domingo, 26 de marzo de 2017

Topolino, un Fiat diminuto

Automóviles de pequeñas dimensiones existieron desde los inicios de la industria automotriz europea. Algunos con más éxito de ventas y otros con gran popularidad en un mercado determinado, o en todo el mundo. El Fiat 500 A, más conocido como Topolino (ratoncito en italiano) se hizo famoso. Tanto que hasta llegó al cine en varias películas. Hoy conoceremos parte de su historia.

Fiat 500 A presentado en el año 1936 en Italia.


A principios de la década del treinta la empresa Fiat llamó a sus empleados a un concurso interno para diseñar un automóvil. Las condiciones para el proyecto del automóvil eran las siguientes: ser de tamaño reducido, un gran sport pequeño, un utilitario sobrio, el segundo auto para la esposa y tener capacidad de carga para el campesino.

Muchos creyeron que semejantes condiciones impuestas por el directorio de la empresa Fiat eran imposibles de concretarse. Al parecer Dante Giacosa no pensaba lo mismo. Tanto que delineó en el piso de su lugar de trabajo, con una tiza, un rectángulo de 1,80 metros de largo por 1 metro de ancho. Estimó que esas dimensiones mínimas eran suficientes para transportar a dos personas y su equipaje.

Había nacido el proyecto del Fiat 500 A. Luego integraría el grupo de proyectistas junto con Antonio Pessia de donde saldría el diseño del Topolino, como se lo conocería popularmente. El primer Fiat 500 A estuvo disponible a la venta en el año 1936. Pero dos años antes había arrancando el proyecto de este pequeño utilitario italiano.

Fiat 500 C del año 1949.

Al parecer la primera idea era dotarlo de tracción delantera. Por eso el motor está invertido en el sentido de marcha, como en el Auto Union 1000 S que conocimos en Argentina, y el radiador está más cerca del torpedo que de la trompa.

Se optó por una tracción trasera, más conservadora, por los problemas que presentaban las juntas homocinéticas en ese momento del desarrollo de la tecnología. También se tenía dudas de la estabilidad en ruta. Aunque se decidió por una tracción tradicional el motor quedó invertido.

El motor de 4 cilindros en línea tenía una cilindrada de 569 centímetros cúbicos y fue usado por las tres versiones que tuvo el Fiat 500: A, B y C. La primera tuvo una potencia de 13 CV a 4.000 revoluciones por minuto con una relación de compresión de 6,5:1. Mientras que las otras dos versiones tenían una potencia de 16,5 CV a 4.400 revoluciones por minuto.

Dibujo de la trompa del Fiat 500 A: 1- Aletas superiores;
2-Tapa del tanque de combustible; 3- Trompa rebatible
y 4- Tapa del radiador de agua.

El diámetro de los cilindros era de 52 milímetros y la carrera de los pistones de 67 milímetros para las dos versiones del motor del Fiat Topolino. El de menor potencia usó un carburador Solex horizontal 22 HR y el de mayor potencia usó dos carburadores diferentes: Solex 22 IAC-24 o Weber 22 DRS. El motor que usó el modelo A del Fiat 500 tenía válvulas laterales, mientras que el otro motor, que usaron los modelos B y C, tenía válvulas a la cabeza.

La caja de cambios era de cuatro velocidades y marcha atrás, pero no tenían sincronizado ni la primera, ni la segunda. Las relaciones de las velocidades eran las siguientes: primera, 4,48:1; segunda, 2,73:1; tercera, 1,76:1 y cuarta, 1:1. El embrague era del tipo monodisco a seco y la relación del diferencial era de 4,87:1

La suspensión delantera era independiente algo nada habitual para un automóvil utilitario y pequeño como el Fiat Topolino. Era algo de avanzada para la década del treinta cuando se lo diseñó. Tanto que los hermanos Charles y John Cooper, en el año 1948, usaron un tren delantero del Fiat 500 para realizar su primer auto de carreras, el Cooper 500. Muchos Cooper usaron variaciones del tren delantero del Fiat Topolino por varios años.

Transparencia del Fiat 500 A. 

Técnicamente la suspensión delantera era un paralelogramo deformable que estaba compuesta por una horquilla inferior con un elástico transversal superior y amortiguadores hidráulicos de brazo, ubicados en la parte inferior, similares a los que usó el SIAM Di Tella 1500 en Argentina.

La suspensión trasera era de eje rígido, por tener el diferencial, sin embargo, una solución no común. Tanto que autos de carrera, como el Cisitalia 1000, usaron este puente trasero. El sistema consistía en un elástico cuarto elíptico longitudinal por lado, que estaba fijado al chasis por medio de un tensor. Completaban amortiguadores hidráulicos de brazo como en el tren delantero.

Los frenos eran de tambor con accionamiento hidráulico en las cuatro ruedas. La dirección era del tipo de tornillo y sector helicoidal y el sistema eléctrico era de 12 volts de la marca Marelli con dínamo para la recarga de la batería.  Para abaratar costos, al ser un auto utilitario, el ventilador del radiador era accionado por la dínamo usando una misma polea que tensaba la correa de goma.

El motor no solo estaba invertido en el sentido de marcha sino que estaba ubicado por delante del tren delantero. Por eso se afirma que en un principio se pensó en la tracción delantera para el Fiat Topolino. Al tener esta posición tan adelantada quedaba en voladizo. La trompa era rebatible hacia adelante y al retirarla por completo dejaba casi al descubierto todo el motor y el radiador de agua.

Dibujo del motor invertido del Fiat 500 A. 

El tanque de combustible estaba ubicado por detrás del motor y se accedía a él por medio de dos aletas superiores con rejillas para la ventilación del radiador de refrigeración. A partir del año 1949 cambia la trompa con los guardabarros incorporados y el capot pasa a ser de una sola pieza. Eso se reflejado en el Fiat 500 C.

Las medidas del Fiat 500 eran las siguientes: largo, 3.215 milímetros (3.210 milímetros 500 B, 3.245 milímetros 500 C); ancho, 1.275 milímetros (1.273 milímetros 500 B y C); alto, 1.375 milímetros; distancia entre ejes, 2.000 milímetros; trocha delantera, 1.114 milímetros (1.116 milímetros 500 B y C); trocha trasera, 1.083 milímetros y despeje, 145 milímetros. El peso en vacío era de 540 kilogramos (580 kilogramos 500 B, 590 kilogramos 500 C). El tanque de combustible tenía una capacidad de 22 litros (23 litros 500 C). Los neumáticos eran de la medida 4.00 x 15 pulgadas (4.25 x 15 pulgadas 500 B y C).

El Fiat 500 A podía alcanzar los 85 kilómetros por hora y era una buena velocidad para un pequeño automóvil pensado para desplazamiento cortos entre la ciudad y el campo. Incluso en las pruebas del prototipo quedaron conformes, los proyectistas, con el desempeño en autopista. Tanto de la velocidad final como de la estabilidad.

Con el aumento de potencia a 16,5 CV se logró llegar a los 95 kilómetros por hora en el Fiat 500 B, cosa que seguiría igual en el 500 C. El Topolino tenía una gran maniobrabilidad, estabilidad y buenos frenos. Todo teniendo en cuenta que en definitiva era un auto utilitario de bajo costo para transportar a dos pasajeros en su interior. En la parte trasera quedaba espacio para algún niño o para el equipaje. La rueda de auxilio estaba ubicada en la cola del Fiat 500.

Vista del interior del Fiat 500 A: 1- Botón de la bocina; 2- Luz del tablero;
3- Acelerador de mano; 4- Botón de arranque; 5- Manómetro de aceite;
6- Luz del tablero; 7- Espejo retrovisor; 8- Velocímetro; 9- Aire; 10- Llave
del limpiaparabrisas; 11- Apertura del capot; 12- Control de luces;
13- Llave de contacto; 14- Cebador; 15- Pedal de embrague; 16- Pedal
de freno; 17- Pedal del acelerador y 18- Llave de paso de combustible.

El Fiat 500 fue el automóvil que permitió a muchos italianos tener su primera motorización. Los cambios a partir del modelo B en el año 1948 y el posterior rediseño de la carrocería en el modelo C lograron más ventas en el mercado italiano. Tanto que algunos Fiat 500 C participaron del Rally de Montecarlo.

El Topolino tuvo varias versiones. La cerrada, la que se aprecia en los dibujos de esta nota, la convertible con techo de lona, la cabriolet, el furgón y la rural. De esta última conocida como Giardiniera tuvo con el modelo C una versión con los laterales de madera que se conoció como Belvedere.

El Fiat 500 A se fabricó entre los años 1936 y 1947, el 500 B se produjo en los años 1948 y 1949, en este último año sale el 500 C que se fabricó hasta el año 1955. El año que salió al mercado italiano el Fiat 600. Recién en el año 1957 se lanza el Fiat Nuova 500, que venía a reemplazar al célebre Topolino, claro que con motor trasero y solo dos cilindros en línea refrigerados por aire.

En definitiva fue un automóvil muy popular en Italia, aunque sus cifras de producción estaban muy lejos de alcanzar al mítico Escarabajo de Volkswagen, pese a ser contemporáneos, antes y después de la Segunda Guerra Mundial.

Hoy conocimos un poco de la historia del Fiat 500, más conocido como Topolino, en las tres versiones que tuvo. Los dibujos que ilustran esta nota fueron tomados de la revista Parabrisas número 79 del mes de julio de 1967.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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