lunes, 14 de julio de 2014

El 133 de Fiat Concord

Hace un tiempo abordamos este automóvil argentino que se fabricó en el país por parte de Fiat Concord. Hoy tenemos un nuevo contacto con más datos y fotos del Fiat 133 presentado al mercado argentino en el mes de julio de 1977.

Fiat 133 presentado a la prensa argentina en el mes de julio de 1977.
La fotografía es del diario La Prensa del 4 de julio de 1977.


Fiat Concord presentó, a la prensa especializada, primero el nuevo motor que usaría el Fiat 133 antes que el modelo mismo. A mediados del  mes de junio de 1977 dio a conocer el motor Fiat 100 R2.038 que tenía una cilindrada de 903 centímetros cúbicos con una potencia de 40 CV DIN a 5.600 revoluciones por minuto y una relación de compresión del orden de 8,4:1.

Una de las particularidades del motor 100 R2.038 era que giraba en sentido contrario del conocido motor del Fiat 600, la querida Bolita. Esto no es un mito es la realidad que muchos mecánicos me lo han manifestado en charlas en diferentes encuentros de automóviles clásicos. Incluso me han contado que el retén del cigüeñal había que colocarlo en un sentido de lo contrario el giro del motor lo desplazaba de su lugar de origen. Con lo cual comenzaban las fugas de aceite.

Otro mito es que este motor, el 100 R2.038, era el mismo que montaban en el Fiat 600 S, a partir del mismo año de 1977. Falso. El motor del 600 S era un derivado del 100 R2.038 y llevaba la denominación 100 R7.038 con una menor cilindrada, de 843 centímetros cúbicos, y una menor potencia, de 32 CV DIN. Lo que si conservaba de su hermano mayor era el giro en sentido contrario. Tal vez de ahí la confusión de una parte del público argentino.

Dos Fiat 133, uno de ¾ de perfil trasero izquierdo y el otro de perfil derecho. 
La fotografía es del diario La Nación del 4 de julio de 1977.

Volviendo al motor del Fiat 133 este tenía un diámetro de los cilindros de 65 milímetros y una carrera de los pistones de 68 milímetros. El 100 R2.038 era un motor de ubicación trasera con 4 cilindros en línea y montado por detrás del eje trasero. Algo similar a la disposición del conocido Fiat 600 que se comenzó a vender en Argentina desde el año 1960, de la mano de Fiat Concord.

Este motor era el mismo que equipaba, en Italia, al Fiat 127 y en Argentina se lo fabricaba en la Fábrica de Mecánica del Centro Industrial Fiat de Ferreyra en la provincia de Córdoba y su producción comenzó antes que la fabricación del Fiat 133. La fabricación de este nuevo motor le implicó a Fiat Concord grandes inversiones para adaptar su línea de montaje para producir el 100 R2.038.

El motor presentaba válvulas a la cabeza con árbol de levas en el block, carburador invertido, marca Weber, con dispositivo de arranque en frío, sistema de recirculación de gases del cárter que eran vapores de aceite y gases que se generaban dentro del motor y se evitaba su descarga en la atmósfera. También presentaba lubricación forzada con bomba de engranajes, válvula limitadora de presión y sistema de doble filtro de aire con un primer filtro en baño de aceite y un segundo seco de papel.

Vemos a tres Fiat 133 recorriendo la pista de prueba de la planta de El Palomar en
la provincia de Buenos Aires. La fotografía es del diario La Nación del 4 de julio de 1977.

El sistema de enfriamiento era por agua con depósito suplementario de expansión. El agua era impulsada por una bomba centrífuga que tenía un ventilador de nueve paletas. El termostato se ubicaba en la salida del block del motor hacia el radiador de tubos verticales. El sistema eléctrico se reponía por medio de un alternador de 475 watts de 12 voltios con regulador de carga incorporado y la batería era de 34 amperios por hora.

La caja de velocidades era de cuatro marchas adelante y retroceso. El embrague era monodisco seco con resorte a diafragma y el comando era de accionamiento mecánico. La transmisión era trasera mediante semiejes que se encontraban acoplados al grupo diferencial por una junta de dos dados.

La suspensión delantera era independiente con brazos oscilantes superiores y amortiguadores hidráulicos telescópicos de doble efecto. Además presentaba un elástico transversal unido a un travesaño de la carrocería y barra estabilizadora unida al elástico por sus extremos. La suspensión trasera también era independiente con brazos oscilantes con resortes helicoidales con amortiguadores hidráulicos de doble efecto y barra estabilizadora transversal unida a los brazos de la suspensión trasera.

Cinco imágenes que nos muestran, de izquierda a derecha y de arriba abajo, los asientos delanteros reclinables, el espacioso baúl delantero, la columna de dirección de seguridad, los frenos a disco de las ruedas delanteras y el motor del Fiat 133 del año 1977. La fotografía es un extracto de una publicidad de la revista Competencia del mes de julio de 1977.

El sistema de frenos era hidráulico con una bomba de doble cilindros coaxiales  con circuitos independientes para los ejes delantero y trasero. Las ruedas delanteras ofrecían frenos a disco con pinza flotante de cilindro único en cada rueda. Los frenos traseros eran por tambor con zapatas autocentrantes y recuperación automática del desgaste de la cinta de freno.

La dirección presentaba su columna de seguridad dividida en tres tramos que estaban unidos por medio de juntas cardánicas. El tipo era de tornillo sinfín y sector con una relación de 2:26 y un diámetro de giro de 9,6 metros. Las barras de la dirección eran de comando independiente para cada rueda delantera, además presentaba barra de reenvío central.

El Fiat 133 tenía un habitáculo pensado para evitar daños mayores a sus ocupantes, así que presentaba zonas de deformación. Era de construcción monocasco con refuerzos reticulares que ofrecían una estructura indeformable, pero las partes delantera y trasera se deformaban en forma controlada absorbiendo el impacto de energía por un choque. La seguridad pasiva también estaba dada por su columna de dirección de tres tramos. El espejo retrovisor era expulsable y el panel de instrumentos estaba revestido de material antichoque con sus mandos ubicados de forma racional para no causar daño a sus ocupantes.

El motor del Fiat 133 de 1977 visto del lado derecho y debajo podemos ver dos dibujos
con cortes. La fotografía y los dibujos corresponden al diario Clarín del 27 de junio de 1977.

La comodidad de los pasajeros estaba dada por la calefacción con mezcla de aire caliente y frío. Los asientos delanteros reclinables eran otra mejora, con respecto al Fiat 600, y la mayor superficie vidriada con su cintura baja de la carrocería ofrecía una mejor visualización del exterior del automóvil. Cuatro adultos podían viajar cómodos dentro del Fiat 133 en 1977. Este automóvil argentino, que era la versión local del SEAT 133 español, se ubicaba entre el Fiat 600, que no se dejó de fabricar en esa época, y el Fiat 128. El 133 se sumaba y no retiraba a ningún otro modelo de Fiat Concord del mercado.

Las dimensiones del Fiat 133 de 1977 eran las siguientes: largo, 3.490 milímetros; ancho, 1.420 milímetros y alto, 1.330 milímetros. Los neumáticos eran radiales de la medida 145 R de 13 pulgadas. El peso en el orden de marcha era de 715 kilogramos y su carga útil eran cuatro pasajeros más 40 kilogramos de equipaje. El peso remolcable era de 550 kilogramos y su tanque de combustible era de 30 litros, que se encontraba ubicado detrás del asiento trasero. De esta forma el baúl delantero presentaba una generosa capacidad para un automóvil del segmento chico en Argentina. La velocidad máxima era superior a los 130 kilómetros por hora.

La producción del Fiat 133, según datos de ADEFA (Asociación de Fábricas de Automotores), era la siguiente: para el año 1977 se construyeron 4.793 unidades; en 1978, 1.220 unidades de la versión Berlina y 1.064 de la versión de Lujo; en 1979, para las mismas versiones respectivamente, 2.048 y 1.465; en 1980, la versión B contó con 2.025 unidades y la versión T 922; en 1981, para las mismas versiones respectivamente 2.872 y 2.278 y en 1982 la versión B tan solo tuvo 2 unidades fabricadas. En resumen sumando todas las versiones de todos los años fabricados, entre 1977 y 1982, la suma nos da: 18.689 unidades del Fiat 133.

Hemos visto con mayor profundidad este modelo de Fiat Concord que tenía adeptos y detractores. Muchos no lo quieren y lo llaman “intendente” porque en cada pueblo hay uno, pero nadie lo quiere. Sin embargo en el otro extremo están sus agradecidos usuarios que, en algunos casos todavía los conservan, o aquellos que se cansaron de viajar por toda la Argentina a bordo de un Fiat 133. Es real que comparado con el 600 era un mejor auto. Más potencia, más comodidad interior, más velocidad final y todo con un consumo de combustible acotado.

Las fotografías que ilustran esta nota sobre el Fiat 133 fueron tomadas de los siguientes medios periodísticos: diario Clarín del 27 de junio de 1977, diario La Nación y La Prensa del 4 de julio de 1977 y un extracto de una publicidad tomada de la revista Competencia del mes de julio de 1977.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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