martes, 25 de marzo de 2014

Avanti, nombre italiano para un auto yanqui

La empresa Studebaker Corporation presentó el Avanti en 1962. Modelo que luego sería fabricado por la Avanti Motor Corporation. Un modelo de automóvil que luego se convirtió en una marca en 1965.

La trompa del Avanti de la Studebaker de 1962. Foto de la revista
Parabrisas número 23 de octubre de 1962.
 

La empresa Studebaker Corporation de South Bend, en el estado de Indiana, en Estados Unidos, presentó en el año 1962 el Avanti un automóvil con líneas de avanzada para los inicios de la década del sesenta.

Hoy tal vez no nos parece tan revolucionaria la carrocería del Avanti, pero en los años ‘60, eran líneas que no se veían en el mercado automotriz de Estados Unidos. Si lo miramos con detenimiento notamos que tiene un aire europeo, que no solo está dado por el nombre italiano de Avanti.

El Avanti fue creado por Eugene J. Harding por indicación, tal vez, de Sherwood H. Egbert. También, es una suposición mía, para salvar a la Studebaker que ya tenía problemas para mantenerse en el mercado estadounidense. Lo cierto que el Avanti fue diseñado por Raymond Loewy, que fue el diseñador de la botella de Coca-Cola, que dirigió a un grupo de diseñadores que estaban integrados por John Ebstein, Robert Andrews y Kellogg.

El auto visto de perfil tiene un aire a las cupés italianas de mediados de los años ’60. Lo que se buscaba era lograr un auto deportivo a la manera del público de Estados Unidos. Así que el motor era un potente V8 de 4,7 litros o 289 pulgadas cúbicas que la Studebaker se negó a dar a conocer, en su lanzamiento, la potencia que podía alcanzar. Argumentaron razones de marketing y competencia en el mercado interno.

El perfil del Avanti de la Studebaker de 1962. Foto de la revista
Parabrisas número 23 de octubre de 1962.
Lo cierto es que el Avanti podía traer un compresor, algo que ofrecía con el modelo Golden Hawk, con lo cual la relación de compresión era de 9:1 y sin el compresor de 10:1. Había tres opciones de cajas de velocidades. Una de tres marchas, otra de cuatro marchas y una caja automática de accionamiento semi-manual.

La caja automática tenía tres posiciones en el selector de marchas. La primera selección era la primera marcha, la segunda selección correspondía a la segunda marcha y la tercera selección era la indicada como “Drive”, en esta, el auto arrancaba en segunda marcha y pasaba a tercera marcha por la velocidad del auto. Pero en esta posición el Avanti podía pasar a primera o segunda marcha en cualquier momento. Lo cual se lograba realizar un rebaje o frenar el auto con la caja automática.

Los frenos delanteros eran a disco y significaba que se estandarizaba este sistema para un automóvil fabricado en Estados Unidos. Recordemos que los frenos a disco en el país del norte todavía no se habían extendido a las grandes empresas automotrices de Detroit.

Otra particularidad del Avanti era que el accionamiento del ventilador del radiador tenía un limitador de revoluciones cuando se superaban las 2.500 revoluciones por minuto. De esta forma no había pérdida de potencia a altas revoluciones y circulando por una ruta, donde no es necesario el accionamiento del ventilador, porque el radiador se enfría por la circulación de aire.

La cola del Avanti de la Studebaker de 1962. Foto de la
revista Parabrisas número 23 de octubre de 1962.
La carrocería del Avanti era de PRFV (Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio) y era de dos puertas con techo duro, solo esta era la versión que se ofrecía al público interesado en adquirir el Avanti en Estados Unidos. Ya había en el mercado autos deportivos con carrocería de plástico, como el Chevrolet Corvette.

No había muchos datos técnicos del Avanti en ocasión de su lanzamiento. Además la empresa Studebaker Corporation desapareció del mercado estadounidense a finales de 1963. Hubo un intento de reflotarla desde Canadá, como una tentativa por salvar la empresa, que ya era centenaria. Sin embargo en el país vecino la agonía duró hasta la primavera de 1966 donde cesó definitivamente toda actividad industrial.

Dos concesionarias de la marca Studebaker-Packard, Nate Altman y Leo Newman formaron una sociedad que se llamó Avanti Motor Corporation en 1965 con el fin de seguir fabricando el Avanti, ahora como marca. También obtuvieron los derechos para fabricar los camiones de la marca Studebaker, junto con los del Avanti.

Altman y Newman adquirieron parte de las instalaciones del Studebaker y contrataron a los mejores empleados calificados, despedidos, para desarrollar el Avanti. Así con varias dificultades superadas el primer auto salió al mercado en el verano de 1965. La producción del auto cambió. Se dejó de lado la automatización para hacerlo en forma más artesanal.

La trompa del Avanti de la Avanti Motor de 1965. Foto de la
Enciclopedia
Salvat
del Automóvil, Volumen 2, de 1974.

Tanto que para realizar una unidad se llevaba de 6 a 9 semanas. Los socios se fijaron una cantidad de unidades a fabricar anualmente: no superar los 300 Avanti por año. Con lo cual lo transformaron en un auto exclusivo, que incluso no se vendía en concesionarios, sino que había que ponerse en contacto con los fabricantes para comprar una unidad.

El otro cambio era que eligieron, Altman y Newman, un motor Chevrolet de 8 cilindros en V con una potencia de 270 HP SAE con una cilindrada de 5.736 centímetros cúbicos, que era alimentado por un carburador de doble cuerpo. Las otras diferencias con el Avanti de la Studebaker eran un capot que presentaba una línea menos deprimida y por los faros delanteros que tenían un marco cuadrado. Además la insignia del Avanti había cambiado.

Para que vean estas diferencias hay una fotografía que nos muestra la trompa del Avanti de 1965 que se hacía a baja escala. El cliente podía elegir el tipo de interior que quería para su Avanti II, como lo denominaban en la nueva empresa. Con lo cual pasaba a ser un auto exclusivo hecho a medida del cliente. Las carrocerías de plástico las proveía la empresa Molded Fiber Glass Boby de Ashtabula, de Ohio, en Estados Unidos.

Así fue como un modelo de la Studebaker se terminó por convertir en una marca en tan solo tres años de vida. El Avanti II sin dudas fue un intento de la industria automotriz estadounidense por ser un auto deportivo exclusivo para un mercado selecto. Todo esto hecho por dos empresas que no eran integrante de las tres “grandes” (General Motors, Ford, Chrysler) del país del norte.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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