viernes, 1 de mayo de 2015

Chevrolet y Super

El domingo 12 de abril se realizó la 6ª Edición de Expo Auto Argentino y viene a cuento porque el segundo premio, por el voto del público, fue para un Chevrolet Super del año 1969. Igual al modelo de la vieja publicidad que hoy nos convoca.

Publicidad aparecida en la revista Panorama en el año 1969.


Cuánto se puede decir de otro de los automóviles argentinos que se ganaron el corazón de muchos y la rivalidad de otros. Por aquello de Chevrolet o Ford. Disputas que son ajenas a esta página dedicada a recordar los viejos autos que supimos conseguir. Eso no cabe dentro de Archivo de autos. Acá hablamos de todos los autos, lindos, feos, exitosos, malos o estrepitosos fracasos comerciales. Se trata de contar parte de la historia del automovilismo mundial.

Hace muchos años, más de 30, nos fuimos de vacaciones a las playas de Mar de Ajó en la Costa Atlántica. Para aquellos que no lo saben son los balnearios en que vacacionan buena parte de los habitantes de la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores. Y que quedan a unos 350 kilómetros del centro porteño.

Un Chevrolet como el de la foto de la publicidad, de color verde azulado, tirando un acoplado de madera, fabricado para esas vacaciones, partió con todos nosotros, léase la familia, con destino final en Mar de Ajó. Nos pasó de todo en esas vacaciones, tanto que está reflejado en un relato en el blog de Archivo de autos.

Pero lo que quiero rescatar es la anécdota que me tocó vivir en carne propia junto a mi viejo y el Chivo en la arena. Se pinchó el tanque de nafta, entre una pila de sucesos. El Alemán un chapista de Mar de Ajó, todo un personaje, le dijo a mi viejo que se lo soldaba con la condición que le sacara toda la nafta. Trabajo que hicimos con mi viejo, además de desmontar el tanque del Chivo.

Nos dijo que fuéramos por la tarde a su taller ni bien abría. Para allá partimos desde nuestro campamento junto al mar. Pero una calle de arena nos jugó una mala pasada y el Chivo se encajó. En el auto éramos mi viejo al volante y yo de copiloto. Es decir que para empujar solo estaba el que suscribe estas líneas.

Tiempo seco de arena muy suelta y blanda lograron que el Chivo se encajara. Pero no tanto para que la fuerza del motor 230 no lo sacara del atolladero. Claro que contó con otro caballo de fuerza en el paragolpes trasero… Mientras empujaba con todas mis fuerzas y puteaba como un camionero iracundo vi como el caño de escape se ponía blanco.

Los más viejos comprenderán enseguida de que estoy hablando. Eran años donde las naftas tenían plomo y para que un auto estuviera a punto debía dejar un residuo grisáceo en el caño de escape. De gris a blanco indicaba una perfecta afinación. Esa tarde vi como el motor del Chivo dejaba blanco como la nieve el caño de escape ante la fuerza que hacía para salir de la encajadura del arenal.

Escribirlo lleva más tiempo que el suceso mismo. Pero han pasado más de 30 años y esa imagen, acompañada del sonido del caño de escape, me han acompañado. No podía creer cómo se blanqueó ese caño de escape. Siempre supe que ese Chevrolet Super 1969 funcionaba a las mil maravillas y nunca trajo problemas, ni de ida, ni de vuelta. Lamenté cuando mi viejo lo vendió. Tampoco era que lo tenía de nuevo, lo había comprado usado. Hace más de 30 años eran autos viejos, hoy son clásicos, y eso es lo bueno de este tiempo que nos toca vivir.

La publicidad salió publicada en la revista Panorama del 22 de marzo de 1969 y es otra de las piezas gráficas que integran el archivo de datos e imágenes que nutren a las notas diarias que se publican en Archivo de autos, el sitio de los viejos autos que supimos conseguir.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos ya que no cuenta con financiación de ningún tipo.