martes, 27 de enero de 2015

La Willys Rural, una Estanciera brasileña

Poco conocemos de los automóviles brasileños, salvo los más curiosos o los que tuvieron la suerte de visitar al país vecino. Pero por suerte dos periodistas brasileños visitaron la ciudad de Buenos Aires a mediados del año 1967 y la gente de la revista Parabrisas aprovechó para tomarles fotografías a un auto desconocido en estos lares.

Trompa de la Willys Rural que visitó la ciudad de Buenos Aires a mediados del año
1967. Fotografía de la revista Parabrisas número 79 de julio de 1967.


Así es como, gracias a esas fotos viejas, podemos conocer un poco más de la Willys Rural que era la versión de la Estanciera fabricada en Brasil por la empresa Willys-Overland, que también era licenciataria de Renault. Por eso se producían los Renault Gordini en Brasil como el deportivo Interlagos con carrocería de PRFV (Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio). También, bajo la marca Willys, fabricaban el Itamaraty, un auto de lujo, y el Aero Willys.

Volviendo a la Willys Rural a simple vista se nota el frente diferente al modelo argentino, que luego tomaría la trompa del Jeep Gladiator para las últimas versiones de la Estanciera de IKA (Industrias Kaiser Argentina SA). De perfil era muy similar al modelo argentino, salvo detalles de faros traseros, entre otros.

Perfil de la Willys Rural de visita en Buenos Aires en 1967. Fotografía de la
revista Parabrisas número 79 de julio de 1967.
Pasemos al motor, que nada se parecía al Tornado Jet de los modelos argentinos. Era un seis cilindros con una cilindrada de 2.638 centímetros cúbicos denominado BF-161. Este último número por la medida del motor expresado en pulgadas cúbicas (161). La potencia era de 90 HP SAE a 4.400 revoluciones por minuto con una compresión de 7,6:1. El diámetro de los cilindros era de 79,37 milímetros y la carrera de los pistones era de 88,90 milímetros. Una particularidad de este motor era la disposición de las válvulas: en forma de letra “F”. Es decir las válvulas de admisión a la cabeza en la tapa de los cilindros y las válvulas de escape, en forma lateral, en el block del motor. Algo similar a lo que presentaban los motores del todo terreno Land Rover.

A diferencia del modelo argentino de la Estanciera, la brasileña, venía con caja de cambios de cuatro marchas todas sincronizadas, para los modelos de tracción simple, con la palanca al volante, como se aprecia en una de las fotografías que ilustran esta nota. Las relaciones de las diferentes velocidades eran las siguientes: primera, 2,991:1, segunda, 1,992:1, tercera, 1,390:1, cuarta, 1,0:1 y marcha atrás, 3,544:1. Estas relaciones eran para el modelo de tracción simple. Porque también se ofrecía la versión doble tracción. Las relaciones del modelo doble tracción, de tres velocidades, eran las siguientes: primera, 2,798:1, segunda, 1,551:1, tercera, 1,0:1 y marcha atrás, 3,544:1.

El tablero de la Willys Rural que visitó Buenos Aires en 1967. Fotografía de la
revista Parabrisas número 79 de julio de 1967.

Había tres versiones de la Willys Rural que se denominaban, con el código de fábrica, 8126, para el modelo estándar; 8122, para el normal y 8222, para la versión de doble tracción. Las dimensiones eran las siguientes: largo, 4.590 milímetros, alto, 1.860 milímetros, distancia entre ejes, 2.650 milímetros, trocha, 1.460 milímetros y despeje, 280 milímetros. El peso en el orden de marcha era para el modelo estándar de 1.485 kilogramos, para el normal, 1.529 kilogramos y para el doble tracción, 1.571 kilogramos. El tanque de combustible tenía una capacidad de 66 litros. El motor llevaba 6 litros de aceite, la caja de velocidades, 1,75 litros y el diferencial, 1,5 litros.

Faltan datos técnicos de este automóvil brasileño, pero logramos tener un acercamiento a un vehículo fabricado en América Latina. Es una manera de ir conociendo los autos que se fabricaron en la región en el pasado. Una manera de no olvidar los autos que formaron parte de la historia automotriz latinoamericana.

El vano motor de la Willys Rural de visita en Buenos Aires en 1967. Fotografía
de la revista Parabrisas número 79 de julio de 1967.

Todo gracias a una breve nota que apareció en la revista Parabrisas número 79 de julio de 1967. Y gracias a la rapidez de un fotógrafo y un periodista de la publicación mensual argentina que no dejaron la oportunidad de plasmar en imágenes y datos un auto brasileño para que todos los lectores conocieran un vehículo de un país hermano. Por añadidura los seguidores de Archivo de autos llegan a la misma información.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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