domingo, 6 de abril de 2014

La ropa para manejar

Hubo una época donde la industria de la moda confeccionó prendas adecuadas para viajar en los precarios automóviles de principios de los años del siglo XX. Veremos algunas de esas ropas que usaron nuestros ancestros para poder manejar sus, hoy, viejos automóviles.

Un grupo de mujeres y niños vestidos para viajar en un automóvil a principios del siglo XX. La ilustración fue tomada de la Enciclopedia Salvat del Automóvil. 

Hoy día pueden parecernos anticuados esos ropajes que se aprecian en las diferentes fotografías que ilustran esta nota histórica, pero fueron confeccionados pensando en las inclemencias que padecieron nuestros bisabuelos en sus primitivos automóviles.

En realidad el que se llevaba la peor parte era el conductor, que en muchos vehículos estaban a la intemperie. Como el caso de muchos taxímetros de los primeros años de la industria automotriz mundial.

También en los primeros autos que se fabricaron no había techo para nadie y si lo había era una simple lona que nos resguardaba algo del sol y casi nada de una fuerte lluvia con viento. Ni hablar del frío en el invierno, en especial en los países del hemisferio norte.

Por todo esto es que los modistos y las fábricas de prendas de vestir tomaron el guante para confeccionar ropa adecuada para estas inclemencias que debían soportar los valientes automovilistas y los pasajeros de los primeros automóviles. Porque no era solo un par de antiparras, en ausencia de un parabrisas, también era una gorra o un abrigo para el cuello y las piernas, que solían estar expuestas al aire cuando circulaba el auto en cuestión.

Vemos tres tipos de vestimenta para automovilista presentadas en una exposición internacional celebrada en Milán, Italia, en 1901. La ilustración fue tomada de la Enciclopedia Salvat del Automóvil.
Así podemos ver una especie de pollera, o falda, o gran delantal que era una prenda para ser usada por los hombres, que no variaba mucho de una prenda similar para las mujeres. Recordemos que en los primeros años del siglo XX todavía era de rigor el sombrero en mujeres y hombres. Había que sujetarlos de alguna forma, sino queríamos detener la marcha a cada rato.

En los años ’20 se usaron mucho las chalinas en las mujeres, una prenda que siempre está volviendo, pero en aquellos años eran largas. Ese tipo de prenda le costó la vida a la bailarina Isadora Duncan cuando su chalina se enrolló en la rueda trasera del Amilcar de su amante. Literalmente murió ahorcada en el auto descapotado.

Por esto la ropa debía ser adecuada para no producirnos un accidente en autos que todavía no tenían todas sus partes muy encerradas dentro de sus carrocerías. Recordemos que muchos años pasaron hasta que los autos abandonaran las cadenas como medio de transmitir la potencia del motor al diferencial trasero.

Las prendas confeccionadas en aquellos años no solo eran para los hombres y mujeres, sino que también las había para los niños. A principios del siglo XX la moda para los adolescentes era ciencia ficción. Esto lo vemos en la primera ilustración donde un grupo de personas se apresta a iniciar un viaje en automóvil. Ese viaje era una pequeña aventura en los inicios del automovilismo mundial.

El sastre Ström se había especializado en la confección de prendas para automovilistas. Este es un aviso publicitario aparecido en París, Francia, en 1912. La publicidad apareció en la Enciclopedia Autorama.
Guantes, gorros, antiparras, prendas largas para proteger del frío y la lluvia comenzaron a cambiar a medida que los automóviles comenzaron a cerrarse. Pero eso no ocurrirá hasta iniciada la tercera década del siglo pasado. Cuando los autos comenzaron a tener techo de chapa y vidrios no fue necesario usar vestimenta adecuada para viajar en automóvil.

Esos primeros automóviles nos recuerdan a la ropa que se sigue confeccionando para los amantes del motociclismo. También ellos viajan a la intemperie a la buena ventura del pronóstico del tiempo.

Otra prenda que usaban los chóferes de automóviles era una especie de mameluco o jardinero u overol que se ponían encima de la ropa habitual. Esto era porque esos primeros autos solían tener fallas muy frecuentes en un corto trayecto y había que ensuciarse. O tirarse debajo del vehículo para reparar o cambiar alguna pieza mecánica.

Eso lo vemos en algunas caravanas o encuentros que se realizan, tanto en el país como en el mundo, donde los ocupantes de los viejos automóviles se visten a la usanza del modelo que los transporta. Algunos llevan como prenda ese mameluco que menciono. Que era usado por los pilotos de autos de carrera en los inicios del automovilismo deportivo. Era una forma de evitar que alguna prenda normal se atorara o enganchara con alguna parte del automóvil.

Lejos estamos en este siglo XXI de aquellas viejas prendas que usaron nuestros ancestros para ir a una fiesta, por ejemplo. No solo los automóviles han cambiado, y mucho, la moda también se tuvo que adaptar a ese nuevo intruso que se dio en llamar automóvil.

Muchos seguidores de Archivo de autos conocerían estas viejas prendas de vestir a los automovilistas, por leer o por conocerlas a través de viejas fotografía de parientes o conocidos lejanos, pero otros, los más jóvenes, casi con seguridad no conocían la ropa que se necesitaba para viajar en aquellos primitivos autos que se parecían, en muchos casos, más a un carruaje sin caballos que a un automóvil moderno, para principios el siglo XX.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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