lunes, 1 de octubre de 2012

Urbanina, un auto ciudadano


La Trivia de septiembre se basó en dos preguntas sobre un auto experimental que se construyó a mediados de la década del ’60. El auto urbano se llamaba Urbanina y se lo fabricó en Italia. Los ganadores de la Trivia fueron F62 y Cecilia Canepa. Felicitaciones para ellos que lograron investigar y descubrir la respuesta correcta.

El Urbanina de 1965.


El Urbanina, y no Urbania como figura en algunos sitios de Internet, fue un desarrollo del marqués pisano Piero Bargagli Bardi Bandini que gracias al mecánico Narciso Cristiani llegó a concretar su proyecto. El Urbanina era un auto ciudadano con una carrocería que giraba 360º para permitir descender, a sus pasajeros, por la izquierda, la derecha, adelante o atrás del vehículo.

Varias versiones del Urbanina. Foto enviada por Claudio Pereira.

El motor y el sistema de propulsión quedaban debajo de la plataforma en la cual se montaba la carrocería. Esta giraba en redondo para permitir el ascenso y descenso de sus pasajeros en zona difíciles. El Urbanina podía montar diversos tipos de carrocerías. Alguna cerrada con techo de plexiglás, otra abierta y para el verano se podía colocar una armada con mimbre.

El proyecto del marqués Bargagli lo desarrolló en su villa italiana Poggio Adorno, del siglo XVIII, ubicada entre Empoli y Pontedera, en el norte de Italia. El Urbanina presentaba dos versiones de motores. El de combustión interna era un Innocenti de 198 centímetros cúbicos de dos tiempos refrigerado por aire que desarrollaba una potencia de 7 HP y le permitía alcanzar los 60 kilómetros por hora. El otro motor era eléctrico, marca Bosch, de 1000 W de 24 volts con un dispositivo de recarga incorporado para alimentar la batería.

Despiece del Urbanina de 1965.

Las dimensiones del Urbanina eran pequeñas para un auto. Según lo que puede averiguar algunas fuentes dan como largo 1.840 milímetros y un ancho de 1.210 milímetros. Otra fuente indica que el largo era de 1.930 milímetros y el ancho de 1.300 milímetros. Las dos medidas no distan mucho y pueden ser producto de diferentes versiones del Urbanina, que se pueden apreciar en las fotos. Era tan angosto y corto que se lo podía estacionar a 90º con respecto a la vereda. Y como su carrocería giraba se salía por cualquiera de sus cuatro lados.

La transmisión era cardánica con accionamiento sobre el eje posterior. La caja de velocidades era de tres velocidades con mando al volante. Tanque de combustible, batería, suspensiones estaban ubicados debajo del piso de la carrocería. Por lo cual ese piso era totalmente plano y albergaba dos asientos para los pasajeros del Urbanina. El peso total del moto-vehículo era de 260 kilogramos. El consumo era muy reducido: 3 litros cada 100 kilómetros recorridos.

Secuencia de giro de la carrocería del Urbanina.

El Urbanina fue presentado en los Salones de Ginebra, Suiza, París, Francia y Turín, Italia, durante el año 1965. Si bien fue un auto innovador por su concepción de carrocería giratoria no prosperó su desarrollo industrial. A mediados de la década del ’60, en Europa, se comienza a pensar en autos urbanos para poder circular con comodidad en las ciudades europeas. Varios países y marcas automovilísticas desarrollaron productos similares de autos diminutos para desenvolverse en las viejas ciudades europeas.

Vista de arriba del chasis del Urbanina.

Para terminar, el marqués Bargagli, estimaba que el Urbanina debería costar unas 300.000 liras en Italia, un valor un poco más alto que lo que costaba una motoneta de aquella época.

Vimos un pequeño auto gracias a fotos y datos de viejas revistas de los ’60 que digitalizó Julián Pérez, salvo la foto que sirvió para la Trivia de septiembre que me enviara el seguidor de Archivo de autos, Claudio Pereira.

Mauricio Uldane