martes, 13 de mayo de 2014

El Corvair, el Chevrolet con el motor atrás

La General Motors Corporation fabricó el Chevrolet Corvair un automóvil extraño para el mercado estadounidense por tener un motor trasero de 6 cilindros opuestos en forma horizontal y refrigerado por aire, todo esto en la década del sesenta.

Chevrolet Corvair cupé en una concesionaria de Buenos Aires.
La fotografía apareció publicada en la revista Parabrisas

 número 25 de diciembre de 1962.


El Corvair nació en el año 1959 de la mano de Edward Cole, su creador, que terminaría como presidente de la General Motors. Pero este auto revolucionario para el conservadurismo del mercado estadounidense le trajo muchos problemas a la empresa.

En su primer año completo de ventas, 1960, alcanzó las 230.000 unidades vendidas, para 1964 la cifra se había detenido en 190.000 unidades. En 1966 la cifra de unidades vendidas había descendido a 90.000 y en 1968 la cifra cayó a 13.000. Apenas 4.500 unidades se vendieron en 1969, último año que se lo fabricó.

Chevrolet Corvair Monza 900 de 1963. La fotografía apareció publicada
en la revista Velocidad número 161 de diciembre de 1963.

Varios fueron los problemas que tuvo el Chevrolet Corvair en sus diez años de vida. Alto consumo de combustible, inestabilidad en su manejo e incendios que le costaron muchos dólares, en arreglos extrajudiciales, a la General Motors. Si bien fue pensado como un auto compacto revolucionario nunca logró colmar las expectativas de la empresa del país del norte.

Hoy veremos cuáles eran las características técnicas del Corvair que se presentaba en versiones sedan cuatro puertas, cupé dos puertas de techo duro o convertibles y rural (station wagon). También había diferencias en las potencias del motor trasero de 6 cilindros opuestos en forma horizontal (bóxer) refrigerado por aire.

Chevrolet Corvair Monza Spyder 900 de 1963. La fotografía apareció 
publicada en la revista Velocidad número 161 de diciembre de 1963.

La cilindrada era de 2.372 centímetros cúbicos con una potencia de 81 HP SAE a 4.400 revoluciones por minuto. En el caso del Monza 900 la potencia era de 102 HP SAE a las iguales revoluciones por minuto y para el  Spyder 900, la potencia, trepaba a 150 HP SAE, siempre a 4.400 revoluciones por minuto. Este último modelo venía con un turbocompresor centrífugo que era accionado por los gases del escape.

La compresión era de 8:1 para el motor de menor potencia. El diámetro de los cilindros era 87,31 milímetros y la carrera de los pistones era de 66,04 milímetros. El enfriamiento de los cilindros era por medio de una turbina de 24 palas y con diámetro de 27,5 centímetros ubicada en la parte horizontal superior central del motor. La turbina era comandada por una correa dentada que sufría un ángulo de 90º hasta llegar a la polea del cigüeñal.

Chevrolet Corvair Monza Convertible de 1966. La fotografía apareció publicada
en la revista Esquire de febrero de 1966 y es un parcial de una publicidad.

El aire producido por esta turbina era almacenado en una gran cámara común a todos los cilindros. La temperatura estaba controlada por un termostato que cerraba la entrada de aire cuando el motor estaba frío. Cuando la temperatura alcanzaba los 33º centígrados se liberaba el paso del aire hacia los seis cilindros horizontales.

La suspensión del Corvair era independiente en las cuatro ruedas, otra particularidad un tanto rara en los Estados Unidos para un automóvil compacto. El tren delantero estaba conformado por un paralelogramo deformable transversal con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos. El tren trasero presentaba un solo brazo con forma de letra “A” oblicuo, con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos.

Tablero del Chevrolet Corvair Monza 900 de 1963. La fotografía apareció 
publicada en la revista Velocidad número 161 de diciembre de 1963.

Los frenos eran a tambor en las cuatro ruedas con zapatas flotantes autocentrantes y freno de estacionamiento o de mano era de accionamiento mecánico sobre las ruedas traseras. La dirección era por un mecanismo de bolillas recirculantes. El diámetro de giro, para el sedan de cuatro puertas, era de 11,89 metros.

Para el año 1962 se ofrecían tres de cajas de velocidades: una de 3 marchas, otra de 4 marchas y una tercera con caja automática de dos marchas. Esta última se llamaba Powerglide Corvair que tenía la opciones de baja (low) y directa (drive). El diferencial podía presentar la relación de 3,27:1 y opcionalmente 3,55:1. La caja manual de cuatro velocidades, totalmente sincronizadas, era opcional para la línea Chevrolet Corvair. El embrague es monodisco seco de accionamiento hidráulico.

Tablero del Chevrolet Corvair Monza Spyder 900 de 1963. La fotografía 
apareció publicada en la revista Velocidad número 161 de diciembre de 1963.

Las dimensiones, correspondiente al modelo 569 Sedan Standard de cuatro puertas eran las siguientes: largo, 4.572 milímetros; ancho, 1.702 milímetros; alto, 1.307 milímetros; trochas delantera y trasera, 1.384 milímetros y despeje para la cupé Monza de 150 milímetros. Los pesos eran los siguientes para las diferentes versiones de 1962: 569 Sedan Standard, 1.070 kilogramos; 769 Sedan De Luxe, 1.085 kilogramos; 527 Cupé Standard, 1.045 kilogramos; 727 Cupé De Luxe, 1.070 kilogramos; 927 Cupé Monza, 1.085 kilogramos; 535 Station Wagon Standard, 1.145 kilogramos y Station Wagon De Luxe, 1.165 kilogramos. Todas las unidades montaban neumáticos de la medida 6.50 x 13.

Vista del motor trasero del Chevrolet Corvair cupé. La fotografía apareció
publicada en la revista Parabrisas número 25 de diciembre de 1962.

Un automóvil raro para el mercado estadounidense que tuvo algunas unidades en suelo argentino. Como lo demuestra la foto de apertura de esta nota que fue tomada en una concesionaria de la General Motors Argentina y porta patente de la ciudad de Buenos Aires en el año 1962.

Nunca logró ser un éxito de ventas dentro de los Estados Unidos y para 1969, último año de fabricación, se les ofrecía a los potenciales compradores de los Corvair un certificado por 150 dólares válido para adquirir cualquier otro automóvil de la marca Chevrolet hasta el año 1973.

Vista del motor trasero del Chevrolet Corvair Monza Spyder 900 de 1963 
con turbocompresor accionado por los gases del escape. La fotografía 
apareció publicada en la revista Velocidad número 161 de diciembre de 1963.

Con esta historia sobre sus espaldas se ha convertido en una pieza que muchos coleccionistas o amantes de los autos clásicos buscan tener en su propiedad. A veces los autos que son un fracaso de venta, en su momento, pueden ser muy apreciados décadas más tarde, cuando el mar de fondo que generaron ya está aquietado.

Para aquellos que no lo conocían o lo tenía visto poco hoy hemos tenido un acercamiento al Chevrolet Corvair, un automóvil estadounidense con motor trasero y enfriado por aire.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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