martes, 23 de agosto de 2016

La Kombi de Volkswagen de Brasil

El 23 de marzo de 1953 se crea Volkswagen do Brasil con el fin de producir el Volkswagen KdF o Escarabajo, o Fusca como lo llaman en el país vecino. A partir del año 1957 se comienza a producir en la planta de San Pablo el Volkswagen Kombi. Este modelo había sido lanzado en Alemania en el año 1950.

Volkswagen Kombi de 1964 fabricada por Volkswagen do Brasil
y testeada por la revista Quatro Rodas.


Veremos algunas de sus características técnicas y los resultados de un road test que le hiciera la revista brasileña Quatro Rodas y que la revista argentina Parabrisas tenía los derechos para reproducir. Mientras en Argentina la empresa IKA (Industrias Kaiser Argentina SA) lanzaba la Estanciera, que era la versión local de la Willys Station Wagon, en Brasil se comenzaba a comercializar el Volkswagen Kombi.

Mecánicamente hablando era similar al Escarabajo, que también se fabricaba en la planta de San Pablo. El motor era el conocido bóxer de cuatro cilindros enfriados por aire mediante una turbina. La cilindrada era de 1.192 centímetros cúbicos con una potencia de 36 HP SAE a 3.700 revoluciones por minuto.

Perfil de la Volkswagen Kombi de 1964.

La relación de compresión era de 6,6:1 y el diámetro de los cilindros de 77 milímetros y la carrera de los pistones de 64 milímetros. Las válvulas eran a la cabeza accionadas por botadores y varillas con balancines.

La caja de velocidades era de cuatro marchas sincronizadas hacia adelante y marcha atrás. La palanca de cambios estaba ubicada en el piso. Las relaciones de las distintas velocidades eran las siguientes: primera, 3,80:1; segunda, 2,06:1; tercera, 1,32:1; cuarta, 0,89:1 y marcha atrás, 3,88:1. La relación del diferencial era de 4,125:1 más desmultiplicador  con una relación de 1,39:1.

Vista del tablero de la Volkswagen Kombi de 1964.

La suspensión era independiente en las cuatro ruedas mediante el uso de barras de torsión. Suspensión similar a la que ofrecía el Escarabajo. Los periodistas de la revista Quatro Rodas lograron un diámetro de giro de 11,73 metros hacia la derecha y de 11,25 metros para la izquierda. Eran razonables por el tamaño de la Kombi que tenía un largo algo mayor que el Escarabajo.

Algunos de los resultados del road test publicado en la revista Parabrisas eran que la velocidad máxima promedio era de 98 kilómetros por hora en ambos sentidos. Según la fábrica la velocidad máxima era de 90 kilómetros por hora. En las pruebas de Quatro Rodas alcanzaron los 22 kilómetros por hora en primera; los 40 en segunda; los 60 en tercera y los 98 en cuarta.

Ubicación de la rueda de auxilio de la Volkswagen Kombi de 1964.

Aunque el manual de usuario recomendaba las siguientes velocidades para las diferentes marchas: primera, 16 kilómetros por hora; segunda, 32 kilómetros por hora; tercera, 52 kilómetros por hora y cuarta, 90 kilómetros por hora. La aceleración de 0 a 60 kilómetros por hora era de 18 segundos con 8 décimos y para alcanzar los 80 kilómetros por hora se necesitaban de 27 segundos y 8 décimos. Este valor se obtuvo con una carga de 200 kilogramos.

El consumo de combustible era de 13 kilómetros por litro a 50 kilómetros por hora y bajaba a 12 kilómetros por litro a 60 kilómetros por hora. A medida que se aumentaba la velocidad se notaba un incremento en el consumo de combustible. A 80 kilómetros por hora se obtenían 9,9 kilómetros por litro y a 90 kilómetros por hora solo 8,5 kilómetros por litro de nafta. Según los periodistas brasileños era por el área frontal tan cuadrada.

Los asientos traseros se podían remover al aflojar unas
mariposas en la Volkswagen Kombi de 1964. 

Los frenos fueron eficaces a la hora de probarlos. Pero había una tendencia a ponerse de lado que se podía corregir con la dirección. Las distancias de frenado de la Volkswagen Kombi del año 1964 eran las siguientes: de 40 kilómetros por hora a 0, 11,30 metros; de 60 kilómetros por hora a 0, 22,70 metros y de 80 kilómetros por hora a 0, 42,80 metros. Gracias al gran despeje podía circular por caminos complicados. No había que realizar virajes comprometidos de lo contrario una rueda se despegaba del suelo esto producido por un centro de gravedad alto.

La terminación general de la Kombi producida por Volkswagen do Brasil no era la mejor de todas. Había fallas en las ventanillas corredizas, en las uniones de los paneles de chapa, en el tapizado y las perillas era débiles. En compensación era un buen vehículo utilitario que podía transportar hasta nueve pasajeros, con su equipaje, o 810 kilogramos de carga.

Aunque al someter a grandes cargas a la Kombi la suspensión delantera se endurecía y había que recurrir a la primera velocidad muchas veces. Aguantaba largos períodos de marcha sin desfallecer. Lo único que había que soportar era el zumbido de la turbina dentro de la Volkswagen Kombi. Esto se notaba entre la versión estándar y la de lujo. Esta última tenía mejor aislación del motor trasero.

El barrido de los limpiaparabrisas de la Volkswagen Kombi de 1964.

La Kombi de lujo venía pintada en dos tonos de pintura como la que muestran las fotografías y que ilustran esta nota. Esas imágenes fueron tomadas de la revista Parabrisas número 47 de octubre de 1964. Donde se publicó el road test que realizara la revista brasileña Quatro Rodas.

El tablero era escueto solo contaba con un velocímetro con odómetro total y testigos luminosos para carga de la dínamo, presión de aceite, luz alta y luz de giro. El otro reloj era el indicador de nivel de combustible. El limpiaparabrisas tenía un barrido de 60 pasadas por minuto y según los periodistas brasileños se podía mejorar con un motor eléctrico más potente.

La rueda de auxilio estaba ubicada detrás del respaldo del asiento delantero, que era enterizo. Hay una fotografía que muestra claramente la ubicación del neumático de repuesto. También hay un dibujo que nos compara las dimensiones de los Volkswagen Escarabajo con la Kombi. Siendo que ambos, por esa época, tenían el mismo motor bóxer.

Comparación entre la Volkswagen Kombi y el Escarabajo.

La visibilidad hacia adelante era muy buena por carecer de trompa. Lo mismo hacia atrás, porque este modelo tenía una luneta mucho más grande que las versiones anteriores. Además hay que tener en cuenta la gran visión lateral por ser totalmente vidriada.

Una ventaja era que los asientos traseros se podían remover fácilmente y usarlo fuera de la Kombi. En ciudad se demostraba liviana en el tránsito urbano. En cambio en ruta abierta era influenciada por los vientos laterales. Como pasa a cualquier vehículo utilitario con tanta superficie en sus flancos.

Las conclusiones de los periodistas de Quatro Rodas era que la Volkswagen Kombi se adaptaba a las necesidades de un propietario de un utilitario. Incluso pensaban que serviría para casi todos los sectores del mercado brasileño. Lo cuestionado era la calidad de las terminaciones, la poca potencia del motor, una mejor estabilidad y más lujo en cuanto a comodidades para el conductor.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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