sábado, 13 de septiembre de 2014

Un auto chico para el amor

Los más viejos, o más usados, como decía alguien que conocí, recodarán Villa Cariño. Ya veo una sonrisa dibujada en sus caras. ¡Picarones! Lo recuerdan bien al barrio en esa zona boscosa de Palermo en la ciudad de Buenos Aires. Muchos tuvieron sus primeros escarceos amorosos en esa zona de la ciudad allá por los sesenta. Esta semana, el chiste, hace referencia a ese lugar.

Chiste de Góngora publicado en la revista Parabrisas número 81.


Villa Cariño fue el nombre popular que recibió una parte de los bosques de Palermo en la ciudad de Buenos Aires donde los jóvenes, y no tanto, llevaban a sus respectivas parejas para pasar un “buen rato”. Esto lo aclaro para las nuevas generaciones, que tal vez, no conocieron Villa Cariño. Las costumbres cambian y las sociedades siguen su curso.

Tal vez algunos fueron engendrados en Villa Cariño y no lo saben. Esas personas tienen una comunión con los autos muy grande. No cualquiera fue concebido por sus padres en la parte trasera, o delantera, del habitáculo de un automóvil.

Pero los protagonistas de nuestro chiste semanal parece que no tuvieron suerte en las lides amatorias, más si iban a bordo de un estrecho Messerschmitt, como le reclama la señorita, a su novio, desde el asiento trasero de la moto cabina.

Un chiste que trajo a mi memoria, y a la de ustedes también, esa zona amatoria, por excelencia, de Buenos Aires por muchos años. Muchos pibes conociendo que pasaba en el lugar iban para molestar a las parejas entregadas en las manos de la diosa Venus. Que no por nada un canal de cable lleva su nombre.

Espero que el recuerdo, a través, de un inocente chiste les trajera momentos de juventud allá en el fondo de las décadas pasadas. Además de estar muy vinculado a los viejos autos que supimos conseguir.

El chiste de Góngora fue publicado en la revista Parabrisas número 81 del mes de septiembre de 1967.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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