domingo, 22 de julio de 2012

Un Ford llamado Mustang

El Mustang de Ford nació a mediados de la década del ’60. Fue el auto deportivo barato de Ford con mucha potencia para recorrer las rutas de Estados Unidos. Motores de 8 cilindros en V con muchos caballos para disfrutar. Pero, en 1980 ese Mustang no era el mismo. Era un deportivo, pero más acotado a los tiempos que corrían.

Ford Mustang 1980 de 3 puertas.


El Ford Mustang de 1980 tenía como motor estándar un 4 cilindros en línea de 2,3 litros. Nada parecido a aquellas bestias V8 y motorizados por Cobra. Ahora en los ’80 la versión Cobra agregaba un turbocompresor al motor de 2,3 litros. El Consumo reducido de combustible era una realidad del mercado estadounidense.

Así y todo les mostraré el Mustang de 1980 que Ford Motor Argentina importó en aquellos años a Argentina. Básicamente eran dos modelos: 2 puertas y 3 puertas. A esos modelos había que agregarles las versiones Ghia y Cobra. Como siempre había una extensa variedad de opcionales para las diferentes versiones de Mustang.

Recuerdo que algunas unidades entraron al país, pero creo que fueron menos que los Granada, que se importaron en la misma época. No fue un auto masivo para nuestro mercado automotriz.

Tres versiones del Ford Mustang 1980 de 2 puertas.

El motor estándar de los Mustang era un 4 cilindros en línea de 2,3 litros con carburador de doble boca y árbol de levas a la cabeza. Los Mustang Cobra venían con el mismo motor, pero con turbocompresor. Los motores opcionales para la línea eran un 6 cilindros en línea de 3,3 litros (200 pulgadas cúbicas) y otro de 8 cilindros en V de 4,2 litros (255 pulgadas cúbicas). Este último motor solo venía con caja automática.

La suspensión delantera era tipo Mac Pherson modificada. La suspensión trasera de 4 barras articuladas y resortes helicoidales con amortiguadores hidráulicos. En el Mustang Cobra las suspensiones contaban con barras estabilizadoras adelante y atrás, para trabajo pesado y válvulas especiales en los amortiguadores.

Los frenos delanteros eran a disco y los traseros a tambor. Venían equipados con indicadores audibles de desgaste de las pastillas de freno. La dirección era de piñón y cremallera. Opcionalmente se ofrecía dirección hidráulica de relación variable. De comportamiento normal en línea recta y de asistencia para virajes rápidos o maniobras de estacionamiento.

Las medidas del Mustang están expresadas en pulgadas en el folleto que me enviara Ford Motor Argentina, y que está fechado en septiembre de 1979. Las dimensiones eran las siguientes: largo 179,1 pulgadas, ancho 67,4 pulgadas, alto 51,5 pulgadas, distancia entre ejes 100,4 pulgadas, trocha delantera 56,6 pulgadas y trocha trasera 57,0 pulgadas. El peso en vacío de 2.608 libras para el Mustang de 2 puertas y de 2.642 libras para la versión de 3 puertas. El 2 puertas tenía una capacidad de carga de 10,0 pies cúbicos, mientras que el 3 puertas era de 33,3 pies cúbicos. Las plazas eran cuatro.

Las diferentes versiones del Ford Mustang 1980.

La línea Mustang presentaba muchos opcionales de llantas, tapizados, interiores, asientos, volantes, techos simulando capotas, aire acondicionado, caja automática, dirección hidráulica, neumáticos, control de velocidad, radios o estéreos. También variantes de pinturas y calcomanías, que se empezaban a usar en aquellos años.

La versión Ghia era de mayor prestación y lujo, como la Cobra la deportiva de la gama con alerones y calcomanías. Esta versión era la que traía el motor turbo comprimido de 2,3 litros.

El tablero de los Mustang era muy completo. Dos relojes grandes con el velocímetro con indicador parcial de kilómetros, odómetro, y el tacómetro. Los cuatro relojes chicos eran indicadores de combustible, temperatura, presión de aceite y alternador. En forma opcional el volante podía tener el control de velocidad crucero. Se podía ajustar la velocidad por encima de las 30 millas por hora, tocando el freno se recuperaba el control del acelerador en forma manual. Algo muy útil en las largas carreteras estadounidenses.

Hemos visto un pantallazo de un auto deportivo que no era la fiera indómita, que supo ser allá por los ’60. Ahora estaba bastante domado, ese potro salvaje llamado Mustang.

Como siempre quiero agradecer a Julián Pérez por su invalorable ayuda a la hora de digitalizar estos viejos folletos, que les ofrece Archivo de autos.

Mauricio Uldane