martes, 29 de noviembre de 2011

Los últimos retoques al Falcon

Ford Motor Argentina en 1982 decide “aggionar” el Falcon para adecuarlo al diseño automotriz imperante en esa época. El exterior del Falcon 1982 presentaba una nueva parrilla y nuevos faros traseros. Tanto la parrilla delantera como los faros traseros eran similares a la línea Taunus de aquel momento.

Los cambios más importantes de la línea Falcon ’82 estaban ocultos a la vista de los potenciales usuarios. Para empezar un nuevo tablero mucho más moderno que los anteriores, con una mayor información para el conductor. Además traía aire acondicionado integral con cuatro salidas ubicadas en el nuevo tablero, aunque era un opcional para los modelos más caros de la línea Falcon.



El volante también era nuevo muy parecido al del modelo Sierra de esa misma época. El interior ofrecía una mejor insonorización del motor y ruidos externos. Pero el mayor aislante hacía más caluroso el habitáculo por lo cual era necesario el uso del aire acondicionado.

Las perillas del tablero habían sido reemplazadas por teclas, ubicadas en el lado izquierdo del volante. Los asientos y las butacas, según el modelo elegido, habían sido rediseñados en un estilo más moderno a los modelos de años anteriores.


También traían caja automática con palanca al volante o al piso según el modelo y el tipo de asientos elegidos por los compradores. La caja automática era opcional para los modelos más lujosos de la línea ’82. En cambio la dirección asistida era estándar para el Falcon Ghia y opcional para todos los demás modelos de la línea.

Había también las opciones de cajas manuales de velocidades de 3 y 4 marchas. Los Falcon Ghia y Ghia SP tenían cajas de 4 velocidades estándar. Las relaciones del diferencial variaban de acuerdo a la caja utilizada y el modelo elegido. Por ejemplo, los modelos Ghia tenían la relación más corta para la caja de 4 velocidades: 2,87:1. El folleto que me enviaron de Ford Motor Argentina tiene todas las especificaciones técnicas de la línea Falcon y la publicación es de agosto de 1982.


Estos nuevos Falcon traían como novedad el motor de 4 cilindros y 2.299 centímetros cúbicos que también equipaba al Ford Taunus. Este venía montado en forma estándar en los Falcon Estándar, Taxi, De Lujo, Rural Estándar y Ranchero Estándar. Tengo encontradas opiniones respecto a este motor que equipaba a los Falcon. Algunos aseguran que no iba ni para atrás, ni para adelante. En cambio otros estaban contentos con su desempeño. La ventaja principal residía que funcionaba con nafta común y su consumo era bajo.

La potencia de este motor denominado I4-2.3L era de 90 CV DIN a 5.000 revoluciones por minuto y una compresión de 7,5:1. También estaban los motores conocidos como el I6-3.0L y el I6-3.6L, este con su versión SP. Las potencias de estos motores iban de los 84CV DIN a 140 CV DIN y por supuesto alimentado a nafta especial.


Una mejora notable en los motores Falcon era un nuevo sistema de enfriamiento con circuito cerrado, que usaba un radiador de flujo cruzado y ventilador de acople hidráulico. También traían encendido electrónico para los motores de 6 cilindros y sistema convencional de encendido para el motor de 4 cilindros.

La suspensión había sido mejorada con respecto a los modelos anteriores y se hacía notar. Esta mejora era una de las más destacadas por los usuarios del Falcon. Las modificaciones del Falcon 1982 fueron las últimas que sufrió la línea hasta su discontinuidad en la fabricación en 1991. Durante el periodo de 1982 a 1991 aparecieron y desaparecieron modelos pero la línea se mantuvo igual.


Los cambios de 1982 fueron un intento de Ford Motor Argentina por mantener un liderazgo en la franja de los autos medianos grandes que durante muchos años había ganado. Pero este tipo de autos tenía los días contados y el público buscaba otro tipo de vehículos. Más allá del prestigio del Falcon y su robustez comprobada a lo largo de los años.

Los tiempos cambian y el usuario pretende mejoras que antes no existían en los autos de fabricación nacional, cosa que comienza a cambiar cuando se abre la importación de automóviles a fines de los años ’70 de mano de la última dictadura que sufrió el país y los argentinos.


Pese a todo el Ford Falcon sigue siendo un valuarte en el mercado de los amantes de los fierros y todo empezó allá por 1962 cuando conocimos las primeras unidades de este auto que se ganó el corazón de mucho de nosotros.

El agradecimiento de siempre a Julián Pérez por el escaneo del folleto que ilustra esta nota.

Mauricio Uldane