Lenguaje claro

lunes, 19 de octubre de 2015

Joseso, micro auto argentino

Autoclásica puede llegar a ser repetitiva, para los que asisten año tras año. Pero siempre aparece alguna novedad, o rareza, como un Joseso amarillo que pertenece al Club Argentino Scooters y Microcupés (CASYM). Años atrás Jorge Lizardo había presentado un Joseso de color rojo. Ahora tiene un hermano rescatado del olvido de la industria automotriz argentina.

Joseso visto de frente, se puede apreciar el emblema con la marca
 debajo del parabrisas. Fotografía tomada el viernes 9 de octubre
 de 2015 en el Hipódromo de San Isidro en la realización
de Autoclásica 2015.


Como dije la última edición de Autoclásica 2015 nos trajo un primer premio en la categoría Microcoupe, el Joseso de color amarillo, que se exhibió en el stand del CASYM. Ahora conozcamos un poco de la historia de este pequeño automóvil argentino de finales de la década del cincuenta.

La empresa IAMA (Industria Argentina de Micro Automóviles SACIF) había tenido una primera experiencia en el armado de micro automóviles a mediados de los años cincuenta. Eso fue en pleno desarrollo industrial del primer gobierno peronista, dentro de un Plan Quinquenal.

Así IAMA comenzó a fabricar un pequeño Jeep con un motor Villiers de tan solo 8,5 HP de carrocería de aluminio. Ese prototipo fue la base para realizar su propia experiencia para luego fabricar un automóvil: el Joseso. Les aclaro que el Jeep en miniatura también tuvo como nombre Joseso.

El Joseso, microcupé, fue presentado en el año 1959 durante la realización del Salón Internacional del Automóvil que se realizó en la ciudad de Buenos Aires. Este micro auto tenía un chasis de largueros longitudinales de acero, con travesaños de refuerzo, con una carrocería de PRFV (Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio).

Vista de ¾ de perfil izquierdo del Joseso. Fotografía tomada
el viernes 9 de octubre de 2015 en el Hipódromo de
San Isidro en la realización de Autoclásica 2015.

Dicha carrocería tenía un parecido con el Fiat 600 Multipla italiano, claro que de dimensiones mucho más reducidas. El motor de dos tiempos y de un cilindro tenía una cilindrada de 200 centímetros cúbicos con una potencia de 10 HP. Esto le permitía al Joseso viajar a unos 85 kilómetros por hora, aunque la velocidad crucero era de 65 kilómetros por hora.

En su interior podía transportar cuatro personas y el acceso al interior del habitáculo era por dos puertas suicidas con los asientos delanteros rebatibles para poder acceder a las plazas traseras.

La caja de velocidades era de cuatro marchas más marcha atrás. La suspensión delantera era independiente y la trasera del tipo Cantilever. El motor era del tipo de motocicleta y estaba ubicado en la parte trasera, lo mismo que la tracción.

El motor era de la marca Villiers importado desde Gran Bretaña con la refrigeración por aire. Técnicamente era una motocicleta con carrocería. Si bien el Joseso amarillo de Autoclásica 2015 no presentaba patente imagino que para la legislación argentina es una moto cabina, como sucede con los Messerschmitt.

Vista de la cola del Joseso cuando se retiraba de recibir el primer
premio en la categoría Microcoupé. Fotografía tomada el lunes
12 de octubre de 2015 en el Hipódromo de San Isidro
en la realización de Autoclásica 2015.

Las dimensiones del Joseso eran las siguientes: largo, 2.850 milímetros; ancho, 1.460 milímetros; alto, 1.460 milímetros; trocha delantera, 1.070 milímetros y trocha trasera, 1.000 milímetros.

El interior es espartano con solo el velocímetro como instrumental. El micro auto fue pensado como primer automóvil para las clases trabajadoras y se lo fabricó entre los años 1959 y 1960. En cuanto a las cifras de producción varían de 40 a 200 unidades construidas según las fuentes consultadas.

Para el año 1959 fue presentado por el gobernador de la provincia de Santa Cruz con bombos y platillos. Porque la fábrica se construiría en la ciudad de Río Gallegos, capital de la provincia. Nunca se concretó dicha planta fabril y las pocas unidades del Joseso salieron de la fábrica de la localidad de Ituizangó en el oeste del Gran Buenos Aires.

La idea ambiciosa era tener dos plantas: una en Río Gallegos y la otra en Ituizangó, pero esto no fue posible. Lo más probable que solo se fabricaran esas 40 unidades mencionadas. En la actualidad se conoce la existencia de tres unidades. La de color rojo, presentada con anterioridad en Autoclásica, la amarilla que apareció este año y una tercera que se encuentra en restauración.

En aquellos años la industria automotriz argentina estaba dando sus primeros pasos y muchos intentaron, sin éxito, competir en un mercado en el ya se habían instalado terminales extranjeras. La competencia fue dura y el mercado local chico para absorber la capacidad de producción. Además hay que tener en cuenta los cambios de las políticas industriales dictadas desde los gobiernos de turno.

Lo cierto que es para festejar que tengamos entre nosotros otra unidad de un Joseso, nombre que recibió por ser el apodo de su constructor, José María Rodríguez. Para tener una idea al público que iba dirigido este micro auto es que costaba, en el año 1959, 120.000 pesos moneda nacional que era la mitad del valor de un Fiat 600 cero kilómetro.

Las fotos fueron tomadas en la última edición de Autoclásica 2015. La de la trompa y la de ¾ de perfil fueron tomadas el viernes 9 de octubre y la de la cola el lunes 12 de octubre, justo cuando abandonaba el sitio de premiación de Autoclásica 2015.

Mauricio Uldane