viernes, 28 de marzo de 2014

Un Chevrolet con motor trasero

El Chevrolet Corvair vio la luz en 1959, en Estados Unidos, y tal vez fue el auto que más dolores de cabeza le trajo a la General Motors Corporation. Hoy veremos una publicidad de 1966.

Publicidad publicada en la revista Esquire en febrero de 1966.


El Corvair tiene el honor de ser el primero de los autos compactos que presentó una de las automotrices “grandes” de Estados Unidos. Las otras dos, Ford y Chrysler, tardarían un poco más en presentar sus respectivos autos compactos.

Lo novedoso, para el mercado estadounidense, era el motor trasero y refrigerado por aire. Algo no habitual en ese mercado americano. Tal vez muchas innovaciones para un público conservador en materia automotriz.

Su creador, Edward Cole, terminaría como presidente de la General Motors, pero no sería rosas la vida del Chevrolet Corvair. Por un lado el libro que publicara Ralph Nader (Peligroso a cualquier velocidad, para la edición en Argentina) y por otro falencias mecánicas se convertirían en la lápida de este auto extraño para el país del norte.

En su primer año completo de ventas, 1960, alcanzó las 230.000 unidades vendidas, para 1964 la cifra se había detenido en 190.000 unidades. En 1966, año de la publicidad de este viernes, la cifra de unidades vendidas había descendido a 90.000 y en 1968 la cifra cayó a 13.000. Apenas 4.500 unidades se vendieron en 1969, último año que se lo fabricó.

Juicios mediante, que no perdió la General Motors, pero si llegó a acuerdos extrajudiciales le fueron suficiente a la empresa para descontinuar el Corvair e incluso ofrecerles a los compradores de 1969 un certificado por valor de 150 dólares para adquirir cualquier otro automóvil Chevrolet hasta finales del año 1973.

El Corvair fue considerado un auto inestable, gran consumidor de combustible a cambio de una baja potencia y escasa velocidad final. Y lo más grave de todo recalentamientos del motor que producía su incendio. Un auto que fue un severo dolor de cabeza para los directivos de la empresa más grande del mundo en aquellos años.

El Chevrolet Corvair tuvo diferentes versiones de dos y cuatro puertas, convertibles o cerrados. Hoy vemos en una vieja publicidad el modelo Corvair Monza Convertible de 1966. Noten que el tapizado hace juego con el color de la carrocería y hasta el tablero con el volante están engamados en color rojo. Algo que se repetía en la mayoría de las marcas estadounidenses de los años ’60. Eso lo vimos con las marcas, de ese origen, que fabricaban autos en Argentina.

La publicidad apareció publicada en la revista estadounidense Esquire en el mes de febrero de 1966.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos, no por una política editorial.