jueves, 19 de julio de 2012

El Chevrolet Bel Air de 1958


Tengo un amigo que es el propietario de un Chevrolet Bel Air 1958, como al que aparece en la publicidad de la revista Time. Realmente es un auto que logra cautivar la mirada de las personas, que lo ven pasar, cuando vamos a algún encuentro de autos. Es un clásico americano por donde se lo mire.

Publicidad publicada en la revista Time del 13 de enero de 1958.


Esos autos enormes con motores V8 que consumían litros de nafta y tenían unas suspensiones que se parecían al sillón del abuelo. Cómodos, anchos y pesados para no pasar desapercibidos por las calles de donde se transitara.

La vieja publicidad nos muestra, no solo, al Bel Air de 1958, sino que también aparece una ilustración del archifamoso Chevrolet Corvette. En este caso con una nueva línea de carrocería. Otro auto deportivo americano clásico hasta el diferencial.

La publicidad fue sacada de la revista estadounidense Time, en su versión para América Latina del 13 de enero de 1958. Para mi sorpresa esa revista estaba impresa en La Habana, Cuba. Antes que Cuba se hiciera revolucionaria y dejara el dominio de Estados Unidos.

La línea Chevrolet que se muestra en la publicidad corresponde al año 1958 y no presenta una nueva carrocería que se ofrecía al mercado estadounidense. Nuevos motores de 8 cilindros en V, también nuevas suspensiones que hacían más confortable su andar.

Autos que ostentaban un poder económico que ya no es posible, porque el petróleo se puso muy caro. Además de ser autos muy tragones para los bolsillos actuales del mundo moderno. Pero autos con un señorío que hoy sigue cautivando a las personas que lo ven pasar o que han tenido la dicha de estar sentados en su interior.

Debo decirles que tuve la oportunidad de viajar, un corto tramo, a bordo de un Bel Air 1958, el de mi amigo, y la sensación es enorme. Enorme su interior y su tamaño en la calle. Es como estar en una lancha en medio de la ciudad.

Pero por más que sean unas pocas cuadras la emoción de circular a bordo de un Bel Air no se te olvida jamás. Para finalizar le agradezco a Julián Pérez la ayuda con el escaneo de la publicidad.

Mauricio Uldane