lunes, 28 de marzo de 2016

Prueba de consumo del Fiat 128

La industria automotriz argentina, cada tanto, con algunos de los modelos que se fabricaron en el país se animó a pruebas de consumo. Fiat Concórd lo hizo con el Fiat 128 en el año 1974. Para eso puso a disposición del periodismo especializado 17 unidades para que hicieran el viaje desde Florencio Varela a Mar del Plata en la provincia de Buenos Aires.

El Fiat 128 de Roberto Carozzo “chupado” detrás de un camión en la
vieja Ruta 2. Una constante en la prueba de consumo del año 1974
para el periodista de El Gráfico. La fotografía fue tomada de la
revista Gente del 10 de octubre de 1974.


Periodistas del todo el país fueron invitados a participar de la prueba de consumo a bordo de los Fiat 128. El punto de partida fue la concesionaria de la marca, Nakandakare, de la localidad bonaerense de Florencio Varela. Los 17 automóviles se alinearon frente al local para partir con destino a la ciudad balnearia de Mar del Plata.

La prueba consistía en recorrer los casi 400 kilómetros con el menor consumo de combustible posible. Para ello se sellaron todos los tanques de combustible antes de la partida. Entre los participantes de la prueba estuvo Federico Kirbus en representación del diario La Prensa de Buenos Aires. Como copiloto estaba su esposa.

Fueron varios los periodistas que se prepararon durante semanas para la prueba de consumo. Algunos usaron la pista del autódromo Oscar Cabalén en la provincia de Córdoba. Ellos fueron Nicola, Colazzo y Solís, por un lado, y Sprinter, Ayi y Acosta por el otro.

También Federico Kirbus aseguraba a quien quisiera oírlo que se había sacado un milímetro de piel de su planta del pie derecho, con el pedicuro, para tener mayor sensibilidad con el acelerador. Los que lo escucharon aseveraban que lo decía muy serio. Hasta algunos le creyeron.

El Fiat 128 del periodista Cabrignac de la provincia de Mendoza,
cuando descubre que gastó 25 litros en llegar a Mar del Plata.
La fotografía fue tomada de la revista Gente del 10 de octubre de 1974.

El equipo de Kirbus y esposa era uno de los más equipados con cronómetros, apuntes, lápices y hasta una computadora digital, según las crónicas. Estimo que esto último sería una de las primeras calculadoras digitales que ingresaron al país por la época. Recuerdo que muchos decían que se obtenía el resultado de un cálculo antes de levantar el dedo de la tecla. Ahora tenemos teléfonos celulares que hacen más cosas que aquellas viejas calculadoras de bolsillo.

Pero volvamos a la prueba de consumo de los Fiat 128. Entre los participantes también estaba el conocido relator de carreras de autos, Luis Elías Sojit. Uno de los pioneros en las transmisiones radiales de las competiciones de automóviles desde la década del cincuenta.

Al parecer Sojit al llegar a la localidad de Chascomús decidió que lo mejor era almorzar pejerreyes en La Rueda y luego tomar una siesta de tres horas. Pasó el comando de su Fiat 128 a su acompañante que al llegar a Mar del Plata tenía 70 kilómetros demás. Sojit afirmaba que había ido hasta la localidad balnearia de Necochea. Pero había personas en la prueba que sostenían que se había equivocado de camino.

Seguro que una prueba de este tipo permitía ciertas licencias. Años más tarde, en 1983, hubo otra usando los Fiat 147 TR5 donde el reglamento era mucho más estricto. Incluso con una cantidad total de horas para arribar al mismo destino: la ciudad de Mar del Plata. En una nota publicada con anterioridad vimos, en Archivo de autos, la prueba con los 147.

El abrazo de Roberto Carozzo con su copiloto Jorge Fernández
cuando, Dante Bisconti, director de la prueba de consumo de los
Fiat 128, los declara ganadores. La fotografía fue tomada
de la revista Gente del 10 de octubre de 1974.

El ganador de la prueba fue el periodista de la revista El Gráfico, Roberto Carozzo, que solo necesitó de 18 litros de nafta para llegar a Mar del Plata con su Fiat 128 número 14. Su copiloto fue Jorge Fernández. Para lograr el triunfo usaron una trampa que no estaba penalizada en el reglamento: viajar chupado detrás de otro vehículo.

Para lograr eso se pegaron a camiones de gran porte que les cortaban el viento de frente. Carozzo se dio cuenta que ese día, martes 17 de septiembre de 1974, tendrían viento de frente en su viaje a Mar del Plata. Como el reglamento no sancionaba viajar chupado ese sería su plan de la prueba.

Usaron unos tres camiones para llegar a Mar del Plata. Al primero lo tuvieron que correr porque viajaba a unos 70 kilómetros por hora, pero casi un kilómetro por delante. Luego se aprovecharon de un camión de la provincia de San Juan con semirremolque que los dejó en el kilómetro 182 de la vieja Ruta 2.

De ahí hasta la rotonda de la Avenida Constitución en la ciudad de Mar del Plata usaron para cortar el aire un camión con acoplado. Como frutilla de la torta una ambulancia de una funeraria local les abrió paso con la sirena hasta la meta que era la Dirección de Turismo de Mar del Plata. Así es que lograron gastar solo 18 litros de nafta.

Pero los cordobeses que se habían entrenado en el autódromo Oscar Cabalén, Nicola, Colazo y Solís, llegaron en segundo lugar, con el Fiat 128 con el número 32, un sistema un tanto raro, pero indudablemente efectivo. El sistema de los cordobeses era cortar el contacto del motor y lo hicieron 80 veces en el trayecto hasta la ciudad de Mar del Plata.

Cuando el 128 alcanzaba los 85 kilómetros por hora cortaban el contacto hasta que la velocidad descendía a 45 kilómetros por hora. A esa velocidad volvían a dar contacto y en cuarta velocidad pisaban suavemente el acelerador hasta llegar a los 85 kilómetros por hora. Ahí repetían la operación. Les funcionó porque quedaron en segundo lugar.

La prueba se hizo antes de la temporada alta de veraneo. Los directores de la prueba, Julio Vighi y Dante Bisconti, habían afirmado, al término, que se pensaba realizar una experiencia similar con el tránsito de los veraneantes. La verdad que desconozco si se realizó dicha prueba.

A modo de chiste Luis Elías Sojit le regaló un camión de plástico a Roberto Carozzo en nombre de todos los periodistas que participaron de la prueba. Las palabras de Sojit fueron: “como testimonio de todos los camioneros que lo ayudaron a ganar”. Volviendo a nuestra época que hubiera pensado el sindicalista Hugo Moyano de todo esto…

Pero para algunos la suerte estuvo de su lado. Los periodistas Granato y Straimel, que viajaron con sus esposas, tuvieron en suerte un Fiat 128 de color verde. En el ambiente de automovilístico, según los periodistas especializados, el verde es un color de mala suerte, mufa en lunfardo.

La esposa de Granato le dijo: “¡Mirá que lindo, viejo!, es de color verde, el color de la esperanza”. Suerte le trajo el verde ya que, Granato, se ganó un Fiat 600 que sortearon al finalizar la prueba en Mar del Plata. El sorteo se hizo entre todos los competidores que participaron de la prueba.

Hoy conocimos una prueba de consumo que se hizo con los Fiat 128 en un viaje a Mar del Plata en el año 1974 con periodistas especializados. Y todo gracias a una nota que saliera publicada en la revista Gente el 10 de octubre de 1974, de donde tomé las fotografías que ilustran esta nota.

Para aquellos que quieran conocer una prueba similar realizada por la empresa Sevel Argentina (Sociedad Europea de Vehículos para Latinoamérica) con los Fiat 147 TR5 en el año 1983, les dejo el enlace de la nota correspondiente, ya publicada en Archivo de autos: http://archivodeautos.blogspot.com.ar/2014/06/una-prueba-de-consumo-con-el-fiat-147.html

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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