domingo, 7 de octubre de 2012

Škoda 105, un auto checoslovaco


La empresa checa Škoda ofrecía a mediados de la década del ’70 un auto mediano que era el 105 en sus dos versiones S (Standard) y L (de Luxe). Auto que se exportaba a través de la empresa estatal Motokov, de quien recibí un folleto de este auto que se fabricaba en Checoslovaquia, detrás de la cortina de hierro. Hoy veremos ese auto socialista que se exportaba al mundo capitalista.

Škoda 105 de mediados de los '70.


Škoda ofrecía varios modelos de automóviles, tanto al mercado interno, como al mercado mundial. Algunos de sus modelos, en diversos años, llegaron hasta nuestras costas. En el vecino país de Uruguay ha sido una marca muy conocida. Para Argentina no lo es tanto y muchos desconocen esta marca de autos hoy checa y antes checoslovaca.

El Škoda 105 era un auto mediano con motor trasero enfriado por agua de 1.046 centímetros cúbicos, de ahí la denominación 105. Los dos modelos, S y L, eran básicamente iguales, diferenciándose entre sí por detalles de lujo o tablero distintos. Pero mecánicamente eran similares y con las mismas prestaciones.

El motor era de cuatro tiempos y cuatro cilindros en línea ubicado en la parte trasera del auto. Como ya mencioné de 1.046 centímetros cúbicos con una potencia de 46 CV DIN a 4.800 revoluciones por minuto. El diámetro de los cilindros era de 68 milímetros y la carrera de los pistones de 72 milímetros. El modelo de motor se denominaba Š 742.10.

El baúl delantero del Škoda 105. 

La caja de velocidades era de cuatro marchas y el embrague de accionamiento hidráulico. La dirección era mecánica de cremallera. Los frenos delanteros a disco y los traseros a tambor con doble circuito hidráulico. La tracción era trasera con semiejes. La suspensión delantera independiente con brazos oscilantes y la trasera con ejes oscilantes. Los neumáticos eran medida 155 x 14, pero en algunos países calzaban radiales medida 165 x 13.

Las dimensiones del Škoda 105 eran las siguientes: largo 4.160 milímetros, ancho 1.595 milímetros, alto 1.400 milímetros, distancia entre ejes 2.400 milímetros, trocha delantera 1.280 milímetros y trocha trasera 1.250 milímetros y despeje 170 milímetros. Los 105 que calzaban neumáticos 165 x 13 tenían otros anchos de trocha, delantera 1.310 milímetros y trasera 1.280 milímetros. El despeje para el rodado de 13 pulgadas era de 145 milímetros.

La velocidad máxima del 105 era de 130 kilómetros por hora con una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora de 23 segundos. El consumo en ciudad de 9,4 litros cada 100 kilómetros recorridos. En ruta a 90 kilómetros por hora era de 6,4 litros, para la misma distancia recorrida y de 8,6 litros a 120 kilómetros por hora. El radio de giro era de 11 metros. El peso vacío era de 805 kilogramos para el 105 S y de 825 kilogramos para el 105 L. El peso total admisible 1.255 kilogramos y 1.275 kilogramos respectivamente para cada modelo mencionado. La carga útil era de 400 kilogramos para ambas versiones.

Las dos versiones de tablero del Škoda 105.

El perfil del Škoda 105 engañaba a quien no supiera que el motor era trasero. En el lado derecho trasero estaba la tapa del tanque de nafta. Casi todos los autos con motor trasero, el tanque de combustible, ese encuentra en la parte delantera del auto. Pues bien en el 105 eso no era así. El tanque de combustible estaba debajo del piso y por delante del eje trasero, que era el motriz.

De esta forma el Škoda 105 parecía un auto con motor delantero, máximo si se tiene en cuenta que la parrilla frontal no parecía indicar esa posibilidad. También unas ventilaciones en la trompa, muy parecidas a las que traían los Renault 12 podían confundirnos.

Lo que era raro es la forma que abre la tapa del baúl. Como nos muestra la fotografía la tapa se vuelca hacia el lado izquierdo del auto. La apertura es de casi 90 grados lo que permitía una gran accesibilidad al baúl delantero.

Conocimos un auto checo que no es para nada popular en Argentina. Un auto que se fabricó en un país que estaba del otro lado de la cortina de hierro. Vimos el Škoda 105 un auto mediano que se exportó a varios países y todo gracias a un viejo folleto de mediados de los años ’70, que me enviara la empresa Motokov en 1980. Además gracias a Julián Pérez que lo digitalizó.

Mauricio Uldane