lunes, 10 de febrero de 2020

Grosspal exportados a Bolivia

La empresa cordobesa Elio Agustín Grosso S.A. firmó, el 19 de julio de 1985, un contrato con la Empresa Nacional Automotriz (Enauto) de Bolivia para el envío de 1.000 unidades de vehículos Grosspal. Dicha exportación era de camiones y de minibuses.


El acuerdo comercial había quedado establecido por el Decreto Supremo 20.993 de la República de Bolivia. En una primera etapa se enviarían 1.000 unidades de chasis para camiones de hasta 3.500 kilogramos y chasis para minibús. Justamente este segundo vehículo fue diseñado especialmente para el mercado boliviano y luego recién se comercializaría en Argentina.

“No adaptamos uno de camión. Construimos un auténtico chasis para esas necesidades, con capacidad para 24 personas, que presentaremos al público antes de fin de año. Nuestro objetivo es el mercado latinoamericano, por ello es que lo exportamos a Bolivia antes de lanzarlo en nuestro país. Con los camiones estamos encarando ventas a grandes empresas. Acabamos  de concretar una operación con Sancor por 120 vehículos, con provisión mensual, para el recambio de sus unidades de reparto urbano”, contaba Ricardo Massetti, Gerente de Ventas de la empresa Elio Agustín Grosso, a la revista Su Auto en agosto de 1985.

La reunión de prensa, para dar a conocer sobre la exportación de camiones y minibús a Bolivia, también, estuvo presente el ingeniero Jorge Latorre, Gerente de Comercio Exterior de la empresa radicada en Las Varillas, provincia de Córdoba. Latorre dijo lo siguiente: “Debemos entregar mil vehículos en el lapso de dos años, a razón de cuarenta mensuales. Comenzaremos enviando grandes conjuntos desarmados y, posteriormente, al cabo de esos dos años, el ensamble en Bolivia será mayor, hasta integrar un 10% con elementos producidos por proveedores locales. Los resultados obtenidos con las unidades probadas, durante más de seis meses en Bolivia, fueron satisfactorios. Si nuestros vehículos funcionan bien allí, uno de los países más difíciles de Latinoamérica por sus características socio-económicas y topográficas, tenemos buenas probabilidades de lograr nuevos mercados en otros países limítrofes. La etapa inmediata, incluye el envío de chasis para camiones de hasta 3,5 toneladas con motor naftero, tentativamente Torino 7 bancadas, fabricado por Renault Argentina, y chasis para minibús. El motor es naftero por ser en Bolivia el gasoil importado y precio más elevado que la nafta. Para el mediano y largo plazo, se prevé también la comercialización de camiones de otras capacidades de carga”.


También habló Norberto Baldassa, que era adscripto a la Gerencia General de la empresa: “el gobernador de Córdoba, doctor Eduardo Angeloz, se mostró entusiasmado por los resultados obtenidos, ofreciéndonos el total apoyo de la provincia, tanto en lo financiero, como a través de las áreas específicas de gobierno para cumplimentar el contrato, cuyo monto asciende a los 13 millones de dólares. También es destacable la colaboración que recibe nuestra empresa, desde sus comienzos, del Banco Social y del Banco de la Provincia de Córdoba”.

El contrato que tendría una duración de 2 años, y renovación automática sin límite de tiempo, se formalizó dentro del mercado de la ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración). El armado en Bolivia se haría mediante los sistemas CKD (Completly Knock Down, kit completo para armar) y SKD (Semi Knocked Down, kit semi completo para armar). La empresa Enauto era la única autorizada, en Bolivia, a ensamblar vehículos. En agosto de 1985 lo hacía con camiones de la marca francesa Renault y de la estadounidense Ford.

La elección de la marca Grosspal se hizo entre empresas automotrices de prestigio mundial, y originarias de Estados Unidos. La integración se haría con autopartistas bolivianos y componentes enviados desde Argentina. Para agosto de 1985 la empresa Elio Agustín Grosso tenía un plantel de 250 personas trabajando en una planta fabril de 8.000 metros cuadrados.


La capacidad productiva era de 150 unidades mensuales en un solo turno. En ese momento se producían 70 unidades al mes. En la misma reunión de prensa se presentó un nuevo modelo de camión Grosspal: el G-660 que estaba equipado con un motor diésel Perkins de 6 cilindros en línea con una potencia de 102 HP y caja de cinco velocidades.

El nuevo modelo se sumaba a las versiones ya existentes entre los camiones Grosspal. El minibús B-35 se lo presentaría más tarde en el mercado argentino. Se lo ofrecería con dos motores: Deutz de 4 cilindros y 90 CV y el mismo motor Perkins que usaba el G-660.

Las fotografías, como los dichos del personal de Elio Agustín Grosso, fueron tomados de la revista Su Auto número 62 del mes de agosto de 1985. En esa publicación se dio a conocer la exportación de los vehículos Grosspal a Bolivia y el lanzamiento del Grosspal G-660.

Para los lectores interesados en conocer más detalle de la línea de camiones, y minibús, de la marca cordobesa Grosspal les dejo esta nota del archivo del blog de Archivo de autos del año 2012: https://archivodeautos.blogspot.com/2012/01/un-camion-cordobes.html

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