lunes, 11 de marzo de 2013

NSU Prinz, el pequeño deportivo


La empresa Autoar (Automotores Argentinos) fabricaba bajo licencia el NSU Prinz 30. Un pequeño auto deportivo que era originario de la empresa NSU (Motorenwerke Aktiengesellschafgt Neckarsulm) de Alemania. Hoy veremos ese auto alemán que supo conquistar Grandes Premios en la década del ’60.



Autoar fabricaba en Argentina la versión de mayor potencia del NSU Prinz III. En Alemania se ofrecían dos caballajes diferentes. Una versión de 27 HP SAE y otra de 34 HP SAE. Esta última era la que se fabricó en la década del ’60 en Argentina.

Para ilustrar esta nota usé imágenes que corresponden a la versión alemana del NSU Prinz III que presentaba diferencias con el modelo argentino. El paragolpes delantero era entero y con defensas en el modelo argentino. Otra diferencia que el NSU Prinz argentino tenía un ventilete en los vidrios traseros. Además de tener la insignia “Autoar” en la trompa.

El frente del NSU Prinz III presentaba dos rejillas ovaladas que servían para el paso de aire a la cabina. A esas sendas rejillas estaban conectadas dos ductos que inyectaban aire fresco al habitáculo y pasaban por debajo el piso del baúl delantero. En ese baúl se alojaba el neumático de auxilio en forma vertical, similar al Fiat 600.  Además estaba ubicado el tanque de nafta.


Hasta 1958 al NSU Prinz, en Argentina, se lo podía comprar con techo de lona plegable. En los modelos posteriores el techo solo venía en la versión de chapa. Otra diferencia a tener en cuenta con el modelo alemán.

El motor del NSU Prinz 30, tal la denominación del modelo argentino, era un bicilíndrico de 583 centímetros cúbicos de ubicación trasera. El motor de origen motociclísticos era un dos cilindros en paralelo inclinado de cuatro tiempos. El diámetro de los cilindros de 75 milímetros y la carrera de 60 milímetros. La potencia era de 30 CV DIN O 34 HP SAE a 5.500 revoluciones por minuto. La compresión era de 7,2:1.

El arranque y la dínamo era un Dynastart de12 volts. El carburador era un Bing descendente con bomba mecánica. Las válvulas eran a la cabeza con distribución Ultra Max por bieletas oscilantes. La refrigeración era por aire forzado por turbina centrífuga.

El Prinz combinado en dos colores.

Según el road test de la revista Parabrisas número 15 de febrero de 1962, el NSU Prinz 30 desarrollaba una velocidad final de 116,8 kilómetros por hora. La empresa alemana estipulaba, en sus folletos publicitarios, una velocidad aproximada de 120 kilómetros por hora.

El mismo road test arrojó un consumo de 12,4 kilómetros/litro en ciudad. En ruta a 80 kilómetros por hora, 15,5 kilómetros/litro y a alta velocidad 14,7 kilómetros/litro. Es decir que con el tanque del NSU Prinz 30 podíamos recorrer unos 385 kilómetros a 80 kilómetros por hora.

La suspensión delantera era independiente con trapecio transversal deformable, resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos de doble acción. La suspensión trasera era con semiejes columpiantes, resortes helicoidales y amortiguadores de doble acción. La empresa NSU de Alemania ofrecía en forma adicional la suspensión Prinzair en el eje trasero.

Este NSU Prinz corresponde a un modelo argentino, aunque tenga el paragolpes en dos tramos.

La tracción era trasera, como el emplazamiento del motor, la caja de velocidades de 4 marchas tenía las siguientes relaciones: primera 4,140:1, segunda 2,210:1, tercera 1,819:1, cuarta 1,000:1 y marcha atrás 5,360:1. Todas las velocidades, hacia delante, eran sincronizadas y la palanca estaba ubicada en el piso.

Los frenos eran a tambor en las cuatro ruedas. El sistema era hidráulico con campanas de aleación liviana de 180 milímetros de diámetro autocentrantes. La superficie total de frenado era de 404 centímetros cuadrados.

Las dimensiones del Prinz 30 eran las siguientes: largo total 3.145 milímetros, ancho total 1.420 milímetros, altura total 1.350 milímetros (descargado), distancia entre ejes 2.000 milímetros, trocha delantera y trasera 1.290 milímetros. Los neumáticos eran medida 440 x 12. El tanque de nafta tenía una capacidad de 25 litros y tenía 4 litros de reserva, comprendidos en ese volumen. El peso en el orden de marcha era de 510 kilogramos. El precio del NSU Prinz 30 era de 247.000 pesos moneda nacional en febrero de 1962 para el mercado argentino.

El tablero del NSU Prinz.

Algunos colores que tenían las carrocerías del NSU Prinz eran el Blanco Cala, Rojo Ámbar, Azul Muscari, Gris Sogno. También podían venir pintados con combinaciones como Rojo Ámbar y Arena Arcona. Estos eran algunos de los colores de la gama del NSU Prinz.

Muchos Grandes Premios, que se corrieron en los años ’60, tuvieron la presencia de varios NSU Prinz 30 teniendo una destacada participación en esas carreras que recorrían buena parte de la geografía de Argentina.

El NSU Prinz fue un auto que marcó una diferencia entre los pequeños autos que se fabricaron en el país. Hoy es posible verlos en encuentros o corriendo los Grandes Premios Históricos que se disputan una vez al año.

Un pequeño auto deportivo alemán que dejó una marca a fuego en el corazón de muchos argentinos y todavía late fuerte en algún rincón de nuestro cuerpo fierrero.

Las gracias de siempre a Julián Pérez por la digitalización de las fotos que acompañan esta nota del NSU Prinz 30.

Fuente: revista Parabrisas y folleto de NSU Motorenwerke Aktiengesellschafgt Neckarsulm

Mauricio Uldane