domingo, 19 de enero de 2014

Las viejas carrocerías que supimos conseguir

Como evolucionaron las carrocerías desde el siglo XIX hasta llegar a ser lo que conocemos. Un breve repaso por esas viejas carrocerías del ayer. De carruajes con motor a carrocerías para automóviles.

Viejas carrocerías del pasado y sus denominaciones.


Los primeros carruajes sin caballos, así se los denominaba antes de llamarlos automóviles, no diferían mucho de las viejas carrocerías que se construían para ser tiradas por caballos. Esos primeros automóviles de finales del siglo XIX eran carrozas motorizadas. Básicamente con motores traseros.

Dicha ubicación era porque esos vehículos eran de tracción trasera accionada por una cadena. Faltaban muchas décadas para que se comenzaran a ver autos con tracción delantera. Otra particularidad era que sus ruedas traseras presentaban un mayor diámetro que las delanteras.

Esto se debía a que el eje delantero giraba por debajo de la carrocería para poder doblar. Esto era una característica heredada de los carruajes tirados por caballos. También por eso las carrocerías se montaban sobre un chasis y el motor quedaba por debajo.

Varias décadas los fabricantes de automóviles solo construían el chasis con sus partes mecánicas. Las carrocerías se las dejaban a carroceros que hacían el trabajo de vestir los autos de aquellos años. Muchas marcas tuvieron esta práctica en los primeros años de la industria automotriz. Uno compraba un automóvil sin carrocería y debía llevarlo al carrocero. A medida que la industria automotriz se tecnificó se vio obligada a construir las carrocerías. Uno de los avances fue la aparición del sistema eléctrico que recorre la carrocería de un automóvil.

Los primeros sistemas de dirección eran manubrios, palancas o timones. Casi como si de riendas se trataran. Tampoco el radio de giro era tan grande para necesitar un volante, como los conocemos en la actualidad. Eso aparecería con el desarrollo de los automóviles.

Tampoco tenían baúl esos primeros autos y hasta la década del ’30 casi ninguna marca los incorporaba a sus modelos. Principalmente, en un inicio, por la precariedad de marcha de los automóviles y además porque nadie hacía viajes largos en ellos. Se le acoplaban cestos o baúles en la parte posterior o sobre el guardabarros.

Recién en la década del ’10, en pleno siglo XX, la carrocería metálica se comienza a fabricar. Hasta entonces muchos autos tenían sus chasis de madera, recubiertos en chapa, lo mismo que sus partes de la carrocería. La empresa de los hermanos John y Horace Dodge presentaron en noviembre de 1914 su primer auto totalmente metálico.

La aparición del automóvil con carrocería metálica fue un gran desarrollo para la industria. Hasta ese momento la mayoría de los automóviles eran descubiertos con una lona como techo, en el mejor de los casos. Si bien los había cerrado, estos autos se parecían más a un carruaje que a un auto moderno.

El uso del parabrisas fue resistido, en un principio, por considerarlo peligroso para los pasajeros. Así que para viajar en un automóvil había que vestirse adecuadamente. Pensemos que hasta 1920 la mayoría de los autos eran descubiertos.

Para protegerse del polvo, y el viento y la lluvia estaban las antiparras. Se usaban impermeables con gorras y los chóferes en muchos autos estaban a la intemperie. Pese a tener cerrada la parte posterior de la carrocería. Imitando la disposición de los carruajes tirados por caballos. Así que hubo una moda para los automovilistas de aquellos primeros autos.

Cuando los chasis se comenzaron a construir en acero se pudo bajar las líneas de las carrocerías y lograr largueros con curvas. Ya los pasajeros dejaron de estar arriba para pasar a estas adentro de los automóviles. La empresa Lancia de Italia presentó su prototipo Lambda que revolucionó la construcción de las carrocerías. Se comienza a hablar de casco, la carrocería unida al chasis, y esto fue en el año 1922.

También hubo rarezas como las carrocerías Weymann que eran una estructura de madera, rellena de fieltro y revestida en una imitación de piel. El constructor francés, que dio su apellido a este tipo de carrocerías, presentó la novedad en 1923. El principal problema de estas carrocerías eran no poder lograr superficies curvas. Tuvo muchas imitaciones, pero en un par de años cayó en desuso.

Tres factores le jugaron en contra. Primero que eran carrocerías muy frágiles, segundo que la gama de colores de imitación piel era muy limitada y tercero que las superficies de las carrocerías eran opacas. Así que pasaron a ser parte de la historia del automovilismo. Por eso habrán visto algunos autos de la década del ’20 con este tipo de carrocería.

Otra preocupación de muchos carroceros fue lograr carrocerías más aerodinámicas que redujeran la penetración en el aire. Desde los albores del siglo XX se buscaron formas de huso o de gota de agua para lograr un mejor coeficiente aerodinámico.

Mientras tanto se experimentaba con acero y aluminio para lograr mejores resultados. Muchas décadas transcurrieron para que la industria automotriz mundial lograra buenos resultados con el material plástico. Hasta lograr carrocerías completas de PRFV (plástico reforzado con fibra de vidrio).

De aquellas viejas carrozas del siglo XIX hasta las modernas carrocerías metálicas del siglo XX pasaron muchos años de estudio y experimentación. La industria tuvo que mejorar materiales y técnicas.

Queda para una próxima nota la clasificación de los automóviles según su tipo de carrocería y cómo se llegó a establecer una norma internacional común a todos los fabricantes de automóviles del mundo.

Las ilustraciones que nos muestran las viejas carrocerías apareció publicada en la Enciclopedia Salvat del Automóvil, Volumen 3, 1974, España.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Archivo de autos es editado sin computadora, sin escáner y sin Internet propios. Todo lo publicado en el sitio es armado en un ciber. Es por falta de recursos económicos, no por una política editorial.