lunes, 11 de agosto de 2014

El Fuego de Renault

A mediados del año 1982 la empresa Renault Argentina presenta al mercado argentino la versión nacional de la cupé Fuego GTX. Hoy veremos cómo era ese modelo, que hasta ese momento se había importado desde Francia.

Cupé Fuego GTX de 1982 de la empresa Renault Argentina. La fotografía
está tomada de un folleto de la empresa Renault Argentina del año 1982.


Debido al éxito que obtuvieron en las ventas de la cupé Renault Fuego francesa es que la empresa Renault Argentina decide comenzar su fabricación en el año 1982. Esa primera versión se denominó Renault Fuego GTX y traía el mismo motor que se montaba en los Renault 18 GTX, el tope de la gama 18.

Desde que apareció en Argentina causó sensación el diseño de su carrocería con esa cola que terminaba en forma de burbuja. Hasta ese momento, de la industria automotriz argentina, no había un automóvil similar en el mercado local. Además vino a reemplazar al mítico Torino que ese año se dejó de fabricar y se cerró un ciclo de la empresa, que había nacido de capitales estadounidenses para pasar a ser una empresa europea de origen francés.

El motor que equipaba a esta primera versión de la cupé Fuego era el 829-712 de cuatro cilindros en línea inclinado 15º hacia la derecha con árbol de levas a la cabeza. La cilindrada era de 1.995 centímetros cúbicos con una potencia de 99 CV DIN a 5.700 revoluciones por minuto. La relación de compresión era del orden de 8,7:1 y el diámetro de los cilindros era de 88 milímetros y la carrera de los pistones era de 82 milímetros.

El carburador que alimentaba el motor de la Fuego era un Weber 32 DARA que presentaba un filtro de aire seco y el combustible que usaba era nafta especial. Al igual que su hermano, el Renault 18, la refrigeración de agua tenía un radiador con dos electro ventiladores.

La cola de la cupé Fuego GTX de 1982 de la empresa Renault Argentina.
La fotografía está tomada de un folleto de la empresa Renault Argentina del año 1982.
La caja de velocidades era del tipo puente, es decir que también el diferencial era parte del conjunto de tracción. Y esto era porque la cupé Fuego GTX tenía tracción delantera. El motor estaba ubicado por delante de la caja puente al igual que en el Renault 12 y 18. Así la caja puente quedaba más cerca del habitáculo.

La caja era de cinco marchas adelante sincronizadas y marcha atrás. La palanca estaba ubicada en el piso como corresponde a un auto deportivo como la cupé Fuego que había sido presentada en el año 1980 en Europa y su lanzamiento se había realizado en España. Volviendo a la caja de cambios las relaciones de las marchas eran las siguientes: primera, 3,818:1; segunda, 2,176:1; tercera, 1,405:1; cuarta, 1,030:1; quinta, 0,861:1 y marcha atrás, 3,545:1. La relación del diferencial era de 3,778:1 y el embrague era monodisco seco a diafragma de accionamiento mecánico.

Los frenos de la Fuego GTX eran hidráulicos de doble circuito servo asistidos con indicador luminoso de funcionamiento. Los frenos delanteros eran a discos ventilados y en el tablero había un testigo luminoso que indicaba el desgaste de las pastillas de freno. Los frenos traseros eran a tambor autorregulables con válvula antibloqueo sensible a la carga, como casi todos los modelos de Renault que se fabricaron en Argentina.

La dirección era a piñón y cremallera de accionamiento mecánico con un radio de giro de 5,125 metros y una relación de 24,5:1. El sistema eléctrico era de 12 volts con una batería de 12 volts y 45 amperes. El alternador era de 70 amperes con regulador electrónico incorporado. El encendido era también electrónico.

Tablero de la cupé Fuego GTX de 1982 de la empresa Renault Argentina. La fotografía
está tomada de un folleto de la empresa Renault Argentina del año 1982.
La suspensión delantera era independiente con trapecio articulado de desplazamiento negativo con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos telescópicos de doble efecto y barra antirrolido. La suspensión trasera era por eje rígido con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos telescópicos de doble efecto y barra antirrolido.

Las dimensiones de la cupé Fuego GTX eran las siguientes: largo, 4.358 milímetros; ancho, 1.692 milímetros; alto, 1.331 milímetros; distancia entre ejes, 2.438 milímetros; trocha delantera, 1.430 milímetros y trocha trasera, 1.348 milímetros. El peso aproximado era de 1.100 kilogramos y la capacidad de carga de 320 kilogramos. La capacidad del tanque de combustible era de 57 litros y los neumáticos radiales sin cámara de la medida 185 HR/70.

Las perfomances de la cupé Fuego GTX era una velocidad máxima de más de 180 kilómetros por hora con una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora de 11 segundos con 5 décimas. De 0 a 1000 metros necesitaba 32 segundos y 9 décimas para recorrerlos y para llegar a los 400 metros solo 18 segundos. El consumo, según datos de fábrica, a 90 kilómetros por hora recorría 15,1 kilómetro por litro y con 6,6 litros podía viajar a 100 kilómetros de distancia.

Mucho era el confort que presentaba la cupé Fuego desde sus llamativos asientos de cuero que era del tipo pétalo en las plazas delanteras hasta el aire acondicionado con toberas en el tablero o los levanta vidrios eléctricos para las ventanillas delanteras, ya que las traseras era del tipo pivotante. La radio era a botonera AM/FM estéreo  Múltiplex con reproductor de casete auto reverse y el reloj automático era digital. Estos accesorios los comenzamos a conocer en Argentina cuando se abre la importación en el año 1979.

Transparencia de la cupé Fuego GTX de 1982 de la empresa Renault Argentina. El dibujo
está tomado de un folleto de la empresa Renault Argentina del año 1982.

La burbuja vidriada trasera, que era la tapa del baúl, toda una novedad para el mercado automotriz argentino, tenía limpia luneta y desempañador eléctrico pegado del lado interno del vidrio. Los asientos traseros se podían volcar para ampliar la capacidad de carga del baúl que, con los dos respaldos reclinados, se podía llegar a los 800 decímetros cúbicos de volumen.

Las primeras unidades fabricadas en el país tuvieron problemas de frenado y tenida. Ante este problema Renault Argentina buscó a Oreste Berta, que tuviera un fuerte vínculo con IKA y con IKA-Renault, recordemos las maravillas que hizo con el Torino, para que les solucionara el problema que tenían con la cupé Fuego GTX. Berta les propuso que no les iba a cobrar nada por solucionarles el problema, cosa que hizo, sino que quería que la empresa francesa radicada en el país financiara su equipo de competición. De esta forma nació el equipo de carreras de Renault.

Una cupé deportiva que primero conocimos en el año 1981 de la mano de la importación desde Francia y que a partir del año 1982 se nacionalizó y logró tener éxito de ventas en un mercado que no tenía muchas alternativas en autos deportivos. Todo esto fue posible conocerlo gracias a un folleto de la empresa Renault Argentina del año 1982, que me enviaron en su momento y que forma parte de mi archivo personal.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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