miércoles, 21 de marzo de 2012

El Falquiton


Mi tío Manuel lo compró 0 kilómetro en 1970. Siempre lo cuidó mucho. Es más, creo que se le iba la mano y el mecánico le aconsejaba que, de vez en vez, le pegase alguna acelerada en la ruta, para descarbonizar, ¿vio? No se si le hacía caso. 

El Falquiton modelo 1970 estacionado en San Marcos Sierras.

En el año ‘85, el médico le aconsejó que no manejase más, estaba grande y veía poco. Lo estacionó en su garaje y le pasaba una franelita todas las mañanas. Me llamó y me dijo que me lo vendía baratito si yo le prometía cuidarlo. Hasta hoy está conmigo, promesa bastante cumplida.

Siempre estuvo dispuesto. Pasaron algunos autos nuevos, seminuevos, él siempre estaba ahí, listo, presto para auxiliar y remolcar a alguno de los "modernos" que tosían o no arrancaban.

Nunca, pero nunca, nos dejó "de a pie". Siempre había alguna manera de solucionar los inconvenientes que pudieran presentarse. Siempre. La famosa tenaza y el rollito de alambre.

Cuando nos vinimos a San Marcos Sierras, Chiesa, mecánico de cabecera en la calle del café La Humedad del ladrón de Cacho, decidió ponerle servofreno, porque, ¿vio? usté se va a vivir a un lugar que, ¿vio? hay mucha subida y bajada...

También le pusimos gas. Dice mi hermano Ignacio, el gas es para las cocinas... hacelo andar bastante a nafta. Es así. El gas se usa en la ruta, ahí si vale la pena economizar. Arranca y para a nafta el tipito.

En el ‘92, un señorcito de la calle Griveo, le hizo pintura bicapa. Faaa... Duró hasta ahora, recién aparecen esas arañitas en la pintura, indicio de que ya está, ya es tiempo de repintar.

Sigue ahí. Ahora lo atiende Marcelo, en Cruz del Eje, a veinte kilómetros de mi casa. Sigue ahí, presto para lo que fuere menester. No se vende. Solo se presta a los amigos. La única condición es que lo quieran. Digo, para que el tío no se me ofenda.

Quique Pesoa


Nota del editor: Nuevamente le cedo la palabra y la firma a Quique Pesoa, para contar la historia de su Falquiton. Desde 2004 se encuentra instalado en San Marcos Sierras en la provincia de Córdoba, donde atiende la Hostería La Merced, junto a su esposa Leda.