jueves, 12 de junio de 2014

Un Locomobile a vapor

Hace poco tiempo me topé con una interesante fotografía que nos atestigua la presencia en la ciudad de Buenos Aires de un automóvil Locomobile a vapor. Todo gracias al revisar viejas revistas Auto Club, órgano de difusión del ACA (Automóvil Club Argentino) para sus socios.



El Locomobile a vapor de Estados Unidos había sido traído a Argentina por el padre de Héctor Fernández quien fue la persona que envió la vieja fotografía a la redacción de la revista Auto Club. La foto había sido tomada por el padre de Fernández en los jardines de Palermo, en la ciudad de Buenos Aires, en el año 1902.

Estimo que el automóvil era de ese año o el anterior, 1901, o incluso de 1900. El Locomobile estaba provisto de un motor a vapor de 4 caballos de fuerza que constaba de una caldera a serpentina. Que se calentaba con un mechero de bencina para que entrara en régimen. La bencina se compraba en las droguerías, en una época que las estaciones de servicio no existían.

Para poner en marcha el motor a vapor había que retirar el gasificador y calentarlo en el fogón de la cocina. Una vez caliente se lo armaba y se encendía el combustible. Ya que la caldera era de muy poca capacidad de agua en pocos minutos había presión para usar el automóvil. Nada de subirse y darle arranque a la mañana para ir a trabajar.

La velocidad máxima del Locomobile a vapor era de 25 kilómetros por hora y en su haber consta un viaje, el más largo que tuvo el automóvil, a Tigre, actualmente una zona de turismo de fin de semana a pocos kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Pero en los inicios del siglo XX tan lejos como para regresar, a Buenos Aires, al otro día.

En la fotografía aparecen distintos miembros de la familia Fernández en el parque del barrio porteño de Palermo y, esa imagen, fue publicada en la revista Auto Club, número 32 que correspondió a los meses de diciembre de 1966 y enero de 1967.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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