sábado, 14 de junio de 2014

Peatones con patente

La solución sería el súmmun de los agentes de tránsito de todas las fuerzas de Argentina: que los peatones tuviéramos patentes para realizarnos multas. En alguna oportunidad se puso en práctica la multa a peatones por parte de los “zorros grises”, agentes de tránsito de la ciudad de Buenos Aires. El chiste de este sábado me lo hizo recordar.

Chiste de Siulnas aparecido en la revista Parabrisas 66.


Por supuesto que esa norma porteña no duró mucho. Pero recuerdo que incluso a personas de mi familia le cobraron una multa por no cruzar por la senda peatonal en el microcento de la ciudad de Buenos Aires. Es un recuerdo vago porque tendría unos 5 o 6 años.

Soy peatón, porque aunque tenga un sitio dedicado a los automóviles viejos, no tengo auto. Por lo tanto puedo hablar con cierto conocimiento de causa. Los peatones en Buenos Aires y sus alrededores, lo que conozco, no cumplimos con las normas de tránsito que nos atañen aunque no manejemos un auto.

El incumplimiento de las reglas es notorio. Cruce de calle en cualquier lado, falta de respeto por los semáforos, circular por donde no se debe y demás infracciones son comunes a los peatones en el área mencionada. Lo mismo que los automovilistas.

Y eso es porque muchos peatones son también automovilistas, así se entiende sus conductas en uno y otro caso. Lo que digo, como peatón, es que si queremos que los automovilistas nos respeten debemos respetar las normas establecidas de antemano. Así a la hora de protestar por nuestros derechos tendremos cumplidos nuestros deberes.

Un buen peatón tiene, por lógica, que ser un buen automovilista y no será necesario ponerle una patente para sancionarlo por posibles inconductas. De todas formas el chiste de Siulnas sería el parque de diversiones de muchas autoridades de tránsito. El chiste salió publicado en la revista Parabrisas número 66 en el mes de junio de 1966.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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