jueves, 13 de octubre de 2016

Los raros de Autoclásica 2016

Las distintas ediciones de Autoclásica suelen mostrarnos vehículos raros, o extraños, de ver a menudo. Ni hablar de verlos circular por las calles de Argentina. El tema es que hay que tomarse el tiempo de encontrarlos. A veces se los pasa por alto, aunque estemos al lado de ellos.

Volante móvil de un automóvil Lincoln.


Un tema es la poca, o nula, información que puede haber al lado de estos autos, motos o vehículos militares. Pero teniendo algún bagaje de datos es fácil reconocerlos donde se encuentran “escondidos” al público visitante.

Autoclásica no es una muestra para pasar rápido, como en un tour por ciudades europeas. Porque insisto que el mejor día para visitarla, claro si se puede, es el viernes cuando abre sus puertas la muestra, ahora considerada entre las 8 mejores del mundo según la FIVA (Federation Internationale Vehicules Anciens, Federación Internacional de Vehículos Ancianos).

Segundo parabrisas trasero de un Locomobile.

La primera rareza me la topé en el centro del boulevard del Hipódromo de San Isidro y el culpable era un viejo automóvil Lincoln de la década del veinte. Cuando uno piensa que eso de los volantes removibles es algo moderno está este viejo auto para demostrarnos lo contrario.

Un complejo mecanismo lo hacía irse hacia el torpedo, imagino, para facilitar la ubicación del conductor. A primera vista, para un distraído, sería pensar que se rompió el volante. Al mirarlo con detenimiento vemos que no es así. La primera rareza con unos 90 años de historia encima de ella.

Lincoln Zephyr V12 con carrocería de madera.

Al lado del stand de Pur Sang se podían apreciar varios viejos automóviles expuesto, justo en la entrada a Autoclásica 2016, para aquellos que dejaron sus autos en el estacionamiento. Ahí mismo un viejo Locomobile doble faetón nos mostraba un accesorio perdido en el tiempo: un segundo parabrisas para el asiento trasero.

Hay que pensar que al no tener las ventanillas el aire  debajo de la capota era para volarte hasta el último pelo de la cabeza. Este accesorio era algo que se podía encontrar en modelos abiertos de alta gama, o de lujo, en las marcas europeas o estadounidense hasta entrados los años treinta.

Ford Station Wagon del año 1941 con carrocería de madera.

Justo a su lado estaba exhibido un Lincoln Zephyr de 12 cilindros en V con parte de su carrocería de madera. La caída de la cola con la tapa del baúl parece una vieja lancha de madera de los años 30 y 40. Pero no solo eran las puertas y laterales de madera, sino que el tablero también estaba construido en ese material.

Si de madera hablamos en el centro del boulevard había en una carpa una rural Ford del año 1941 de madera. En el mismo estilo que el Lincoln Zephyr. En Estados Unidos las apodaron “Woody”. Tampoco es algo que se vea todos lo días. Además la rural exhibida estaba en estado impecable de restauración.

Volkswagen Kübelwagen o Tipo 82 del año 1942.

El salto a la vereda de enfrente precisamente en el stand de la Asociación Amigos del Escarabajo Argentina (AADEA) donde se exhibía un Volkswagen Kübelwagen del año 1942. Este vehículo también recibía la denominación de Tipo 82. Fabricados durante la Segunda Guerra Mundial sobre la plataforma del Volkswagen KdF, que sería conocido como Escarabajo.

Al parecer es una unidad alemana. Sabía que existía un solo ejemplar en América del Sur y que estaba en Argentina. Desconozco si es el mismo Külbelwagen. Lo cierto es la gran restauración llevada a cabo en este vehículo.

Jeep Willys MB 6 x 6 del año 1942.

Siguiendo con las rarezas militares en el stand de la Asociación Argentina de Coleccionistas de Vehículos Militares se encontraba un Jeep Willys de seis ruedas. Este modelo era el MB 6 x 6 del año 1942, es decir que tenía tracción en todas sus ruedas.

A mi entender estaba casi oculto a la vista del público visitante, tapado por la cantidad de Jeeps de todas las variantes y épocas. Creo que hubiera merecido un lugar más destacado para su exhibición para que muchos visitantes supieran de su existencia. Jeep Willys de cuatro ruedas vemos, siempre. Ahora uno de 6 ruedas no todos los días. Incluso hay personas que ni siquiera saben que se fabricaron.

Motocicleta BMW con sidecar de la Segunda Guerra Mundial.

Seguimos en la Segunda Guerra Mundial y al pasar por el stand de la marca BMW (Bayerische Motoren Werke), contando sus primeros 100 años de vida, me topé que una moto de la marca bávara con sidecar. Lo interesante es ver el estado de conservación y que la rueda del sidecar tiene tracción. Además de comprobar los años que tiene el motor bóxer de dos cilindros en las motos BMW.

Hablando de motos, y ya en el “Barrio de las motos”, muy cerca del espacio de BMW, estaba esperándome un triciclo Neocar. En el stand del Moto Club Puma Buenos Aires se podía apreciar este triciclo de la marca Puma del año 1958 con un motor monocilíndrico de 98 centímetro cúbicos de cilindrada. Una rareza en materia de motos de baja cilindrada.

Triciclo Neocar con motor Puma del año 1958.

Sinceramente no sabía que alguna unidad de un A.S.A. 1000 GT hubiera venido a estas tierras. La sigla era el nombre de la empresa italiana: Autoconstruzioni Società per Azioni. De casualidad lo encontré ya casi cuando dejaba Autoclásica 2016 el lunes 10 de octubre. Y estaba en el stand de la empresa Diwher que se dedica a restaurar automóviles.

Otra pieza que podía pasar desapercibida si previamente no se conoce el automóvil. Vi el A.S.A de casualidad cuando me estaba yendo. De hecho se puede ver la llovizna que había caído en la tarde del lunes 10 sobre la carrocería de color rojo del A.S.A.

A.S.A. 1000 GT con motor Ferrari restaurado a nuevo.

El A.S.A. fue la imagen que sirvió para la Trivia del mes de junio del año pasado en Archivo de autos. Este automóvil deportivo tenía motor Ferrari y se fabricó hasta el año 1967. Raro que una de las 95 unidades fabricadas llegara a Argentina.

Raro también era el Citroën SM del año 1973 que vino desde Uruguay, así lo confirmaba la patente, esas nuevas que son para los países integrantes del Mercosur. Algunos de los visitantes a Autoclásica 2016 no creo que tuvieran mucha idea del motor de ese automóvil.

Citroën SM del año 1973 con motor Maserati venido de Uruguay.

Para aquel tiempo la empresa francesa Citroën había comprado a la Maserati italiana y justamente el motor, de 6 cilindros en V, era de ese origen. Pero no solo eso sino que la batería de faros delanteros giraban en el sentido de la dirección.

Una cupé de lujo con prestaciones deportivas que no tuvo éxito comercial. Pero que 40 años en el tiempo es una pieza rara de ver. El estado del Citroën SM era impecable en todos sus aspectos y ubicada junto a otros deportivos europeos se destacaba por su diseño. La ubicación era de espaldas al sector de premiación y enfrente a donde 40 Jaguar contaban la historia de la marca británica.

Scania 112 Aerobus Bus Bullet del año 1985
de la empresa General Urquiza.

Para terminar nos vamos de viaje… Eso si nos tomamos el Scania 112 Aerobus Bus Bullet del año 1985, más conocido como Bala. Estaba estacionado en el sector destinado a las unidades del Museo del Colectivo Antiguo. Este ómnibus pertenece a la empresa de transporte General Urquiza y es algo raro de ver en las calles argentinas.

Las fotografías fueron tomadas en el predio del Hipódromo de San Isidro en la provincia de Buenos Aires los días domingo 9 y lunes 10 de octubre de 2016, cuando se realizó Autoclásica.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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