domingo, 2 de noviembre de 2014

El caso Siam Di Tella Automotores

La empresa SIAM (Sección Industrial de Amasadoras Mecánicas) tuvo su inicio en el año 1910 y fue fundada por el ingeniero Torcuato Di Tella, en sociedad con los hermanos Allegrucci, para fabricar amasadoras mecánicas destinadas a las panaderías. Ese fue el inicio de una empresa metalúrgica que llegará a producir un automóvil argentino emblemático: el Siam Di Tella 1500.

El primer Di Tella 1500 saliendo de la línea de producción el 2 de abril 
de 1960. Fotografía de una vieja publicidad de la empresa 
Siam Di Tella Automotores aparecida en la revista 
Parabrisas número 9 de julio de 1961.


Hoy veremos cómo fue la historia de la producción del Di Tella y porqué terminó mal. Pero volvamos a los inicios de la empresa SIAM cuando arrancó como una pequeña empresa que se abocó a la fabricación de amasadoras mecánicas de pan, porque una ordenanza de la municipalidad de la ciudad de Buenos Aires, prohibió el amasado a mano.

Con el correr de los años volcarían la producción hacia las heladeras eléctricas, las famosas Siam de la palanca con bochita, que comenzarían a aparecer en los hogares de los argentinos con el advenimiento del primer gobierno peronista. Más tarde sería el turno de las motonetas Siambretta, hoy les dicen “scooter”, que se fabricaron bajo licencia de Lambretta de Italia, y que también están íntimamente ligadas a los primeros años del gobierno de Juan Domingo Perón.

Con el advenimiento del Régimen de Promoción Automotriz, que fuera creado por el Decreto 3693 del 25 de marzo de 1959, se crea la empresa Siam Di Tella Automotores con la intención de fabricar automóviles bajo la licencia de la BMC (British Motor Corporation).

El viernes 6 de noviembre de 1959, en los salones del ACA (Automóvil Club Argentino) de la ciudad de Buenos Aires, es presentado al periodismo especializado el Siam Di Tella 1500, que la empresa Siam Di Tella Automotores comenzará a fabricar en su planta de Monte Chingolo de la provincia de Buenos Aires.

La planta de Monte Chingolo y al lado la fundición SIAF 
que también pertenecía a empresa SIAM. Fotografía de una 
vieja publicidad de la empresa Siam Di Tella Automotores aparecida 
en la revista Parabrisas número 9 de julio de 1961.

En la exposición el presidente de la empresa Haroldo R. G. Clutterbuck informó que el lunes 9 de noviembre comenzaría a venderse el Siam Di Tella 1500. Pero se vendieron los autos sin tenerlos. Recién en abril de 1960 saldrían las primeras 38 unidades. Mientras tanto los compradores se agolpaban para adquirir una unidad del nuevo automóvil argentino. Esto sucedió en base al prestigio que tenía la marca Siam para los argentinos.

El 2 de abril de 1960 sale de la planta de Monte Chingolo la primera unidad del Di Tella 1500. Este automóvil derivaba directamente del Austin A-55 de la BMC. En el transcurso del año 1960 la empresa Siam Di Tella Automotores produjo 4.102 unidades, para el año siguiente la cifra treparía a 14.082 unidades. El Di Tella comenzaba a ser un éxito entre los usuarios.

El Di Tella 1500 comenzaba a inmortalizarse como el taxi porteño por excelencia. Las cualidades de la nobleza y la dureza de sus partes mecánicas eran sus mejores cartas de presentación. Más allá sin nos gusta más o menos su carrocería es innegable que la excelencia mecánica era imbatible.

La primera hermana utilitaria del Di Tella 1500 fue la pick-up o camioneta Argenta en su primera versión que derivaba del Austin A-50. Para el año 1963 sería reemplazada por la segunda versión con la misma carrocería del Siam Di Tella 1500 y de paso convertirse en un modelo exclusivo del mercado argentino, sin paralelo en Gran Bretaña. Durante la década del sesenta se presentaron la rural Traveller y el Magnette 1622 con mayor cilindrada y potencia, en búsqueda de otro segmento del mercado automotor argentino.

Línea de montaje del Siam Di Tella 1500 que estuvo operativa 
el 15 de mayo de 1960. Fotografía de una vieja publicidad de 
la empresa Siam Di Tella Automotores aparecida en la 
revista Parabrisas número 9 de julio de 1961.
En un principio los principales competidores de Siam Di Tella Automotores eran IKA (Industrias Kaiser Argentina SA) y Fiat Concórd, pero con la aparición del Decreto 6567 del 3 de agosto de 1961, las cosas se complicaron. El decreto autorizaba a las empresas que solo habían elegido fabricar vehículos utilitarios a producir automóviles. Así las tres grandes estadounidenses, Ford-General Motors-Chrysler, comienzan a presentar sus autos compactos. En febrero de 1962 parecen el Ford Falcon y el Valiant y en abril el Chevrolet 400. En el año 1961 Siam era la segunda productora de automóviles detrás de IKA, a partir de este momento comenzarían los problemas.

Uno de los escollos más insalvables era que Siam Di Tella Automotores no cumplía con las normas de integración de autopartes que exigía el Régimen de Promoción Automotriz. El otro problema era que su planta automotriz no estaba al 100 por ciento en sintonía con la producción de vehículos y solía tener faltantes que dificultaban la continuidad de la fabricación de sus autos.

La falta de experiencia de la gente de Siam en la industria automotriz les jugó en contra. La cadena de producción de heladeras, maquinarias o motores eléctricos no es igual que la cadena de montaje de una fábrica de automóviles y la falta de un detalle hace que el auto no esté completo. Pero lo más grave que ante la falta de una autoparte la línea de montaje se puede parar. Ahí las consecuencias son mucho más graves.

Por eso no solo hay una causa para que un producto tan noble como el Siam Di Tella 1500 terminara tan mal. La aparición de los autos compactos llegados desde Estados Unidos atomizó el mercado automotriz, amén de que estas empresas contaban con un apoyo financiero externo que la empresa Siam Di Tella no tenía.

Los compradores del Siam Di Tella 1500 eran invitados a recorrer 
las plantas de la empresa SIAM. Fotografía de una vieja publicidad 
de la empresa Siam Di Tella Automotores aparecida en la revista 
Parabrisas número 9 de julio de 1961.

Pero las ventas eran buenas y tanto era así que para septiembre de 1964 se presentó a los concesionarios de Siam Di Tella Automotores el Morris 1100 con el fin de fabricarlo en el país. Una manera de modernizar la producción y en la búsqueda de otros segmentos del mercado local. Pero los problemas financieros nunca dejaron de estar presentes.

Haroldo Clutterbuck comenzó a acercarse a los directivos de IKA y en marzo de 1965 firmaron un acuerdo de complementación industrial. Ese fue el principio del fin de la Siam Di Tella Automotores. El acuerdo se cerró en las áreas de fundición, herramental y matricería.

Mientras tantos los directivos franceses de la Régie Nationale des Usines Renault, que ya estaban dentro de IKA, avisaron de las negociaciones con Siam. Al poco tiempo la empresa IKA compraba el 65% de las acciones de la Siam Di Tella Automotores y adquiría un dolor de cabeza y una sumatoria de problemas financieros que se convertirían en el mayor escándalo de la industria automotriz argentina.

IKA compró una empresa que no funcionaba correctamente, y que algunos sostienen que nunca funcionó como debía por algunos de los motivos expuestos. Además las expectativas generadas en el mercado los desbordaron y se sobredimensionaron sin poder cumplir con las condiciones impuestas en el mercado automotriz dado el bendito Régimen de Promoción Automotriz.

Los vehículos que fabricaba la empresa CIDASA en la planta 
de Monte Chingolo desde el año 1966. Fotografía de la revista 
Coche a la Vista!.. número 229 de agosto de 1966.

Incluso luego que IKA se hiciera cargo de Siam Di Tella Automotores la justicia argentina comenzó a allanar depósitos donde encontraron repuestos que la empresa había ingresado al país sin cumplir con el Régimen de Promoción Automotriz. Lo que le dicen contrabando de autopartes desde Gran Bretaña o algo parecido. Un verdadero escándalo.

Por esta situación es que IKA decide darle un cambio y crea CIDASA (Compañía Industrial de Automotores SA). También saca la marca Di Tella de todos los modelos desde marzo de 1966. Así el Siam Di Tella 1500 pasó a llamarse Riley, la Di Tella Traveller (rural) se llamó Morris Traveller y el Magnette 1622 simplemente MG. La Argenta también mutó a Riley.

IKA aprovechó la planta de Monte Chingolo para fabricar el camión liviano Jeep Frontal que fue presentado entre los modelos de autos de la ex Siam Di Tella. Pero los problemas no se harían esperar. Para inicios del año 1967 los problemas financieros eran muy graves. Tanto era que se entregaba autos cero kilómetro en forma de pago a los proveedores.

Marzo de 1967 es la época que vio salir las últimas cinco unidades de la rural Morris Traveller y el fin anunciado en dos años antes era un hecho. La vida de la empresa Siam Di Tella Automotores tuvo una corta vida, que va del año 1959 hasta el año 1967, si tomamos la asociación con IKA y posterior compra por parte de esta última empresa radicada en la provincia de Córdoba.

La vida de la madre del Siam Di Tella 1500 fue corta, pero la leyenda del Di Tella llegó hasta nuestros días, por eso me pareció interesante contar un resumen de cómo sucedieron los hechos, o por lo menos un acercamiento a la comprometida situación financiera de la Siam Di Tella Automotores. Que siguió su vida en otros rubros, pero que nunca logró recuperarse del traspié de fabricar automóviles.

Por su parte IKA tuvo a mano el Torino para “tapar” el caso Siam. El público olvidó, en parte, la metida de pata que casi le cuesta la quiebra. El imperio que había logrado de la mano de su presidente James McCloud, y que lograra llegar a vender el 80% de los autos que se producían en Argentina. Pero los franceses de la Régie Nationale des Usines Renault ya lo tenían en la mira y a mediados del año 1967 tomaron el control de IKA que pasa a llamarse IKA-Renault.

Tal vez todo esto serviría para escribir una novela de intrigas empresariales y de cómo se puede construir un imperio industrial y perderlo todo por los vaivenes económicos y las influencias externas sumadas a las apetencias económicas de un potencial mercado automotriz local. Creo que todo el caso Siam fue una gran sumatoria de cosas y seguramente hay muchos más datos que están dando vueltas. Pero como un acercamiento es algo para entender, un poco, que pasó con el glorioso Siam Di Tella 1500, que sobrevivió a sus fabricantes y pese a todo se convirtió en una leyenda para el mercado automotriz argentino.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos, no por una política editorial.