jueves, 24 de julio de 2014

Lambda, el auto revolucionario de Lancia

Vincenzo Lancia tenía en su cabeza la idea de construir un automóvil como el Lambda hacia principios del año 1921. Pero la idea misma había nacido algunos años antes por un viaje en barco por mar.



El Lancia Lambda fue el primer automóvil en no tener chasis y presentar una carrocería autoportante. Otra de sus novedades era la suspensión delantera independiente. Así en octubre de 1922 el Lambda fue presentado en los Salones de París y de Londres.

Luego de finalizada la Primera Guerra Mundial, Vicenzo Lancia, realiza un viaje en barco por mar. Ahí es donde se interesa profundamente por conocer la estructura del casco de la embarcación. El Lancia Lambda conservará una de las características del barco: la carrocería era totalmente plana en su parte inferior, asemejándose al casco de algunas embarcaciones.

La suspensión delantera independiente se le ocurrió, a Vicenzo Lancia, cuando conduciendo un modelo Kappa por el camino a Fobello, para pasar un día en la casa de sus padres, el elástico delantero de la suspensión se le rompió, por el mal estado del camino.

Así es como se le ocurrió que se podía realizar una suspensión independiente para el tren delantero y disminuir el efecto de los baches en el automóvil. Para el año 1922 el Lancia Lambda era muy revolucionario no solo por el diseño de su carrocería autoportante y por la suspensión delantera independiente, sino por las líneas bajas y estilizadas que presentaba ante los ojos de los visitantes a los salones del automóvil donde fue expuesto.

El contraste con los autos contemporáneos era llamativo para ese otoño de 1922. Los técnicos estaban exultantes con la resistencia de la suspensión y de la carrocería. Pero para desarrollar la suspensión independiente, Vicenzo Lancia, tuvo que desarrollar un nuevo tipo de amortiguador, ya que los existentes en el mercado eran de fricción y no se adaptaban a su revolucionario sistema de suspensión.

Es así que crea el amortiguador que se conoce como tipo Lancia y su funcionamiento es hidráulico. El nuevo amortiguador desarrollado por Lancia tenía en su interior un pistón solidario con la parte móvil de la suspensión. Este pistón sube cuando el elástico se comprime. Las válvulas automáticas dejan pasar el aceite a la cámara inferior. Cuando el elástico se expande el pistón obliga al aceite a deslizarse por una válvula tarada que frena el retorno.

El radiador con forma de herradura se combinaba a la perfección con el trapecio de la suspensión delantera. En la vieja fotografía podemos apreciar un prototipo del Lancia Lambda que se estaba probando en los caminos de Moncenisio en el año 1921.

El Lambda se fabricó desde el año 1922 hasta el año 1930 con nueve series diferentes que presentaban mejoras en cada nueva versión. En un principio el motor era de cuatro cilindros en V, un sistema que nadie había intentado construir, de 2.150 centímetros cúbicos con un régimen de 3.250 revoluciones por minuto, que era elevado para la época.

La tercera serie presentó un incremento de la cilindrada que la llevó a 2.370 centímetros cúbicos y en la quinta serie llegó a 2.570 centímetros cúbicos. Así de la potencia inicial de 49 HP, se pasó a 59 HP hasta 69 HP, esto correspondió a los sucesivos incrementos en la cilindrada del motor. La primera serie alcanzaba los 115 kilómetros por hora y para la novena serie la velocidad máxima era de superior a los 125 kilómetros por hora.

Se construyeron 13.000 unidades del Lancia Lambda en diferentes versiones en todas las series que se fabricaron en los 8 años que estuvo en producción. El Lambda marcó el camino que seguirían muchas otras empresas en cuanto a las soluciones presentadas por Vicenzo Lancia como un visionario de la industria automotriz europea.

La vieja fotografía fue tomada de la Enciclopedia Autorama fascículo 47 del 18 de octubre de 1968.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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