domingo, 22 de abril de 2012

El Renault 4 CV


Al finalizar la Segunda Guerra Mundial Louis Renault fue puesto preso por su colaboración con las fuerzas nazis, que ocuparon el territorio francés. De esta forma su empresa pasó a tener control del estado y comenzó a denominarse Régie Nationale des Usines Renault.

Publicidad aparecida en la revista Cahiers du Monde Nouveau de 1949.


A diferencia de su competidor André Citroën, Renault colaboró con el ejército alemán prestando sus fábricas para la construcción de vehículos y armamento para el desarrollo de la última parte de la Segunda Guerra Mundial. Por eso fue juzgado y sentenciado a prisión.


Al término del conflicto bélico había que remotorizar al pueblo, que había quedado golpeado por la guerra. Las naciones europeas más desarrolladas y con mejor potencial económico, aunque todos los estados habían quedado con serias dificultades financieras, buscaron la forma de sacar al mercado autos baratos y utilitarios.

Uno de esos autos de posguerra fue el Renault 4 CV de 1949. Un auto chico con motor trasero, el padre del conocido Dauphine, que aparecería a fines de la década del ’50. La publicidad nos muestra de fondo la famosa torre Eiffel, todo un símbolo de la ciudad de París.

Este auto fue uno de los tantos taxis que circularon por la Ciudad Luz. Algunas unidades del Renault 4 CV vinieron a parar a estas latitudes sureñas. Aunque nunca fue un auto popular en el mercado argentino.

Pero sí en Francia fue un auto muy popular, como serían el Topolino en Italia o el Escarabajo en Alemania. Todos esos pequeños autos volvieron a poner en marcha el mercado europeo y muchos de esos autos vinieron a América como una expansión del mercado automotriz.

Un auto chico con algunos conceptos modernos para el mercado de fines de los años ’40. Aunque conservara una línea de carrocería de preguerra, que hoy nos parece anticuada.

El agradecimiento para Julián Pérez por la digitalización de la foto que ilustra esta breve nota.

Mauricio Uldane