domingo, 22 de febrero de 2015

Los imbatibles F.I.A.T. de 1907

El año 1907 marcó un hito en los triunfos obtenidos por la empresa F.I.A.T. (Fabbrica Italiana Automobili Torino). Logró los primeros puestos en tres de las más importantes competencias que se desarrollaron en Europa. Italia, Alemania y Francia fueron las naciones que vieron victoriosos a esos tres autos de la casa de Turín, que se construyeron especialmente para cada una de las competencias que ganaron. Hoy conoceremos la historia de esos tres autos y la del piloto Felice Nazzaro que logró esas resonantes victorias.

Felice Nazzaro, con su F.I.A.T. 20 B, atravesando la meta de la 
2ª Targa Florio el 21 de abril de 1907 en el circuito della Madonie 
a un promedio de 54,086 kilómetros por hora. Fotografía de la 
revista Automundo número 11 del 9 de junio de 1965.


Las tres competencias eran la Targa Florio que se corrió, en Italia, en el circuito della Madonie el 21 de abril de 1907. La limitación impuesta por los organizadores estaba en el diámetro de los cilindros. La segunda carrera se desarrolló en Alemania y era la Copa del Emperador que se disputó en el circuito de Taunus entre el 13 y 14 de junio. El reglamento, de esta carrera, tenía como tope una cilindrada de 8 litros y un peso mínimo del auto de 1.175 kilogramos. La tercera carrera fue el Gran Premio de Francia que se corrió en el circuito de Dieppe. En esta ocasión el límite era el consumo de los autos en carrera con 30 litros por cada 1oo kilómetros recorridos y se disputó el 2 de julio.

Ante este panorama de exigencias deportivas la empresa turinesa F.I.A.T. decide construir tres autos diferentes para competir en las tres grandes competencias que se disputarían en el año 1907. La dirección técnica de la F.I.A.T. estaba a cargo de Carlo Cavalli, abogado de profesión y apasionado por la mecánica. En realidad era un hombre de leyes contra su voluntad, su verdadera vocación era proyectar autos y fue el más prolífico que tuvo la F.I.A.T. en sus primeros veinte años de vida. Su actividad fue hasta el año 1928 y se especializó en automóviles de carrera.

El F.I.A.T. 8 B, de Nazzaro, lanzado a más de 100 kilómetros por hora 
cerca de la meta del circuito de Taunus en Alemania durante 
el desarrollo de la Copa del Emperador. Fotografía de la 
revista Automundo número 11 del 9 de junio de 1965.

Bajo su tutela se desarrollaron los tres autos que la F.I.A.T. inscribió en las competencias antes mencionadas. Los autos de carrera fueron los 20 A, 20 B y 20 C desarrollados para correr en la Targa Florio. Los 8 A, 8 B y 8 C disputaron la Copa del Emperador y los F1, F2 y F3 corrieron el Gran Premio de Francia. Todos los autos con la letra “B” estuvieron al mando del piloto italiano Felice Nazzaro, lo mismo que el F 2, que se encargó de llevarlos a los primeros puestos.

El 21 de abril, de aquel glorioso año 1907, se disputó la segunda edición de la Targa Florio en el circuito della Madonie, que era considerado como uno de los más difíciles y trabajosos de la época. Los tres F.I.A.T. 28-40 HP estaban a cargo de Vincenzo Lancia, Felice Nazzaro y Alessandro Cagno. Los pilotos más famosos de la época se habían inscripto para correr la carrera, en especial los franceses. En la largada se alinearon 46 autos y eran tres vueltas con un total de 450 kilómetros. Hasta la última vuelta la carrera estuvo reñida y en un principio se creyó que el piloto francés Duray había sido el ganador de la competencia, pero no fue así. En segundo lugar quedó Lancia y detrás Nazzaro. Pero al hacer el cómputo del tiempo, los jueces de la competencia, establecieron como ganador, por el tiempo empleado, a Felice Nazzaro, segundo quedo Vincenzo Lancia y recién en cuarto lugar quedó Duray.

La Copa del Emperador se disputó en el circuito de Taunus en Alemania. Así los días 13 y 14 de junio corrieron los 92 autos inscriptos de siete diferentes países. Alemania con mayor cantidad autos tenía 33, le seguían Francia con 21, Italia con 19, Bélgica con 10, Inglaterra con 4, suiza con 3 y Austria con 2. F.I.A.T. inscribió los autos 8 A al mando Lancia, 8 B con Nazzaro y 8 C piloteado por Wagner que dejó el equipo Darracq para sumarse a la casa turinesa.

El chasis del F.I.A.T. 8 B que Felice Nazzaro lograra llevar al primer 
puesto en la Copa del Emperador los días 13 y 14 de junio de 1907. 
Fotografía de la revista Automundo número 11 del 9 de junio de 1965.

El circuito de Taunus tenía una longitud de 118,100 kilómetros y la carrera debía disputarse durante cuatro vueltas. Pero lo estrecho de la ruta entre las ciudades de Esch y Weilburg y la gran cantidad de concursantes obligó a los organizadores a realizar dos pruebas eliminatorias de 232,200 kilómetros cada una. Los primeros veinte clasificados de cada prueba fueron aceptados para la prueba final que se corrió con las cuatro vueltas que exigía el reglamento de la Copa del Emperador.

Desde el primer día de la competencia los F.I.A.T. se manifestaron superiores al resto de los automóviles inscripto. En la primera eliminatoria llegó primero Lancia. En la segunda prueba Nazzaro llegó primero y Wagner en segundo lugar. La carrera final la ganó Nazzaro, Wagner se ubicó quinto y Lancia en sexto lugar. Una de las viejas fotografías nos muestra al F.I.A.T. 8 B lanzado a más de 100 kilómetros por hora al mando de Felice Nazzaro en plena ruta alemana.

La tercera carrera más importante del año 1907, en Europa, fue el Gran Premio de Francia, que se corrió el 2 de julio de 1907, donde la F.I.A.T presentó el trío ganador de Alemania, en el circuito de Taunus, Lancia, Nazzaro y Wagner. En esta ocasión los autos inscriptos fueron el F 1, F 2 y F 3. En la competencia se anotaron 37 automóviles que representaron a seis naciones. Francia, el país anfitrión, presentó 20 autos.

Felice Nazzaro al mando del F.I.A.T. F 2, en el Gran Premio de Francia, 
con la vuelta más rápida con 38 minutos y 16 segundos a un promedio 
de 119,981 kilómetros por hora. La carrera se disputó el 2 de julio de 1907. 
Fotografía de la revista Automundo número 11 del 9 de junio de 1965.

La distancia a recorrer eran 769,880 kilómetros lo que equivalía a diez vueltas al circuito con la restricción de los 30 litros de combustible por cada 100 kilómetros recorridos. Unos 2.000 italianos viajaron a Francia para presenciar la competencia en suelo francés. Hasta Giovanni Agnelli en persona estaba en las tribunas, junto con el directorio en pleno de la F.I.A.T.

Felice Nazzaro hizo una carrera prudente para ahorrar combustible y lograr llegar a la meta. Con el correr de las vueltas fue aumentando la velocidad de una manera cronométrica. Logró un promedio de 113 kilómetros por hora y cuando cruzó la llegada, en primer lugar, todavía tenía 12 litros y medio de combustible en el tanque de su F.I.A.T. F 2.

Pero hubo un testigo presencial dentro del equipo de mecánicos de la F.I.A.T. que, por esas cosas de la vida, vivió en Argentina. Esa persona era Silvio Bassi que fue uno de los mecánicos que armaron los tres autos F.I.A.T. que disputaron las carreras. Incluso Bassi afirma que Felice Nazzaro era un piloto excepcional y que las victorias de la F.I.A.T. fueron lo mejor de todos los logros deportivos de la casa turinesa, mientras estuvo en el mundo de las competencias de autos.

El F.I.A.T. F 1 de Vincenzo Lancia detenido en los boxes del 
Gran Premio de Francia el 2 de julio de 1907. Fotografía de la 
revista Automundo número 11 del 9 de junio de 1965.

Bassi les contó a los periodistas de la revista Automundo que “los italianos delirábamos de alegría y con nuestros gritos ahogábamos los aplausos de más de veinte mil franceses que reconocían la merecida victoria del auto italiano”, esto era al final del Gran Premio de Francia en el circuito de Dieppe. Felice Nazzaro recibió de manos del ministro Bathou la copa del triunfo, y este le dijo, “me alegré con usted el año pasado cuando llegó segundo, y hoy me congratulo de verlo ocupar el primer puesto: se lo merece”.

Para terminar de entender lo que significaron las tres victorias de la F.I.A.T. en el año 1907 veamos que dijo la revista deportiva francesa “Les Sports” en párrafo dedicado al triunfo de los autos italianos en Francia, “es inútil ocultarlo: la derrota de la industria francesa ha sido completa y el triunfo de los italianos, rotundo y brillante”. Esto salió publicado el 14 de julio de 1907.

Silvio Bassi se había acercado a la redacción de la revista Automundo en busca del número 0, de dicha publicación, donde aparecía en la tapa la fotografía del F.I.A.T. F 2 que llevara al triunfo Nazzaro en Francia. Ahí le contó a la gente de Automundo que había participado del equipo mecánico. Bassi llegó al país en el año 1922 con jefe de talleres de la marca italiana en Argentina. Su arribo al país se produjo junto con la llegada del modelo F 519 de la F.I.A.T. Bassi había ingresado a la empresa de Turín en el año 1903 como obrero y luego pasaría a ocupar el puesto de probador de automóviles. En aquellos años tuvo contacto con los grandes pilotos de la marca como Lancia, Nazzaro o Bordino.

Silvio Bassi de 84 años de edad, en el año 1965, visitando la 
editorial de la revista Automundo en busca del número cero, 
cuya imagen se ve de fondo en la pared. Fotografía de la 
revista Automundo número 11 del 9 de junio de 1965.

Conocimos tres autos de la F.I.A.T. que fueron ganadores de las tres competencias más importantes en Europa y que el piloto Felice Nazzaro llevara al triunfo. Luego Nazzaro se dedicará a la fabricación de autos, pero sin éxito pese a que sus máquinas merecieron una mejor suerte. Esa será otra historia a contar.

Las fotografías que ilustran esta nota fueron tomados de la revista Automundo número 11 del 9 de junio de 1965.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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