jueves, 25 de diciembre de 2014

Un Chevrolet del año 1918

Antes que se instalara la empresa estadounidense General Motors Corporation en Argentina los automóviles de la marca Chevrolet ya se importaban. Hoy veremos uno de esos modelos traídos al país, totalmente importados, en el año 1918.

Publicidad de la revista Caras y Caretas del mes de febrero de 1918.


Recién en el año 1925 se fundaría la empresa General Motors Argentina con su planta en la calle Garay 1 en el barrio Barracas de la ciudad de Buenos Aires. El primer automóvil que se armaría, a partir de abril del mencionado año, sería el Especial Argentino con un valor de 2.085 pesos moneda nacional. Ahora comparen el valor del Chevrolet de 1918, que siete años antes, costaba 2.850 pesos moneda nacional.

En aquellos primeros años del siglo XX, y en pleno desarrollo de la industria automotriz mundial, los precios de los autos bajaban y no subían, año tras año, sin importar las mejoras de los modelos. Porque hay que destacar que el modelo de 1918 era más viejo que el modelo argentino de 1925. Si bien desde 1916 a 1928 se usara el mismo motor para todos los modelos de la marca Chevrolet.

La fabricación en series largas hacía bajar el precio de los automóviles. La pregunta ¿es por qué ahora no sucede lo mismo? Cuando la tecnología a avanzado notablemente en el armado de los autos y se robotizó buena parte de la construcción de los mismos. En aquellos tiempos el armado era totalmente manual y con menos producción diaria que los estándares actuales. Sin mencionar el uso de partes iguales para distintos tipos de vehículos.

Pero volvamos al año 1918 cuando este modelo de Chevrolet podía transportar a cinco pasajeros dentro de una carrocería doble faetón y consumir 12 litros de nafta para recorrer 100 kilómetros. Incluso su velocidad final no era nada despreciable para la época: 80 kilómetros por hora.

El Chevrolet de 1918 ya venía equipado de fábrica con luces eléctricas, es decir que tenía sistema eléctrico instalado. Un adelanto para la década del diez. Recordemos que no todos los automóviles tenían sistema eléctrico y que durante algunos años el arranque era por manija o manivela y que sus faros eran de acetileno.

Los representantes de la marca Chevrolet, “únicos agentes” según la vieja publicidad, eran Mestre & Blatge con sus oficinas en la calle Santa Fe 1072 de la ciudad de Buenos Aires. La publicidad es una fotocopia de la revista Caras y Caretas del mes de febrero de 1918 y la tomé cuando trabajaba en la Secretaría de Cultura de la Nación hace más de 30 años. Imaginé que sería un buen documento, aunque fuera una copia. Creo que no me equivoqué, hoy podemos ver cómo eran aquellas publicidades de antaño en los primeros años del automovilismo en Argentina.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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