martes, 12 de abril de 2016

Chevrolet de la serie Nova 400

Vimos, ayer, el Chevrolet 400 que primero se armó, y luego fabricó, en Argentina a partir del año 1962. Hoy conoceremos algo más de este mismo automóvil compacto pero en la versión original de Estados Unidos y fabricado por la General Motors Corporation.

Chevrolet Chevy II 400 de 1962 de Estados Unidos.


Este auto compacto, Chevrolet Chevy II, se ofrecía en el mercado estadounidense en tres series diferentes: 100, 300 y Nova 400. Esta última es la que conocimos los argentinos fabricada por la empresa General Motors Argentina.

Básicamente los motores ofrecidos de fábrica eran dos: un cuatro cilindros en línea y un seis cilindros en línea. El motor de 4 cilindros era de 2.509 centímetros cúbicos conocido como 153 por las pulgadas cúbicas. Este motor no tiene nada que ver con el que se montó en los Opel K 180, el 110 que desarrolló la General Motors Argentina.

Vista del las puertas abiertas del lado derecho del 
Chevrolet Chevy II 400 de 1962 de Estados Unidos. 

El de 6 cilindros era el 194, el mismo motor que usara el Chevrolet 400 argentino. En un principio este motor estaba destinado solo a la serie Nova 400 y pasó a ser el estándar para la línea. Aunque algunas unidades en el año 1962 salieron con un motor de 8 cilindros en V de 283 pulgadas cúbicas con una potencia de 220 HP. El motor 153 tenía 90 HP de potencia mientras que el 194 tenía 120 HP.

El Chevrolet Chevy II fue la estrategia de la General Motors Corporation para pelear un lugar en el mercado de los autos compactos en Estados Unidos luego de su fallido Chevrolet Corvair. Automóvil que se terminó ofreciendo como deportivo cuando inicialmente se apuntaba al mercado familiar de los autos compactos.

El tablero del Chevrolet Chevy II 400 de 1962 de Estados Unidos.

El vano motor era lo suficientemente grande para alojar un V8 y eso ocurrió con los modelos de 1964 en adelante y en especial de la serie Nova 400. Sin embargo en Argentina nunca se ofreció un motor de estas características, lo mismo que hizo Ford Motor Argentina para su modelo Falcon.

El motor 194 tenía la virtud de tener 7 bancadas para su cigüeñal. Esta característica permitía una larga vida al motor y la posibilidad de incrementar la potencia sin dañar partes mecánicas. En el motor 153 tenía 5 bancadas para su cigüeñal.

El baúl del Chevrolet Chevy II 400 de 1962 de Estados Unidos.

La caja de velocidades era similar al 400 argentino, incluso con las mismas relaciones para las 3 marchas adelante y la marcha atrás. Pero estaba disponible una caja de velocidades automática llamada Powerglide. La característica principal era que la refrigeración era por aire en cambio de usar aceite. Con lo cual era mucho más liviana que una caja automática convencional.

El embrague era del tipo monodisco seco con un diámetro de 23 centímetros. Opcionalmente se podían pedir uno de servicio pesado de 25 centímetros de diámetro. A diferencial del Chevrolet 400 argentino se ofrecían tres relaciones para el diferencial trasero: 3,08:1 (como el 400 argentino), 3,36:1 y 3,55:1. El diferencial era del tipo hipoidal.

Las suspensiones, delantera y trasera, eran similares al automóvil argentino. Hay dos dibujos que muestran claramente cómo estaban conformados los trenes delanteros y traseros. Lo llamativo era la solución de una sola hoja para el elástico longitudinal trasero que se llamaba Uniflex. En Argentina se pusieron muchos reparos, por esta sola hoja de elástico, a la hora del lanzamiento del Chevrolet 400. Luego el uso diario trajo confianza a los usuarios de la marca.

Transparencia del Chevrolet Chevy II 400 de 1962 de Estados Unidos.

Los frenos también eran a tambor en las cuatro ruedas del tipo autocentrante con pistas de fundición y las campanas de chapa de acero estampada. Los patines delanteros tenían un ancho de 5,7 centímetros y los traseros de 4,4 centímetros. La superficie total de frenado era de 1.667 centímetros cúbicos.

Los neumáticos era de la medida 640 por 13 pulgadas y eran especialmente fabricadas para los autos compactos de Estados Unidos con solo dos telas. Esto las hacía más flexibles y livianas. También generaban menor calor durante la marcha con una resistencia similar a las tradicionales de 4 telas.

Los opcionales para los frenos era el servo freno con sistema al vacío o unas cintas metalizadas usadas en los Chevrolet Corvette con muy buenos resultados para servicio muy duro. Eran buenos para competición o manejo en montaña. Aunque en el uso normal podían ser duros y abruptos en su accionamiento.

Las suspensiones delantera y trasera del
Chevrolet Chevy II 400 de 1962 de Estados Unidos.

Las series 100 y 300 del Chevrolet Chevy II presentaban menos ornamentos en su exterior y montaban de forma estándar el motor 153. Apuntaban a un mercado de auto familiar chico para los cánones de Estados Unidos. En Argentina era un auto grande.

Hay una transparencia del Chevrolet Chevy II que nos permite apreciar todos sus órganos mecánicos. Como motor, suspensiones, transmisión y parte de la estructura autoportante. Se aprecian muy pocas diferencias con el modelo argentino. Alguna bagueta o taza de rueda diferente, el resto era similar. Hay que recordar que el modelo 1962 del Chevrolet 400 se armó en Argentina con algunas partes de origen local.

Las fotografías y los dibujos fueron tomados de la revista Parabrisas número 16 de marzo de 1962 y nos sirvió para conocer un poco más al hermano estadounidense de nuestro querido Chevrolet 400.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

¿Te enteraste? Ya arrancó la colecta “Una Internet para Archivo de autos”. Sumate con tu colaboración. En este enlace enterate cómo hacerlo:


Archivo de autos tiene Internet propia financiada por sus seguidores, ya que no cuenta con ninguna otra ayuda económica.