jueves, 7 de noviembre de 2013

Un Miller llamado Stutz

La empresa estadounidense Stutz fabricó autos deportivos de alta gama. Una de las tantas empresas que desapareció producto de la gran depresión económica de 1929.

Frank Lockhart al mando del Stutz Black Hawk de 1928.
La foto es una gentileza de Viejas Automundo

http://viejasautomundo.blogspot.com.ar/


El piloto estadounidense Frank Lockhart, muy popular a finales de la década del 20, tenía ganas de batir el récord de velocidad. Unido a su talento mecánico logró darle vida al Stutz Black Hawk (halcón negro) en 1928.

Patrocinado por la empresa Stutz se puso a realizar su Black Hawk con dos motores Miller 91. Ambos motores de 1.500 centímetros cúbicos lograban un 3 litros muy especial. La potencia de 385 HP a 7.000 revoluciones por minuto le permitía llegar a los 365 kilómetros por hora.

Los motores estaban unidos mediante sus cigüeñales por un engranaje maestro donde se hacía la toma de fuerza. Cada motor conservaba su propio compresor y cámaras refrigeradoras de mezcla. Las aletas de refrigeración se pueden apreciar en la parte superior del capot.

El Stutz Black Hawk no tenía radiador para su refrigeración, la misma se producía por un gran tanque de hielo en circuito cerrado.

Lo llamativo de este auto récord era el encarenado total de sus 4 ruedas y hasta tenía perfilados los brazos de dirección. El 28 de abril de 1928 Lockhart encontró la muerte al tratar de alcanzar el récord de velocidad. El Black Hawk circulaba a más de 365 kilómetros por hora.

La vieja fotografía es una gentileza de Viejas Automundo: http://viejasautomundo.blogspot.com.ar/


Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos