lunes, 28 de julio de 2014

Los tres modelos de Rambler argentinos

Argentina tuvo la suerte de conocer tres modelos diferentes de la marca Rambler a través de la mano de la empresa IKA (Industrias Kaiser Argentina SA). Hoy veremos como fueron esas tres líneas diferentes entre sí.

Publicidad de la revista Selecciones del Reader’s Digest donde vemos
 la línea Rambler del año 1962. La publicidad apareció en junio de 1962.


A finales del año 1961 se presenta, en Argentina, la primera versión del Rambler con cuatro modelos: Classic Custom, Classic De Luxe, Ambassador 400 y la Station Wagon Cross Country. Estos modelos eran armados en el país con una gran cantidad de autopartes importadas desde Estados Unidos.

La línea Rambler llega a Argentina por un acuerdo con la American Motors que permite a la empresa IKA el armado, y posterior fabricación, de los automóviles marca Rambler que se construían en Estados Unidos. El Rambler tiene el privilegio de ser el primer auto compacto del mercado estadounidense e incluso estar a la venta desde el año 1950.

El Rambler del año 1962 vino a competir con los demás autos compactos que presentaron las demás terminales estadounidenses radicadas en el país. Pero también vino a reemplazar al Kaiser Carabela que se fabricaba desde el año 1958.

Las denominaciones de fábrica, para los Rambler de 1962, eran las siguientes: RA 2V para el Classic, RA 2R para la Rural Classic y RA 3V para el Ambassador. El motor que montaban era el mismo del Kaiser Carabela, el conocido 6L-226 o motor Continental de 6 cilindros en línea. Otros automóviles de la empresa IKA tenían este mismo motor: la Estanciera, el Utilitario (furgón), el Baqueano (camioneta) y el Bergantín Seis.

Ese motor venía con una cilindrada de 3.707 centímetros cúbicos con una potencia de 119 HP SAE a 4.000 revoluciones por minuto. La caja de velocidades era de tres marchas sin tener la primera sincronizada y marcha atrás. Fiel al estilo de los autos compactos, de aquellos años, la palanca se ubicaba en la columna de dirección. Esto permitía llevar tres personas en el asiento delantero en aquellos modelos con el asiento enterizo.

La suspensión delantera era independiente con trapecio articulado montado sobre goma con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos de acción directa y doble efecto. La suspensión trasera con eje rígido con tubo de empuje y barra Panhard con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos de acción directa y doble efecto.

Publicidad de la revista Panorama con la línea completa de los
Rambler del año 1963. La publicidad fue publicada el mes de noviembre de 1963.

Este esquema de suspensión se mantendrá en los tres modelos que conocimos hasta el año 1967 donde se introduce un cambio en el tren trasero cuando se adopta la suspensión que habían desarrollado, los ingenieros de IKA, para el Torino que vio la luz en noviembre de 1966.

A diferencia del Kaiser Carabela los Rambler de 1962 tenía carrocería autoportante la principal característica de los autos compactos de Estados Unidos. En eso la empresa Nash, una de las marcas integrantes de la American Motors, era pionera en producir autos sin chasis como el Nash 600.

En el año 1963 se renueva por completo la línea de las carrocerías de los automóviles Rambler y conocimos, en Argentina, un nuevo diseño que el saber popular bautizó “boca de tiburón” por la forma de la parrilla.

Los nuevos modelos eran tres: Classic Custom, Ambassador 990 y Cross Country para la rural. Seguían siendo uno de los automóviles más grandes fabricados en Argentina. De hecho la rural Cross Country nunca perdió su podio a lo largo de la historia de la industria automotriz argentina.

Como siempre el Ambassador era el súmmun de lujo ofrecido en el mercado local. Eso fue un podio que nunca abandonó, pese a lo largo de los años y cambios de modelos. El motor seguía siendo el clásico Continental 6L-226 que fabricaba IKA en la planta de Santa Isabel en la provincia de Córdoba.

El cambio más notable de los Rambler, en Argentina, se produce en el año 1965 con la renovación de su línea de carrocerías y con una nueva motorización. Llega a estas playas el motor Tornado Jet. El motor que será la base para el mítico Torino que se lanzará un año más adelante. Ese motor se denominaba Tornado 230 OHC (overhead camshaft, o sea árbol de levas a la cabeza). Ahí estaba el meollo de este motor que su país de origen, Estados Unidos, había sido diseñado para un camión liviano.

Publicidad de la revista Panorama con todos
 los Rambler que se construyeron a partir del año 1965. 
La publicidad era del día 21 de octubre de 1969.

Vale aclarar que los Rambler en Estados Unidos recibían una motorización muy diferente con motores de 6 y 8 cilindros en V y potencias de más de 200 caballos de fuerza. Pero en el país, a partir de 1965, trajeron el motor Tornado. En cuanto a los modelos argentinos seguían siendo tres: Classic, Ambassador 990, posteriormente hubo 380, y Classic Cross-Country la inmensa rural que tuvo su versión en ambulancia.

El Rambler Classic tuvo versión Taxi y Patrullero, ya que la empresa IKA, puso a la venta un modelo con menos lujo para adaptarse a los nuevos requerimientos. Recuerdo los patrulleros de la Policía Federal y algunos taxis porteños pintados con los clásicos colores amarillo y negro.

En el año 1967 la empresa IKA pasa a llamar Ambassador a secas a su modelo de lujo y para toda la línea cambia el tren trasero por la suspensión Link-Bar que era la misma que traía de fábrica toda la línea Torino y era la que le confería una estabilidad única al circular a altas velocidades. Ese tren trasero era una modificación de la suspensión trasera del Bergantín, que no era otra cosa que un Alfa Romeo 1900 de 1958.

Cuando la empresa Renault toma el control mayoritario de la empresa IKA, y esta pasa a llamarse IKA-Renault, los Rambler se comienzan a europeizar. Cambios en los volantes y tableros lo ponen más en sintonía con un auto de origen europeo que otro que naciera en el gran país del norte.

El único que sobrevivirá hasta la década del setenta será el Ambassador que incluso se fabricará a pedido. Baste recordar que un modelo de Ambassador fue el auto presidencial por muchos años con su característica luneta blindada.

Los Rambler dejaron una impronta de autos grandes y lujosos, para el mercado argentino, que muchos no han olvidado. En especial los que peinan alguna cana o no tienen canas que peinar. Muchos se acuerdan de las enormes dimensiones de las Cross Country donde muchos niños podían viajar jugando en la parte trasera destinada al equipaje. Recuerdos de la niñez que nos quedan marcados a fuego en nuestras mentes pasen la cantidad de años que pasen.

En complemento con esta nota, mañana martes, conoceremos versiones de automóviles Rambler que no conocimos por estos lares. Cupés y convertibles que nunca llegaron a Argentina, salvo que algún propietario cortara el techo de su Rambler de cuatro puertas.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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