martes, 9 de diciembre de 2014

SAAB, un dos tiempos picante

La empresa sueca SAAB (Svenska Aeroplan Aktiebolaget), de origen aeronáutico, fabricó los modelos 95 y 96 casi sin variantes desde 1950, cuando arrancó la marca. Hoy veremos cómo eran esos modelos que fueron muy populares en la hermana nación de Uruguay.

SAAB Monte Carlo de 1966. La fotografía es de la revista
Parabrisas número 67 de julio de 1966.


En 1966 la empresa SAAB tenía tres versiones que eran el Sedan de dos puertas, el Sedan Monte Carlo y la Rural. El modelo Monte Carlo, que también había sido conocido como SAAB Sport era el del motor de mayor potencia.

Lo interesante de los motores SAAB era que además de ser de tres cilindros en línea, recuerden al Auto Union 1000 que se fabricó en Argentina, era de dos tiempos. Tan bueno era su rendimiento que corrió en varias competencias en todo el mundo. En Argentina, los autos venidos de Uruguay, corrieron algunas de las ediciones de los Grandes Premios, que se disputaban, más o menos, para esta época del año, allá en los lejanos sesenta.

El motor de los SAAB era, como dije, de tres cilindros en línea con una cilindrada total de 941 centímetros cúbicos con dos versiones de potencias diferentes. Una de 42 HP, que montaban el Sedan normal y la Rural. En cambio el Monte Carlo usaba el de 55 HP.

SAAB Sedan dos puertas de 1966. La fotografía es
de la revista Parabrisas número 67 de julio de 1966.

El diámetro de los cilindros era de 70 milímetros y la carrera de los pistones de 72,9 milímetros. El motor de 42 HP lograba una velocidad máxima entre 120 y 125 kilómetros por hora según pruebas realizadas en Europa por revistas especializadas. En cambio el motor de 55 HP a 5.000 revoluciones por minuto podía trepar hasta los 150 kilómetros por hora.

Los ingenieros suecos de la SAAB se volcaron al motor de dos tiempos por dos razones. La primera por tener mayor potencia en relación al peso del automóvil, con lo cual la relación peso/potencia era mucho más favorable. La segunda razón, y tal vez la más decisiva, era que el arranque en frío era mucho más fácil.

Tengamos en cuenta que los inviernos en Suecia no son para despreciar. Al no tener una masa de aceite casi congelado dentro del motor, el movimiento inicial de las partes mecánicas era mucho más liviano. El aceite, encargado de lubricar el motor, se encuentra disuelto en la nafta y por ende no tiene la viscosidad, en invierno, que tenía un motor de cuatro tiempos. Los aceites multigrado mejoraron esta dificultad en los crudos inviernos. Pero recordemos que estamos en la década del sesenta y las normas de polución no existían, que fue la muerte de los motores de dos tiempos en toda Europa.

Un SAAB Monte Carlo en pleno desarrollo de un rally europeo. La
fotografía es de la revista Parabrisas número 67 de julio de 1966.

Tiempo más tarde SAAB se volcaría hacia los motores de cuatro tiempos dejando de lado la fabricación de automóviles de dos tiempos. Eso se logró en parte con acuerdos firmados con la marca británica Triumph. Pero esa es otra historia que ahora no nos interesa desarrollar.

Los ingenieros de la SAAB resolvieron el eterno problema de la mezcla correcta del aceite con la nafta. Ya que los autos SAAB tenían un depósito donde iba el aceite que se mezclaba en forma automática a medida que se consumía la nafta del tanque de combustible. Dicha mezcla tenía una proporción correcta de aceite de 3%.

Ahora les voy a explicar el alto rendimiento de este motor desarrollado por SAAB. El motor estaba inclinado hacia la izquierda, como se aprecia en la transparencia. La gente de la SAAB había realizado este motor con una intercomunicación entre los cilindros lo cual mejoraba el rendimiento de potencia y el consumo reducido.

La Rural SAAB de 1966 que podía tener hasta 7 plazas. La fotografía
es de la revista Parabrisas número 67 de julio de 1966.

El mecanismo era el siguiente: cuando un cilindro se encontraba en vías de cerrar la lumbrera de escape se obtenía un golpe de presión de los otros dos cilindros. Los gases frescos que desde el cilindro entraban en la cámara de escape volvían a ser impulsados, en su mayor parte, dentro del cilindro. Esto permitía una mayor potencia, por el mayor rendimiento volumétrico, y un menor consumo de combustible.

La presión por fuera de la lumbrera de escape se transforma desde el momento que el cilindro dejaba libre la lumbrera. Se elevaba rápidamente y bajaba por debajo de la presión atmosférica. Esto facilitaba el barrido. Al aumentar nuevamente la presión por la presión del cilindro de al lado se obtenía la ganancia de potencia y el menor gasto de nafta. La súper compresión era el secreto del motor de 3 cilindros desarrollado por SAAB.

El carburador de marca Solex era de tres cuerpos, con lo cual era prácticamente un carburador por cilindro. Con este carburador se mejoraba la distribución y aumentaba el par motor a bajas revoluciones por minuto. Aunque según algunas pruebas de revistas europeas manifestaban que esto no estaba del todo a punto y había que usar mucho la caja de cambios para mantener en vueltas al motor del SAAB.

Transparencia del motor SAAB de tres cilindros de 1966. El dibujo
es de la revista Parabrisas número 67 de julio de 1966.

El sistema de encendido era convencional mediante una bobina de 12 voltios con un distribuidor tipo de cuatro tiempos montado en un eje vertical con engranaje helicoidal y accionado por una corona montada en el cigüeñal.

La caja de velocidades era de cuatro marchas, todas sincronizadas, era del tipo de retorno con engranajes helicoidales de presa constante y acoplamiento por trinquetes. La palanca de cambios estaba ubicada en la columna de dirección y el embrague era de tipo monodisco a seco.

La tracción era delantera como se puede apreciar en la transparencia del motor donde vemos que la caja puente estaba ubicada por detrás del motor de tres cilindros del SAAB. La suspensión delantera era independiente por paralelogramo deformable y la suspensión trasera era mediante eje rígido con forma de letra “U”. En las cuatro ruedas había resortes helicoidales con amortiguadores hidráulicos del tipo telescópico.

El diseño de la carrocería de los SAAB se mantenía, casi invariable, desde los comienzo de la marca sueca desde el año 1950. Lo que se había modificado era la cola para aumentar la capacidad de carga, también la trompa había tenido sus modificaciones y se había aumentado la superficie vidriada. La carrocería era autoportante con refuerzos en varias partes para soportar los malos caminos que se podían encontrar en Suecia. La Rural podía tener hasta 7 plazas aunque era de dos puertas al igual que los dos modelos de sedan.

Vimos un auto sueco que en Argentina conocimos en muy pocas unidades, pero que nuestros vecinos uruguayos si tuvieron la suerte de ver por sus calles y caminos en abundancia. Las fotografías fueron tomadas de la revista Parabrisas número 67 de julio de 1966.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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