lunes, 25 de junio de 2012

El Chevrolet Six de 1931


La empresa Chevrolet Motor Company de Detroit, Estados Unidos, perteneciente a la General Motors Corporation, presentaba el Chevrolet Convertible Cabriolet de 1931. Según la vieja publicidad el auto apuntaba a las mujeres. La carrocería había sido diseñada por el conocido carrocero Fisher.

Vieja publicidad aparecida en la revista Arts & Decoration de marzo de 1931.


Los fanáticos de la marca conocerán la amalgama de Fisher con los Chevrolet. Muchos autos de la marca estadounidense salieron de su tablero de dibujo. Este modelo convertible traía el nuevo motor de seis cilindros en línea, que reemplazaba al de cuatro cilindros, que se fabricó hasta 1928. Ese viejo motor de cuatro cilindros lo usó el modelo Champion o Campeón para la Argentina, cuando se armaba en la planta del barrio porteño de Barracas.

El nuevo motor que apareció en 1929 tenía un problema. No venía con bomba de aceite, a diferencia del de cuatro cilindros. Su lubricación era forzada por cucharita. Este dispositivo levantaba el aceite para lubricar el pistón en la parte superior del recorrido. Pero a alto régimen de vueltas podía no cumplir con eficacia la lubricación. Por lo tanto el motor podía fundirse.

El motor de seis cilindros vino a competir con los cuatro cilindros del Ford A, que también se armaba en Argentina, en otro barrio de la ciudad de Buenos Aires, La Boca. Más tarde les haría competencia a los Ford V8.

Si observan la publicidad del Chevrolet Convertible Cabriolet, verán que están los precios en dólares. Los valores iban de 475 dólares a 650 dólares. Este valor era puesto el auto en la ciudad de Flint del estado de Michigan. A eso había que sumarle los impuestos de cada estado en donde se adquiriese el auto.

Las publicidades de aquellos años recurrían con frecuencia a ilustradores para mostrar los autos que querían vender. Ronald Mc Leod firma la ilustración que nos enseña como era el Chevrolet Convertible Cabriolet de 1931.

Un auto que apuntaba al mercado femenino, asoma en una vieja publicidad de la revista de decoración, estadounidense, Arts & Decoration de marzo de 1931.

Como siempre le agradezco a Julián Pérez su ayuda con la digitalización de esta publicidad de 1931.

Mauricio Uldane