martes, 28 de agosto de 2012

K112, el ómnibus de Scania


Saab-Scania Argentina SA presentó en 1983 una nueva línea de ómnibus: el K112. Era todo un nuevo programa de vehículos para transporte de pasajeros urbano, suburbano, larga distancia o turismo. Hoy veremos las principales características de este nuevo chasis fabricado en la provincia de Tucumán.

El chasis Scania K112 de 1983.


La línea de chasis Scania K112 permitía construir ómnibus con carrocería autoportante y las clásicas carrocerías montadas sobre un chasis de largueros. En el K112 esos largueros eran más bajos en altura y de altura constante. Lo que permitía escaleras de ascenso, al ómnibus, más bajas.

Los modelos con largueros constantes eran el K112 N/S 6200 y el K112 N 5200. El primero era con suspensión por ballestas para transporte de pasajeros en caminos de tierra, de ripio o en muy malas condiciones. El segundo tenía suspensión neumática y era para servicios de transporte urbano e interurbano.

Scania de Argentina también presentaba los modelos de conjuntos independientes para carrocerías autoportantes. Dos modelos eran los que tenían esta característica: el K112 S 3000 y el K112 S 3000 6x2. El S 3000 permitía construir carrocerías con bodegas de gran altura y pasantes de lado a lado del ómnibus. Además la distancia entre ejes era a libre elección del carrocero. El S 3000 6x2 tenía las mismas características, pero sumaba un boggie trasero mejorando el reparto del peso sobre la calzada. Ambos modelos eran con suspensión neumática.

Los motores disponibles eran el Scania DN 11 de 203 CV DIN de potencia y aspiración normal. El Scania DS 11 de 305 CV DIN tenía turbocompresor accionado por los gases de escape. Ambos motores eran diésel de 6 cilindros en línea refrigerados por agua e inyección directa. El DS 11 permitía acoplarle un compresor para aire acondicionado sin afectar la velocidad final, ni la aceleración.

La caja de velocidades del K112 era de cinco velocidades totalmente sincronizadas. La transmisión era trasera delante del motor, que era trasero, ubicado al final del chasis. Los frenos eran totalmente neumáticos de acción directa. Tres circuitos eran los que integraban los frenos del K112. Un circuito para el eje delantero, otro para el eje trasero y el tercer circuito era para el freno de estacionamiento o de emergencia. Además tenía un freno de motor que cortaba el ingreso de gasoil al motor y cerraba los gases de escape.

La dirección era hidráulica de radio de giro reducido. El volante se podía regular en inclinación para favorecer las necesidades del conductor. El tablero tenía dos relojes grandes: uno para el tacómetro, que estaba en el centro y el otro para el velocímetro. Otros seis relojes más chicos medían la temperatura, el nivel de combustible, la presión de aceite, la tensión eléctrica y dos indicadores de presión de aire de cada uno de los circuitos independientes.

La suspensión por ballestas, indicada para caminos en malas condiciones, tenía amortiguadores hidráulicos de doble acción. La suspensión neumática constaba de dos fuelles, tipo lóbulo rodantes, para el eje delantero y cuatro fuelles para el eje trasero. Además venía con válvulas compensadoras que mantenían la altura constante del ómnibus, lo que reducía la inclinación en las curvas.

La foto del chasis del K112 nos muestra, con descripciones, las diferentes características de este robusto chasis que fabricaba Scania en la provincia de Tucumán. El K112 podía traer diferentes tipos de relaciones para el diferencial según las condiciones de aceleración y velocidad máxima. Las llantas eran del tipo artillera.

Vimos un viejo chasis de ómnibus que se comenzó a ofrecer al mercado argentino en 1983 y que logró que la empresa sueca, radicada en Tucumán, se ganara el mercado de transporte de pasajeros de larga distancia en el país.

Un folleto de Saab-Scania Argentina nos devolvió la imagen de un chasis para ómnibus de casi treinta años de antigüedad. Gracias a Julián Pérez por el escaneo de la imagen del Scania K112.

Mauricio Uldane