóvil Club Argentino (ACA), en casas de repuestos o en estaciones de servicio de todo el país.

Supuestamente, digo por lo publicitado, la Solatone, pila catalítica para el tanque de combustible, eliminaba los depósitos de carbón y otros residuos. Se colocaba en el interior del tanque y ahí realizaba su función.

En cambio la Sola-Cell, pila catalítica del radiador de agua, eliminaba las incrustaciones, corrosión y herrumbre. Esta pila catalítica se colocaba dentro del radiador. En ambos casos hay sendos dibujos, en la publicidad, que ilustran la ubicación de la Solatone y Sola-Cell.

Como dije al principio no tengo datos si eran efectivas en su accionar. Tal vez, como sucede en varias notas, de esta misma sección llamada “Accesorios y algo más”, algunos lectores conocieron a estas pilas catalíticas. Ellos podrán decirnos si cumplían con lo prometido, o solo eran enunciados publicitarios. La vieja publicidad apareció publicada en la revista Parabrisas número 23 de octubre de 1962.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

Archivo de autos no cuenta con ningún apoyo publicitario. Es un sitio editado por una sola persona de forma artesanal, con los pocos recursos técnicos que dispone a mano.


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