domingo, 3 de agosto de 2014

Los autos de carrera P de Alfa

Alfa Romeo tuvo tres generaciones de autos de carrera que llevaron la denominación de la letra “P”. Veremos cómo fueron esos tres modelos de autos de competición que llenaron de laureles a la empresa lombarda.

El Alfa Romeo Gran Prix Romeo tipo P1 del año 1923 una creación 
de Giuseppe Merosi. Fotografía de la Enciclopedia Salvat 
del Automóvil del año 1974.


El primer Alfa Romeo Grand Prix tipo P1 fue del año 1923 y fue una creación del proyectista Giuseppe Merosi que estaba vinculado con la empresa lombarda desde el año 1909, cuando todavía no se llamaba A.L.F.A. (Anonima Lombarda Fabbrica Automobili), sino que era la Società Italiana Automobili Darracq. Con la llegada de Merosi a esta empresa instalada en las afuera de Milán, en el norte de Italia, es que se comienza a consolidar la A.L.F.A. que se dará en junio de 1910 y la sigla significaría que la empresa era de Lombardía.

El P1 era un auto de carrera con un motor de 6 cilindros en línea con dos árboles de levas en cabeza. El accionamiento directo de las válvulas sería la principal características de los motores Alfa Romeo en los siguientes 40 años. En junio de 1918 llega a la A.L.F.A. el ingeniero Nicola Romeo que sumará su apellido a la marca lombarda.

Este auto de carrera del año 1923 también se lo conoce como G.P.R. (Gran Premio Romeo) y es una de las creaciones olvidadas de Giuseppe Merosi. Estos autos eran biplaza porque así lo establecían los reglamentos de la época. En esos años se corría con acompañante que era el mecánico del automóvil. Ya estos autos de competición presentaban llantas con rayos de alambre de acero en cambio de las llantas con rayos de madera. Eran mucho más bajos que su antecesores con lo cual el centro de gravedad estaba más cerca del suelo.

Alfa Romero P2 de Antonio Ascari detenido en boxes para cargar 
combustible en el transcurso del Gran Premio de Europa del año 1925. 
Fotografía de la Enciclopedia Salvat del Automóvil del año 1974.

Comienzan a sucederse una serie de triunfos de autos Alfa Romeo en especial en la famosa carrera Targa Florio y esto impulsó a la empresa lombarda a contratar a otro proyectista dedicado solo a los autos de competición. Merosi pasa a dedicarse pura y exclusivamente a proyectar autos de serie. Así se crea un verdadero departamento de carreras que queda al mando de Vittorio Jano.

Jano tenía experiencia acumulada en empresas como Rapid y Fiat. La llegada a la Alfa Romeo, según algunos contemporáneos, trajo soluciones nuevas que estaban teñidas de espionaje industrial de alto nivel. El espionaje en la industria automotriz mundial no es nuevo y sigue pasando. Cuando se nos acaban las ideas veamos que hace nuestro competidor.

Jano mejoró los chasis, los motores y los frenos delanteros que eran de accionamiento mecánico compensado. Lo cierto que de su mano saldrán los dos modelos posteriores del modelo P de la Alfa Romeo: el P2 y el P3. Jano era un entusiasta de los motores sobrealimentados con cilindradas pequeñas, eso lo pondrá en práctica con el P2 que era de tan solo 2 litros de cilindrada.

Transparencia del Alfa Romeo Gran Prix o Gran Premio P2 del 
año 1924 el dibujo es de Giulio Betti. Dibujo de la 
Enciclopedia Salvat del Automóvil del año 1974.

El Alfa Romeo Gran Prix o Gran Premio P2 estuvo listo en el año 1924 durante el cual obtuvo una serie de victorias en vista del Campeonato del Mundo a disputarse en el año 1925, que ganó el piloto Brilli Peri. El P2 tenía un motor de 8 cilindros en línea con doble árbol de levas en cabeza con una cilindrada de 1.987 centímetros cúbicos con una potencia de 140 CV a 5.500 revoluciones por minuto.

El peso del P2 de 1924 era de tan solo 750 kilogramos y podía alcanzar los 225 kilómetros por hora, una velocidad máxima muy alta para los estándares de los motores de la época, en vista a los autos de calle. Había una diferencia abismal entre un auto de pista y uno de calle. El P2 también era biplaza con la particularidad que el puesto del acompañante, que era el mecánico, estaba desplazado, 15 centímetros para atrás para dejarle mayor espacio al piloto y permitir que la carrocería tuviera una forma más ahusada, para mejorar la aerodinamia.

El P2 tenía sus suspensiones delantera y trasera mediante eje rígido con elásticos longitudinales y amortiguadores de fricción. Los frenos eran de tambor en las cuatro ruedas y de accionamiento mecánico.

Dibujos de Giulio Betti de cuatro vistas del Alfa Romeo P2 de 1924.
Dibujos de la Enciclopedia Salvat del Automóvil del año 1974.

Solo se fabricaron 6 ejemplares del P2 para participar en los grandes premios internacionales que comenzarían a traerle muchos laureles a la Alfa Romeo. El P2 tenía dos tanques, uno para el almacenamiento del combustible, que se encontraba en la cola del auto, detrás de los asientos con su tapa superior. Delante del cockpit estaba otro tanque más pequeño que servía para alojar el aceite del motor y al igual que de combustible llevaba una tapa superior. Visto desde arriba, el P2 de 1924, veíamos tres tapas con una manija horizontal. La de adelante era la tapa del radiador de agua, la del medio del tanque de aceite y la de atrás era la del tanque de combustible.

La Asociación Internacional de Automóviles Clubes Reconocidos (AIACR), que era la antecesora de la actual Federación Internacional del Automóvil (FIA) estableció, el año 1932, un nuevo reglamento donde no se admitían más los autos de carrera biplaza y la duración mínima de la competencia era de 5 horas. Alfa Romeo había experimentado con un monoposto denominado Tipo A, una creación de Jano. Era un doce cilindros logrado por la unión de dos motores de 1.750 centímetros cúbicos ubicados uno al lado del otro y que presentaba duplicados la caja de velocidades y el diferencial.

El experimento no logró triunfo pero puso a la Alfa Romeo en el camino del auto monoposto de conducción central que desembocaría en el Tipo B 2600, como fue denominado oficialmente, aunque el público lo llamó P3 en honor a su antecesor por la cantidad de victorias que lograría entre 1932 y 1935.

Un Alfa Romeo P3 durante una carrera en un circuito 
urbano de una ciudad europea. Fotografía de la 
Enciclopedia Salvat del Automóvil del año 1974.

El motor del P3 derivaba de otro auto de la casa lombarda: el Monza de 1931. El motor era un 8 cilindros en línea con una cilindrada de 2.650 centímetros cúbicos con una potencia de 215 CV a 5.600 revoluciones por minuto. Aquí debo decirles que otra fuente indica que la potencia era de 190 CV a 5.400 revoluciones por minuto. Lo cierto es que el P3 tuvo un incremento de cilindrada que lo llevó a 2,9 litros para su última versión. Tal vez las potencias correspondan a una y otra cilindrada.

Lo cierto es que según la relación final de su diferencial podía viajar entre 167 kilómetros por hora hasta unos 232-242 kilómetros por hora. También dependía del tamaño del rodado que montara en el tren trasero.

En realidad eran dos motores de 4 cilindros unidos entre sí con un cigüeñal de dos piezas abulonadas en el medio. El motor era sobrealimentado por dos compresores Roots que se alimentaban por sendos carburadores Weber. La presión de trabajo de los dos compresores era de 1,6 atmósferas.

Transparencia del Alfa Romeo Tipo B 2600, conocido como P3, 
del año 1932 el dibujo es de Giulio Betti. Dibujo de la 
Enciclopedia Salvat del Automóvil del año 1974.

El doble árbol de levas a la cabeza con válvulas inclinadas a 100º, algo habitual en aquellos años treinta. Tanto las válvulas de admisión como escape eran simétricas con un mismo diámetro de 39 milímetros. El cigüeñal de dos piezas giraba apoyado en 10 bancadas con cojinetes de metal blanco. El encendido era a magneto único de la marca Marelli que proveía electricidad a las bujías Champion de 18 milímetros Tipo R.11 que se ubicaban en el centro de cada cámara de combustión.

Lo más llamativo del Alfa Romeo Tipo B 2600 o P3 era su sistema de transmisión que presentaba un diferencial a la salida de la caja de cambios con dos cardanes livianos en forma de “V” que transmitían la potencia del motor a las dos ruedas traseras. De esta forma la potencia se transmitía por mitades a cada rueda.

El sistema de tracción desarrollado por Jano era más liviano que un pesado eje rígido trasero normal y la posibilidad de múltiples relaciones del diferencial con solo cambiar los pares cónicos de la primera parte de la transmisión a la salida de la caja de cambios. Esta era la ventaja que permitía un gran rango de velocidades finales con el consiguiente cambio de neumáticos.

Dibujos de Giulio Betti de tres vistas del Alfa Romeo Tipo 
B 2600 o P3 de 1932. Dibujos de la Enciclopedia 
Salvat del Automóvil del año 1974.

La suspensión delantera y trasera era mediante el uso de ejes rígidos con elásticos semielípticos longitudinales con amortiguadores de fricción. Estos amortiguadores eran dos por cada rueda trasera y se los podía regular desde el tablero del P3.

El uso de dos cardanes en forma de “V” le permitió a Jano ubicar el asiento del conductor de forma central en la carrocería del P3 y además bajar el centro de gravedad del auto de carreras que le trajo innumerables triunfos a Alfa Romeo.

Para una mejor compresión de las diferencias entre el P2 y P3 les he publicado dos dibujos con la transparencia de sus partes mecánicas y diferentes vistas de cada auto de carrera. También podemos ver a los tres modelos de Alfa Romeo P en acción en fotografías de época. Los dibujos y las fotografías fueron tomados de la Enciclopedia Salvat del Automóvil.

Conocimos un poco más de cerca tres autos de competición que sirvieron a la empresa Alfa Romeo para hacer publicidad de las bondades mecánicas de sus automóviles. La empresa participó en las carreras hasta el año 1933 y de ahí en más le pasa sus autos a la Escudería Ferrari, antes que esta se convirtiera en una marca.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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