sábado, 14 de noviembre de 2015

Cabina con ruedas, el Messerschmitt KR-200

Luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial los aliados le impusieron a Alemania ciertas sanciones, entre las cuales, estaba la prohibición de fabricar aviones. De esta forma las empresas dedicadas a la industria aeronáutica debieron reconvertirse o cerrar sus plantas. La empresa Messerschmitt decidió fabricar desde máquinas de coser, pasando por placa de hormigón armado, hasta los automóviles, o moto cabina.

Messerschmitt KR-200 de los años cincuenta.

Así nació el Messerschmitt KR-200 con un motor de motocicleta de la marca Sachs con una cilindrada de 191 centímetros cúbicos con un solo cilindro y una potencia de unos 10 a 10,5 CV a 5.250 revoluciones por minuto. Esto le permitía alcanzar los 85 kilómetros por hora.

Por sus formas y por haber salido de la misma planta donde se fabricaron los temibles caza Messerschmitt, que asolaron a las fuerzas aéreas aliadas durante el conflicto mundial, es ahí se creó la leyenda que se habían construido con cabinas de esos aviones.

Nada más alejado de la verdad. Lo cierto que el diseño era aeronaval, porque los ingenieros que lo diseñaron se dedicaban a crear aviones. Y por eso parece la cabina de un avión caza con su cúpula de plexiglás. Hasta la apertura de esa cúpula, o cockpit,  era similar a la de un avión de guerra.

También que las plazas del conductor y pasajero, o dos pasajeros traseros si eran un chico y un adulto, eran similares a la disposición de un avión Messerschmitt. El volante, más un manubrio, nos remite al timón de un avión. Pero en realidad era una moto disfrazada de auto. Si hasta solo tenía tres ruedas.

Aunque hubo una versión con un motor de mayor cilindrada y potencia que tenía cuatro ruedas, pero que en Argentina no conocimos, sí en Alemania y Estados Unidos. En Argentina por espacio de dos o tres años, a finales de la década del cincuenta se lo armó en la localidad de Lomas de Zamora en la provincia de Buenos Aires. Eso lo hizo la empresa Panambí SA, pero solo unas 200 a 300 unidades fueron las que se armaron en el país.

Conozco uno de estos modelos que vive en San Miguel, provincia de Buenos Aires, donde vivo, es habitual encontrárselo en las calles de la ciudad. Como un ratón nervioso corriendo entre el tránsito urbano. Volveremos sobre este raro automóvil que siempre digo que parece escapado de una calesita.

Gracias a la gentileza de Iván Boiero Sutter, seguidor de Archivo de autos, es que hoy pudimos apreciar esta transparencia del Messerschmitt KR-200 de los años cincuenta.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


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