sábado, 13 de junio de 2015

La Brava de Chevrolet, ahora por dentro

La empresa General Motors Argentina lanzó al mercado local la nueva versión de su camioneta en el año 1967. Desde el año 1960 fabricaba en Argentina camionetas. Primero fue la Apache que fue sufriendo cambios en su carrocería y trompa hasta llegar al modelo del año 1967 que bautizaron Brava, pero en los papeles el modelo era el C-10.

Chevrolet C-10 del año 1968.


La modernización de esta carrocería estaba en simultáneo con el modelo de Estados Unidos, claro salvando las motorizaciones que en el país siempre fueron de seis cilindros en línea. Con el motor 230, por las pulgadas cúbicas, como estándar con la opción al 250, el más potente de los fabricados en Argentina por parte de General Motors. Aunque también existió una versión diésel en las primeras camionetas Chevrolet y muchos no recuerdan.

En una vieja publicidad de la época, en colores, se podía ver la Brava normal y debajo la transparencia de su interior en un dibujo. Ese dibujo es el que hoy nos enseña cómo era esa camioneta argentina que lucía una nueva carrocería montada sobre un nuevo chasis con una amplia cabina para tres pasajeros.

Recuerdo esas primeras Brava mi asombro al ver cómo el motor de seis cilindros parecía chico dentro del inmenso vano motor. Casi que había lugar para más cosas. Era evidente que en su país de origen, Estados Unidos, las motorizaban de otra manera.

A diferencia de su rival, la Ford F-100, la Chevrolet C-10 no tenía elásticos en la suspensión trasera. Usaba unos brazos con resortes helicoidales. Otro recuerdo asalta mi cabeza. Esa suspensión trasera era resistida por varios. Decían que era débil. Lo cierto que ese tren trasero le daba otra sensación de manejo al que la conducía, parecía un auto, y uno un vehículo saltarín.

El dibujo de la transparencia de la Chevrolet C-10, más conocida como Brava, fue tomado de una vieja publicidad aparecida en la revista Análisis el 18 de diciembre de 1968.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos ya que no cuenta con financiación de ningún tipo.