martes, 5 de agosto de 2014

Un deportivo italiano con corazón americano

El Bizzarrini 5300 GT Strada fue un deportivo nacido en Italia con un motor de origen estadounidense que apareció en los años sesenta. Hoy veremos cómo era ese deportivo italiano.

El Bizzarrini 5300 GT Strada de 1966.


Archivo de autos, en líneas generales, no aborda automóviles deportivos, porque hay muchos sitios que le dan cabida a este tipo de autos, pero no hay reglas sin excepciones así que hoy les traigo un deportivo italiano, que tal vez muchos no conozcan, pero siempre me termino de asombrar de los altos conocimientos en materia automovilística de los seguidores de esta página dedicada a los autos viejos.

El Bizzarrini 5300 GT Strada tiene un origen en una “berlinetta” presentada en en el Salón de Turín en el año 1963. Estudios del profesor Dini en la Universidad de Pisa en el túnel de viento lograron que Bertone diseñara la carrocería de una cupé que llevaría el motor desarrollado por el ingeniero Giotto Bizzarrini y ese auto se llamaría Iso Grifo A 3.

Tiempo más tarde Bizzarrini se desvincula de la empresa Iso y comienza por su cuenta a fabricar el Bizzarrini 5300 GT Strada, hoy veremos el modelo de 1966, con un motor Chevrolet Corvette de 8 cilindros en V con una cilindrada de 5.358 centímetros cúbicos con una potencia de 365 HP SAE a 6.000 revoluciones por minuto. Estas especificaciones eran para la versión de calle. La versión de pista podía tener una potencia de 410 HP. La versión de calle tenía compresión con una relación de 10,51:1.

Perfil izquierdo del Bizzarrini 5300 GT Strada de 1966.

La caja de velocidades de cuatro marchas adelante totalmente sincronizadas y retroceso. El diferencial era marca Salisbury autoblocante y el puente trasero era del tipo De Dion. La suspensión delantera era independiente con triángulo oscilante con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos con barra estabilizadora. La suspensión trasera era independiente con semiejes puente De Dion con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos.

Los frenos eran a disco en las cuatro ruedas con los discos traseros a la salida del diferencial. Por pedido de los clientes se ofrecía doble servofreno. La caja de dirección era por mecanismo de bolillas recirculantes. Los neumáticos delanteros eran de la medida 6,00 x 15 pulgadas y los traseros 7,00 x 15 pulgadas.

La disposición mecánica del motor y tracción era las clásicas: motor delantero y tracción trasera. El Bizzarrini 5300 GT Strada era una cupé de dos plazas con un baúl en el que cabían dos valijas. Las butacas del tipo aeronáutico eran fijas y se regulaban en fábrica de acuerdo a las exigencias del cliente. Porque el Bizzarrini no era un auto de producción en serie, sino todo lo contrario. Era un auto deportivo fabricado en bajas series limitadas y adaptadas en fábrica a las demandas del comprador. Lo más alejado de un auto común y silvestre de calle.

Trompa y cola del Bizzarrini 5300 GT Strada de 1966.

El tablero estaba tapizado en cuero, como corresponde a un vehículo de estas características, y su instrumental era completo. Hay una fotografía del interior del 5300 GT Strada donde se puede apreciar el tablero, el volante deportivo de tres rayos y la ubicación de la palanca de cambios. También se nota, en la foto, que está tapizado en cuero el túnel de la transmisión.

Según el test realizado entrar y salir del habitáculo no era fácil, algo común este tipo de autos bajos y veloces. La contrapartida es que el puesto de manejo parece un guante hecho a medida. El road test publicado en la revista argentina Cuatrorutas nos habla que el Bizzarrini tenía una muy buena tenida con una velocidad final de 260 kilómetros por hora. Esto era por el tipo de relación final del diferencial que era de 3,07:1. Ahora con una relación más larga, que era de 2,88:1, se lograba llegar a los 280 kilómetros por hora. Si bien en la nota no lo menciona esa relación más larga, tal vez, equipaba a la versión de pista con 410 HP.

Lo notable de este auto deportivo italiano era que estaba motorizado con un motor estadounidense que montaba el Corvette. Pero aunque nos parezca raro muchas empresas europeas de autos deportivos recurrieron a motores de Estados Unidos para motorizar sus creaciones. Ford, Chevrolet o Chrysler han sido los corazones de muchos autos deportivos fabricados por pequeñas empresas automotrices europeas. Los potentes motores europeos quedaban en manos de las grandes empresas de autos deportivos, casi todas de origen italiano.

El habitáculo del Bizzarrini 5300 GT Strada de 1966.

Algunos datos salidos de ese road test de la revista Cuatrorutas: la aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora, el Bizzarrini, lo hacía en 6,7 segundos, para llegar a los 200 kilómetros por hora tardaba 23,4 segundos; el consumo a 100 kilómetros por hora eran de 9,30 kilómetros por litro, a 180 kilómetros por hora hacia 7,01 kilómetros por litro; a 100 kilómetros por hora necesitaba 57 metros para detenerse, en cambio a 200 kilómetros por hora la distancia aumentaba a 233,5 metros.

Nos salimos de los autos comunes o utilitarios para adentrarnos en el mundo de los deportivos por un rato. De paso vimos un auto que tal vez habían olvidado o simplemente no conocían. Las fotografías del Bizzarrini que ilustran esta nota de la sección “Auto extranjero” fueron tomadas de la revista Cuatrorutas número 3 del bimestre julio-agosto del año 1966.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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