jueves, 7 de mayo de 2015

Un viejo auto escocés

Escocia supo tener una industria automotriz de cierta relevancia a principios del siglo XX. En sus inicios, al igual que la industria inglesa, copiaban automóviles de la Europa Continental y los motores eran de orígenes diferentes. Con el correr de los años se perfeccionaron con producción propia. Entre esas empresas estaba la Argyll Motors Ltd. creada en el año 1905, aunque su fundador Alex Govan tuviera talleres propios desde 1899. Inicialmente ubicados en Glasgow en Escocia.

Argyll 15/30 tipo G del año 1913 del Museo de Transportes de Glasgow.


En ese tiempo fabricaban autos inspirados en los Renault franceses. Cuando obtuvo el suficiente capital fundó la Hozier Engineering Co. y ahí comenzó a fabricar los automóviles con la marca Argyll con motores marca Dion. Pero los éxitos vendrían en el otro siglo y con la mudanza a Alexandria, en las proximidades de Glasgow. La empresa había crecido y las instalaciones quedaron chicas.

Pero el grave problema que afrontaba la empresa Argyll era la cantidad de modelos que ofrecía al mercado. En un momento llegaron a sumar 7 modelos diferentes a los que se sumaban los taxis y los autos deportivos. Recordemos que en los inicios de la industria automotriz la mayoría de las grandes empresas no tenían muchos modelos de sus respectivas marcas, simplemente porque no había mercado que los absorbiera.

Así llegamos al año 1906 con serios problemas financieros. Esto se extendió hasta el año 1909 cuando se contrata al ingeniero escocés Peter Burt que había inventado un motor sin válvulas. A partir del año 1910 los Argyll montaron este tipo de motor. En ese período aparece en Estados Unidos un motor similar, el Knight.

Se entabla un juicio entre las empresas Argyll y Daimler por la patente del motor sin válvulas. El juicio fue duro y minó la economía de la Argyll, pese a que ganó la posesión de la patente. Fue tal el daño financiero que la empresa cerró sus puertas en el año 1914. Pero en el año anterior crearon un modelo, el 15/30 tipo G que se logró conservar en el Museo de Transportes de Glasgow.

Ese automóvil tenía un motor de cuatro cilindros en línea con una cilindrada de 2.614 centímetros cúbicos con un diámetro de cilindros de 80 milímetros y una carrera del pistón de 130 milímetros. Era un motor sin válvulas con un funcionamiento suave y silencioso, dos cualidades que no iban de la mano en aquellos primeros motores a explosión interna. El automóvil se ganó su lugar por sus prestaciones.

El grave inconveniente era la puesta en marcha en frío con los aceites de la época, muy diferentes a los actuales. El motor tendía a quedarse “agarrado” en el arranque. La caja de velocidades era de cuatro marchas con marcha atrás con cardán y diferencial trasero. Algo notable para el año 1913 eran sus frenos en las cuatro ruedas, que eran de rayos de alambre.

El Argyll de la fotografía es el ejemplar que se conservaba en el museo mencionado. El auto fue pintado con esmalte moderno y tiempo más tarde se consiguió la pintura original proporcionada por la empresa Glasgow Corporation. Los guardabarros que tiene no son los originales, que eran cuadrados, y fueron cambiados por el dueño que buscó modernizar su Argyll.
Para finales de la década del sesenta, cuando apareció publicada la fotografía, el Argyll 15/30 tipo G de 1913 se conservaba en el museo de la ciudad de Glasgow en Escocia, Gran Bretaña. Dicha fotografía fue tomada de la Enciclopedia Autorama del año 1968.

Después del año 1914 la Argyll tuvo que cederse y la producción pasó a los talleres de Glasgow donde continuó hasta el año 1932 con la introducción del modelo Twelve de 1,5 litros de cilindrada en el año 1922, pero esa es otra historia.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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