Lenguaje claro

sábado, 24 de junio de 2017

Cuentavueltas para Chevrolet 400

Tener un cuentavueltas en un automóvil de serie en los años sesenta, fabricado en Argentina, lo convertía en deportivo. Por supuesto que ese solo accesorio no cambiaba nada de las prestaciones del motor. Pero era un elemento de medición que solo los autos deportivos traían de fábrica.



Recién el Isard 1204 trajo cuentavueltas de serie en su tablero y era toda una rareza. Tanto como que solo se produjeron 550 unidades, entre los años 1964 y 1965, por  parte de la empresa Isard Argentina. Pero tener un cuentavueltas en el tablero del Chevrolet 400 debe haber tenido un plus. Más cuando se usaba el mismo tablero de fábrica para colocar ese tacómetro, o cuentavueltas.

La empresa que lo hacía era Kil “O” Metro de Antonio Belvedere de la calle Quintino Bocayuva 382 de la ciudad de Buenos Aires. Además de dedicarse a reparar el instrumental del automóvil, tal como reza el aviso agrupado.

En esas pequeñas publicidades que se publicaban en la sección “Novedades a través del parabrisas” de la revista Parabrisas, en este preciso caso en el número 57 de agosto de 1965.  La empresa Kil “O” Metro también anunciaba que era el servicio autorizado para reparar las radios Autovox y Motorola, dos de las marcas que estaban presentes en el mercado argentino por aquellos años.

La temática de este fin de semana será “tableros deportivos”, esos tableros que se podían instalar en nuestros automóviles en los años sesenta y fabricados por varias empresas especializadas. Además de existir una gran variedad de versiones de tableros para los distintos modelos de automóviles producidos por la industria nacional.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos 

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