Los visitantes a Autoclásica 2016
tuvieron la oportunidad de ver una cupé Ford A rara. La misma llevaba la firma
de Gordon Buehrig, el famoso diseñador de la empresa Duesenberg y luego de la
Auburn. Pero ese automóvil es una réplica artesanal realizada en Argentina.
Ford A réplica del diseñado por Gordon Buehrig en Autoclásica 2015. |
En Autoclásica 2012 se llevó el primer
premio en la categoría Artesanía Argentina. También estuvo expuesta en
Autoclásica 2015. Este año estaba ubicada en el boulevard del Hipódromo de San
Isidro junto con los americanos Vintage, que ocuparon ese sitio de privilegio
en Autoclásica.
El agregado en esta edición fueron sendos
carteles contando que era una réplica y algo de los diseños de Gordon Buehrig.
Pero conozcamos un poco de la historia del Ford A real del año 1929.
Ford A de 1929 réplica del realizado por Gordon Buehrig en Autoclásica 2015. |
Buehrig trabajaba como jefe de diseño
para la empresa Duesenberg, pero no podía comprarse uno de los automóviles que
diseñaba que rondaban los 20.000 dólares. Pero sí podía pagar 600 dólares por
un Ford A Sport Convertible Coupé que solo tenía dos plazas. Ese automóvil del
año 1929, pero que comprara en el año 1930, fue el que usó para su diseño.
La idea de Buehrig era tener un automóvil
accesible a su bolsillo pero con la calidad de armado de un Duesenberg. De
hecho usó el taller de autos de carrera de Augie Duesenberg para realizar la
transformación. A cambio para obtener el Ford A mencionado entregó en parte de
pago un Buick Roadster, automóvil de su propiedad.
La réplica del Ford A como el diseñado por Gordon Buehrig en Autoclásica 2016. |
Quiso tener algo parecido a un Duesenberg
al comprobar en carne propia las sensaciones que causaba manejar un automóvil
de esas características. Le habían prestado uno en la empresa para desplazarse a
la ciudad de Chicago. Esas impresiones recogidas lo motivaron para modificar el
Ford A.
Antes de adquirir el Ford A Sport
Convertible Coupé ya tenía pensado las modificaciones que le haría al
automóvil. Para empezar sacó la carrocería por completo. Cortó la parte trasera,
detrás de los asientos, en unos 10 centímetros (4 pulgadas). Además agregó un
tercer asiento en forma lateral, como se viaja en el subterráneo.
En Autoclásica 2016 la
réplica del Ford A de Gordon Buehrig.
|
Usó madera y aluminio para la parte
trasera y hasta alargó el capot en unos 10 centímetros (4 pulgadas). También
recortó el parabrisas hasta la altura de la bisagra superior de las puertas.
Con lo cual quedó unos 7 centímetros y medio (3 pulgadas) más bajo que un Ford A
estándar.
Los tapizados de cuero los compró a la
empresa Body Company Weyman que se estaba yendo a la quiebra. Con lo cual el
precio que pagó fue muy barato. En una serie de entrevistas que le realizara
David R. Crippen en julio de 1984, contó que pagó unos 5 dólares por ese cuero.
Las charlas con David R. Crippen tuvieron
lugar en el Grosse Pointe Woods de Michigan en Estados Unidos y contaron con el
auspicio del Edsel B. Ford Design History Center, Archives & Library
Collections, The Edison Institute. El texto completo, en inglés, de esas charlas lo pueden encontrar en este
sitio: http://www.autolife.umd.umich.edu/Design/Buehrig_interview.htm
Detalle de la firma de Gordon Buehrig en la réplica del Ford A en Autoclásica 2015. |
Gordon Buehrig falleció en el año 1990 a
los 85 años luego de pasar por varios centros de diseños de empresas
automotrices de Estados Unidos. Tal vez su obra más recordada, y admirada, es
el Auburn 810 con un diseño de carrocería de vanguardia. Y que ha tenido
ejemplares expuestos en ediciones de Autoclásica.
La réplica argentina se acerca a los
diseños originales de Buehrig. El Ford A modificado, Gordon Buehrig, lo manejó
por casi 161.000 kilómetros (100.000 millas) y luego se lo vendió a un amigo.
Trató tiempo más tarde de recuperarlo pero nunca logró dar con ese Ford A
modificado.
Se hicieron algunas réplicas en Estados
Unidos. Dos o tres según las fuentes que se busquen. Lo cierto, y como el mismo
Buehrig, dice en las charlas de julio de 1984, nunca se había hecho algo semejante.
Que se tomara un auto estándar y un diseñador lo modificara por fuera de la
empresa fabricante.
La firma de Gordon Buehrig en la réplica del Ford A en Autoclásica 2016. |
La terminación que le dio Buehrig a su
Ford A de 1929 fue similar a un Duesenberg de la época. Tanto los interiores,
tapizados y pintura de la carrocería lo asemejaban a un Duesenberg.
Tuvo varias etapas en su modificación
desde los cambios en su carrocería y capota hasta el ensanchado de los neumáticos
y las llantas. Esto último fue como un año más tarde de los primeros cambios al
Ford A original. Los neumáticos usados fueron los Goodyear balloon que estaban
en etapa de experimentación.
También usó llantas ciegas y un radiador
más parecido al usado por los Hispano-Suiza de la época y que se ajustaban a
los primeros diseños de Gordon Buehrig. Esos dibujos que perfiló antes de comprar
el Ford A del año 1929. Las fotografías fueron tomadas en sendas ediciones de
Autoclásica los días 12 de octubre de 2015 y 9 de octubre de 2016.
¿Te gustó este contenido publicado en Archivo de
Autos? Pasate por este post: https://archivodeautos.blogspot.com/2024/06/te-gusta-el-contenido-del-blog-de.html
Mauricio Uldane
Creador y editor de Archivo de autos
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Aquellos comentarios que sean anónimos, y que no tengan un nombre, o un nick, o un apodo, como firma, no serán publicados y se los considerará como spam. Se eliminarán comentarios con enlaces publicitarios de cualquier tipo. Los comentarios con insultos o políticos se eliminarán directamente.