lunes, 30 de abril de 2012

El raid de un Torino 380


La revista argentina Automundo, de la editorial Codex, realizó un raid de la ciudad de Río Gallegos, en la provincia de Santa Cruz, a la ciudad de San Salvador de Jujuy, en la provincia de Jujuy, a bordo de un Torino 380, que fabricaba la empresa IKA (Industrias Kaiser Argentina SA). Fueron 4.002 kilómetros recorridos en 36 horas y 42 minutos en mayo de 1967.

Raid de la revista Automundo, realizado en mayo de 1967.


El número 108 de la revista Automundo del 30 de mayo de 1967 dio a conocer el raid del Torino 380 conducido por Miguel Ángel Barrau y su copiloto Arturo Castro Almeyra. La finalidad de la prueba fue demostrar las condiciones mecánicas del Torino 380 y el estado de las rutas argentinas por aquellos años.

El Torino 380 fue preparado para la prueba con protecciones en el carter, en la caja de velocidades y en el tanque de nafta. Todo esto para evitar que el ripio estropeara alguno de los componentes mecánicos expuestos a las piedras sueltas. Antes de salir del Río Gallegos le pondrían tiras anchas de cinta adhesiva al parabrisas. También colocaron cuatro amortiguadores Fric-Rot Gabriel más reforzados para afrontar la dura prueba. Los cuatro neumáticos de fábrica fueron reemplazados por Pirelli Cinturato HS, que garantizaban velocidades superiores a los 160 kilómetros por hora.

En la revista Automundo primero pusieron 48 horas para unir las ciudades de Río Gallegos y San Salvador de Jujuy. Más tarde bajaron el tiempo a 40 horas. Para realizar el raid había que atravesar caminos patagónicos de ripio que ofrecían serias dificultades para la prueba.

Al evaluar los periodistas de Automundo los caminos y el auto a usar, bajaron a 36 horas el tiempo para realizar el raid a bordo del Torino 380. En total se recorrieron 4.002 kilómetros, de los cuales 2.212 kilómetros eran de pavimento 1.668 kilómetros de consolidado y 122 kilómetros de tierra.

El piloto y copiloto viajaron desde Buenos Aires hasta Río Gallegos donde comenzaría la prueba. El miércoles 3 de mayo de 1967 a las 5 de la mañana arrancó el raid de Automundo que concluiría el jueves 4 de mayo a las 18 horas y 42 minutos en la ciudad de San Salvador de Jujuy. En Bahía Blanca habían quedados detenidos una hora para entrar a la ciudad y saludar a la gente de la concesionaria IKA.

Las dos pinchaduras de neumáticos fueron sobre el ripio, la primera antes de llegar San Julián en la provincia de Santa Cruz. A los pocos kilómetros sufrieron otra pinchadura. Por lo cual se quedaron sin neumático de auxilio. Cuando partieron de Río Gallegos en el baúl del Torino llevaban dos bidones de nafta de 16 litros cada uno, un bidón de 5 litros de agua, dos latas de aceite y las valijas. Las ruedas de auxilio las colocaron detrás de los asientos delanteros para no tener tanto peso en la cola del auto.

Los periodistas de Automundo tenían como apoyo una avioneta Piper Apache con la matrícula LV-IIH, que llevaba al fotógrafo de la revista y aun cameraman de Telenoche, el noticiero del Canal 13 de la ciudad de Buenos Aires. Este avión les repuso los dos neumáticos pinchados. Pero como pasa siempre no los necesitaron en el resto del raid.

Entre San Julián y Fitz Roy, en Chubut, se quedaron sin nafta porque los bidones no tenían 20 litros cada uno, sino 16 como indiqué antes. Eso sumó un retraso que salvaron gracias a un camionero que lo llevó y lo trajo al copiloto con los bidones de nafta.

En algunos tramos el Torino 380 anduvo arriba de los 160 kilómetros por hora. Con promedio de 120 a 130 kilómetros por hora en el ripio. A medida que se acercaron a las ciudades el promedio bajó. Al llegar a Viedma revisaron el auto por un fuerte golpe en la ruta, pero todo estaba normal. Ahí el promedio era de 122,340 kilómetros por hora.

El Torino en San Salvador de Jujuy, luego de terminado el raid.

Los periodistas de Automundo se toparon con el peor camino en todo el recorrido y ese camino era de tierra en la provincia de Buenos Aires. El rumbo era hacia la ciudad de Santa Rosa en la provincia de La Pampa. Aquí es donde se equivocaron de camino y caminaron 120 kilómetros de más.

Saliendo de Santiago del Estero el Torino empezó con tironeos. Más tarde se compuso, para luego descomponerse del todo, hasta llegar a quedarse sin electricidad. El cable de maza de la batería se había cortado. El defecto, el cable muy corto que ante un tironeo o vibración se cortó.

En Tucumán repararon la bomba de nafta y arreglaron en forma provisoria el cable de maza. La meta estaba cerca y el tiempo corría. Mucha gente los esperaba en San Salvador de Jujuy donde llegaron a las 18 horas y 42 minutos. De esta forma el raid había concluido en 36 horas y 42 minutos, donde se recorrieron 4.002 kilómetros a un promedio de 108,600 kilómetros por hora y el consumo de nafta común fue de 572 litros.

Otra historia de un Torino, esta vez en manos de periodistas que querían demostrar que un auto argentino podía completar la hazaña. Dos años más tarde vendría la Misión Argentina, con corredores profesionales, en las 84 Horas de Nürburgring. Pero eso es otra historia a contar.

El eterno agradecimiento a Julián Pérez.

Mauricio Uldane