jueves, 6 de junio de 2013

Isard 700, la pequeña cupe

Isard Argentina SACIF fabricó en el país, bajo licencia de Glas de Alemania, el Isard Royal T 700, que en realidad era un Goggomobil en su país de origen. Una pequeña cupe que supo destacarse en los Grandes Premios de 1960. Hoy conoceremos cómo era ese diminuto auto.

La trompa del Isard Royal T 700 de 1962.
La foto apareció publicada en la revista Parabrisas 15 de febrero de 1962.


El Isard Royal T 700 fue una de las cupes más pequeñas del mercado argentino, allá por los sesenta. Un poco más grande que una micro cupe, pero mucho más chico que un auto normal. Igualmente sus prestaciones eran muy buenas para transportar hasta tres adultos, dado que el asiento trasero era de reducidas dimensiones.

El perfil del Isard Royal T 700 de 1962.
La foto apareció publicada en la revista Parabrisas 15 de febrero de 1962.

El motor del T 700 era un bilicíndrico de cuatro tiempos refrigerado por aire con turbina. La cilindrada era de 682 centímetros cúbicos con una potencia de 30 CV DIN o 33,9 HP SAE a 4.900 revoluciones por minuto. La compresión era de 7,3:1. El diámetro de los cilindros de 78 milímetros y la carrera del pistón de 72 milímetros, es decir que el motor era super cuadrado.

Pese al tamaño del Isard Royal T 700 tenía tracción trasera, algo extraño para un auto tan chico con motor delantero. La mayoría de los autos de los ’60 tenían motor trasero, al igual que la tracción. Dada la ubicación del motor, el T 700, contaba con un baúl grande para su categoría. La capacidad de carga del baúl se incrementaba porque el neumático de auxilio estaba adosado a la parte interna del capot, que abría contra el viento.

El tablero del Isard Royal T 700.
La foto apareció publicada en la revista Parabrisas 15 de febrero de 1962.

La suspensión delantera era independiente con dos brazos en forma de letra “A”. El brazo superior ubicado en forma transversal y el inferior en sentido longitudinal. Los brazos longitudinales superiores derecho e izquierdo eran diferentes. El brazo izquierdo era más agudo para dar más espacio lateral a la pedalera del T 700. También contaba con dos resortes helicoidales con dos amortiguadores hidráulicos por dentro.

La suspensión trasera era mediante eje rígido con dos ballestas semielípticas de tres hojas ubicadas en sentido longitudinal. Los elásticos estaban fijados a la carrocería en su parte delantera y en la parte trasera unidos mediante un gemelo flotante. Eso era para corregir reacciones en el frenado o la aceleración. Completaban el eje trasero dos amortiguadores hidráulicos.

El habitáculo visto en su parte trasera.
La foto apareció publicada en la revista Parabrisas 15 de febrero de 1962.

Los frenos eran hidráulicos de tambor en las cuatro ruedas. Las campanas tenían un diámetro de 230 milímetros. Las zapatas, accionadas por una sola bomba, medían 30 milímetros de ancho. Así la superficie de frenado total era de 488 centímetros cuadrados. El freno de estacionamiento era de accionamiento mecánico sobre las ruedas traseras.

La caja de velocidades era de cuatro marchas todas sincronizadas más una marcha atrás. Una particularidad del T 700 era el diagrama de las velocidades con la palanca de cambio ubicada en el piso. La primera marcha se ubicaba a la izquierda y abajo, como un auto con tres velocidades. Arriba a la izquierda la segunda marcha, la tercera marcha se ubicaba hacia la derecha y abajo. Arriba a la derecha teníamos la cuarta velocidad. Una configuración rara para una caja de cuatro velocidades. El embrague era monodisco con accionamiento mecánico accionado por un cable Bowden.

Una vista desde arriba del motor del Isard Royal T 700.
La foto apareció publicada en la revista Parabrisas 15 de febrero de 1962.

La dirección era del tipo sinfín y sector. La relación entre el sinfín y el sector era de 18:1. En el volante se encontraba la bocina que accionada mediante un botón central. La carrocería del T 700 no era autoportante ya que contaba con un bastidor de dos largueros longitudinales en forma de “U”. Que estaban soldados al piso de la carrocería por el lado abierto.

Las dimensiones del T 700 eran las siguientes: largo 3.420 milímetros (sin las defensas de los paragolpes), ancho 1.470 milímetros, alto 1.379 milímetros, distancias entre ejes 2.000 milímetros, trocha delantera 1.200 milímetros y trocha trasera 1.170 milímetros. El peso en vacío era de 640 kilogramos, con una capacidad de carga útil de 302 kilogramos. Lo que da un peso total admisible de 942 kilogramos. El tanque de nafta era de 40 litros, con 6 litros de reserva. La medida de los neumáticos era 520 x 12 y su presión de inflado de 23 libras por pulgada cuadrada.

Algunas de las características técnicas del Isard Royal T 700.
El cuadro apareció publicada en la revista Parabrisas 15 de febrero de 1962.

La velocidad máxima del T 700 era de 112 kilómetros por hora y así lo establecieron en el test de la revista Parabrisas número 24 de noviembre de 1962. La aceleración, en ese mismo test, les dio 50 segundos para llegar de 0 a 100 kilómetros por hora. El consumo en ciudad les arrojó las siguientes cifras: 14,5 kilómetros por litro, en ruta a 80 kilómetros por hora 18,9 kilómetros por litro y a alta velocidad 17 kilómetros por litro. Con lo cual con 22 o 23 litros de nafta, a 80 kilómetros por hora, era posible llegar a Mar del Plata desde Buenos Aires (más de 400 kilómetros de distancia).

Como se aprecia un auto económico que podía andar a unos 90-100 kilómetros por hora en ruta sin fatigarse, cosa que demostraría con creces en varios Grandes Premios disputados en la Argentina durante la década del ’60.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos