lunes, 31 de octubre de 2016

Nic, un spider argentino

Hace poco tiempo apareció un Nic en un campo de Argentina en total estado de abandono y si saber muy bien qué automóvil era. A diferencia del que conoceremos en la nota pintado de color rojo. Hasta ahora no sabemos si es el único que se fabricó o existieron más unidades producidas. Conozcamos un poco de la historia de este spider diseñado y producido en el país.

Nic del año 1966 diseñado por Juan Nicolás Casanovas y Mario H. Mariño.


El proyecto de este spider de carrocería de PRFV (Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio) corrió por cuenta de la empresa Cartrini SA que se dedicaba a producir tapizados para la industria automotriz argentina. Los autores del Nic fueron Juan Nicolás Casanovas, arquitecto, director y propietario de la empresa mencionada, y Mario H. Mariño, diseñador industrial.

El desarrollo comenzó en el año 1963 y se paralizó al año siguiente por cuestiones económicas. Se reanudó en 1965 hasta finalizar el spider en el año 1966. La plataforma elegida para el prototipo fue el Valiant IV que se usaría como chasis para montar la carrocería de plástico.

El Nic el spider diseñado en Argentina en el año 1966. 

El motor y la caja de velocidades eran del Valiant IV GT. Los faros traseros eran del Valiant III. Pero la plataforma, o chasis, del Valiant IV tenía reformas. Para empezar la carrocería estaba unida por 16 puntos elásticos que evitaban las torsiones del chasis.

Por otro lado se acortó el chasis a un largo de 4.150 milímetros contra los 5.040 milímetros del Valiant de calle. También se modificó la distancia entre ejes, 2.390 milímetros contra 2.800 milímetros y el ancho era de 1.622 milímetros contra 1.773 milímetros. En cambio las trochas delantera y trasera se mantenían igual al auto de calle: 1.420 y 1.410 milímetros respectivamente.

Otro cambio en la mecánica fue dotar a la caja de dirección de una relación de 16:1 para hacerla más directa. El peso del Nic, en vacío, era de 850 kilogramos lo que significaba unos 500 kilogramos menos que el Valiant IV de calle.

Nic de dos plazas visto de perfil. 

El motor era el conocido Slant Six de 6 cilindros en línea de 3.687 centímetros cúbicos con una potencia de 180 HP SAE a 4.800 revoluciones por minuto. En un principio se pensó colocar el motor en posición trasera. Pero los cambios a la mecánica eran muy grandes para realizarlos. La diferencia con el automóvil de calle era un radiador de agua especial por la forma de la trompa.

Con todos los elementos necesarios para el armado del Nic se realizó un molde de yeso. Al cual se le dio la forma que luego se plasmaría en la carrocería de plástico. En el ínterin del desarrollo pasó por Argentina, Misha Black, que era el director del Royal College of Art de Gran Bretaña.

Vino al país a dictar un seminario en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y lo invitaron a que viera la maqueta del Nic. Los autores del proyecto recibieron palabras de elogios de Black y eso fue suficiente para seguir adelante con el proyecto del spider.

Vista de ¾ de perfil trasero derecho del Nic. 

El paragolpes delantero y trasero del Nic estaban integrados a la carrocería de plástico y unidos al chasis del Valiant IV. La trompa se modificó del diseño inicial para darle más modernidad al conjunto. Eso se plasmó luego del parate del año 1964.

Cuando ya tenían el prototipo en escala 1:1 hubo que darle un nombre y no se quiso caer en las siglas. Así que casi en forma natural se lo bautizó, al menos temporariamente, como Nic por ser apócope de Nicolás, el segundo nombre de Casanovas.

Una vez construido el modelo se lo probó por espacio de 6.000 kilómetros. Al parecer pasó las pruebas en especial el reparto de los pesos, la tenida y la maniobrabilidad. La velocidad máxima alcanzada, con neumáticos normales, era de 160 kilómetros por hora. Casi la misma del auto de calle.

El interior del Nic con sus dos butacas.

En cambio con neumáticos especiales para alta velocidad alcanzaba los 208 kilómetros por hora. Una velocidad más acorde con lo liviano del spider, por su carrocería de plástico, y por la potencia del motor del Valiant IV GT.

El tablero era muy completo con relojes circulares con velocímetro, tacómetro, indicadores de presión de aceite, nivel de combustible, indicador de temperatura y amperímetro. Todo tapizado en tela vinílica y acolchado para resistir la intemperie. En el piso las alfombras eran de color rojo y los tapizados de las puertas de vinilo, lo mismo que el tablero. Además había aplicaciones de madera.

Las dos butacas, que eran las únicas plazas del Nic, tenían un tapizado con franjas horizontales en su parte central. Además de contar con un apoyo lumbar y la parte delantera tenía un sostén móvil para los muslos. Estos soportes estaban separados de las butacas.

El tablero del Nic con todo su instrumental. 

Los faros delanteros estaban colocados en la línea de los guardabarros delanteros y fueron diseñados para ser carenados en un futuro. La cola era del tipo trunca que estaba de moda en aquellos años de la década del sesenta. Los cuatro faros circulares eran del Valiant III de calle. El paragolpes trasero tenía una muesca para llevar la patente.

Un dato interesante de conocer era que en 5 días se podía construir una réplica del Nic y era la intención producirlo como un fuera de serie. La duda que queda en el aire es si hubo una unidad más que el prototipo presentado en Argentina y luego en Punta del Este, en Uruguay.

Eso fue en la Exposición Bienal Internacional de Diseño y Artes Aplicadas que abrió sus puertas el 15 de enero hasta el 15 de febrero de 1967. Al Nic le otorgaron el Gran Premio de la muestra. Había llegado a Punta del Este por invitación del ente organizador.

Mario H. Mariños y Juan Nicolás Casanovas con el Nic.

Era la primera vez que un automóvil diseñado en Argentina recibía la invitación a participar de la muestra bienal. Encima se llevó el Gran Premio. Fue la segunda vez que la muestra de diseño otorgaba un premio a un automóvil, el primero había sido un Simca Abarth 1000 en Italia. A raíz de esto se invitó a los diseñadores a participar del Salón de Barcelona en España.

Pero ya no tengo forma de seguirle el derrotero al Nic. Hasta que hace tan solo unos días que reapareció tirado en un galpón en un campo de Argentina. Propiedad que estaba a un punto de ser rematada con todo lo que estaba dentro. De ahí rescataron ese Nic pintado de color rojo. Queda flotando la pregunta: ¿será el que se ganó el Gran Premio en Punta del Este?

Las fotografías que ilustran esta nota fueron tomadas de la revista Automundo número 88 del 10 de enero de 1967 y del número 91 del 31 de enero del mismo año (primera y última fotografía). En este segundo número se daba cuenta del galardón en Uruguay.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

Archivo de autos tiene Internet propia financiada por sus seguidores y por publicidad en este blog.