jueves, 6 de septiembre de 2012

Un año en Facebook

Hace un año que publiqué la página Archivo de autos en Facebook. Antes había arrancado con el blog en marzo de 2012 y buscando llegar a más personas es que armé la página de los autos viejos. Lo que nunca imaginé era la repercusión que iba a tener y el alcance que iba a lograr.

 


Más de 900 personas son seguidoras de Archivo de autos, a lo largo de su primer año de vida. Amén de sumarles las páginas que son seguidoras y un suscriptor, al momento de escribir estas líneas. Nada de todo eso era esperado por mí. Simplemente quería comunicar a más personas el rescate de los autos viejos que supimos conseguir.

Pero escapó a mi imaginación que personas de América, Europa y Asia se harían seguidores de Archivo de autos. Esto sin contar los que visitan la página en diversos idiomas. Tampoco soñaba que la franja etaria estaría entre los 25 y 35 años de edad. No era el público que pensaba que seguiría un sitio de estas características.

Durante 2012 conocí a algunos de los seguidores de Archivo de autos. Esteban de León, Alejandro Ochnio, Victor Hug Mauri y Fernando Gomez, los conocí personalmente en encuentros de autos. Incluso nos hemos hecho amigos virtuales a través de Facebook. También tengo contacto con Emiliano Passarelli, otro seguidor, al que no conozco personalmente, pero sigo en sus publicaciones, como Camión Argentino que edita junto a Esteban de León. Otros dos apasionados de los autos son Andres Pittavino y Claudio Pereira, dos amigos virtuales más de la cosecha.

Argentinos, españoles, uruguayos, colombianos, peruanos, venezolanos, griegos, brasileños son algunos de los seguidores de Archivo de autos. Todos irremediablemente apasionados por los autos. De países vecinos o naciones muy lejanas, como Tailandia. Que hablan español o griego, pero todos unidos por los autos. En un aspecto los automóviles con como la música, unen a los pueblos más allá de la barrera idiomática.

A todos estos seguidores quiero contarles, en el cumpleaños de la página, cómo es que se hace Archivo de autos. Tengo que confesarles que no tengo computadora en mi casa, tampoco tengo un escáner y menos aún una conexión a Internet. Estas líneas fueron escritas en papel borrador para luego ser volcadas a un teclado en una computadora en un cyber en San Miguel, una localidad del Gran Buenos Aires, donde vivo.

También debo decirles que la inmensa mayoría de imágenes y datos técnicos que aparecen corresponden a años de guardar viejos papeles. Esos papeles que estuvieron más de 20 años guardados en un archivo y que vieron la luz por una mudanza. Pensé que con todo ese material se podía armar un blog. Eso fue a principios de 2011 y acá estoy un año y pico después.

Ahora nada de esto podría ser posible sin la ayuda invalorable de unos amigos. Esos amigos de vez en vez me prestan su escáner para poder digitalizar algunas de las imágenes que ustedes ven a diario en Archivo de autos. Esos invalorables amigos son Ines Dzienczarski, Luis Pérez y Julián Pérez, una gran familia que ayuda en parte a que esto siga su marcha.
Algunas otras imágenes son escaneadas, con un costo, en el cyber de donde estoy tipiando estas líneas, que ustedes leerán en una gran cantidad de naciones. Es todo un esfuerzo, porque además tengo un trabajo que atender. Soy un artesano entelador que realiza artesanías enteladas, que si les interesa pueden ver en la siguiente página: http://facebook.com/entelados.

Les quise contar cómo realizo esta página para que me tengan paciencia cuando me piden tal o cual dato o vehículo. Es todo un trabajo para mí poder llevarlo a cabo. Además por mi formación académica no me gusta no dar la fuente, ni menos no realizar una pequeña investigación al respecto.

Resulta que me formé como periodista y ejercí muy poco la profesión, que fue devorada por el diseño gráfico, al que abandoné hace 15 años. Razones de mercado argentino me expulsaron del sistema laboral, pero eso es harina de otro costal.

Algo aprendí en esos tres años de carrera en el Círculo de la Prensa. Esos pocos conocimientos trato de aplicarlos en el armado de esta página y en el blog. En parte es como armar una pequeña revista digital. Por eso no se habla de una sola marca, ni de fanatismos, trato de buscar un balance de información y a veces se logra.

Otra se mete un gol de media cancha y se ve reflejado de inmediato por la cantidad de nuevos seguidores o por la cantidad de personas que hablan de Archivo de autos dentro de la red de Facebook. Pero más allá de todo lo que en un principio era mostrar al público en general viejos autos, se convirtió en dar a conocer a las nuevas generaciones los viejos autos que supimos conseguir.

En parte lo estoy logrando por algunos comentarios que me llegan, ahora que Facebook permite dejar mensajes en las páginas. Hace poco un chileno, muy joven, me dijo que se pasaba dos o tres horas leyendo el blog de Archivo de autos. Eso para mí vale todo el esfuerzo que hago.

Gracias a todos por el apoyo y por seguir leyendo Archivo de autos. Creo que no hay nada más reconfortante que saber que algo hice bien.

Mauricio Uldane