sábado, 25 de abril de 2015

BRM P-261 o P-61 Mark II de 1964 o como la Reina llegó a la Formula 1

La marca BRM o British Racing Motors fue fundada por Raymond Mays en 1945 para llevar los colores británicos a la cúspide de la Fórmula 1, aunque esto se cumplió con éxitos alternativos, su mayor logro fue unirse al selecto grupo de constructores junto a Ferrari, Alfa Romeo y Mercedes que hacían por entero sus vehículo (motor, chasis, transmisiones… en una palabra todo).

BRM P-261 o P-61 Mark II de 1964.


Como dijimos fue fundada por Mays junto a Peter Ver-Than con sólo 25.000 libras esterlinas, muy poco dinero para tan grande sueño, permaneció durante muchos años por sus resultados en el anonimato automovilístico, cuenta la historia que en la primer carrera de la marca, el Gran Premio de Gran Bretaña de 1951, ante el abandono de Raymond Sommer su piloto por problemas en el asiento de su máquina, los espectadores terminaron tirándole monedas algo inédito para las carreras de autos y más para la Fórmula 1.

Para 1953 fue adquirida por Sir Alfred Owen, presidente de la compañía Rubbery-Owen & Co, empresa dedicada a la construcción de piezas para aviones durante la segunda guerra, arados para Ferguson, tractores, autopartes y componentes estructurales de acero para la industria de la construcción, Owen le dio un nuevo empuje a la marca, la decisión fue significativa y orientada al desarrollo futuro, sin embargo el éxito llego recién en 1959 en el Gran Premio de Holanda en Zandvoort con Joakim Bonnier al volante.

Pero a pesar de este éxito, los aires de cambio llegaban a BRM, Tony Rudd fue nombrado Jefe del Departamento Técnico con la misión de poner en marcha un serio programa para la nueva Fórmula 1 de 1,5 litros, tras 2 años 1960 y 1961 de pocos resultados y muchos abandonos en las carreras del campeonato y podios en carreras fuera del mismo, 1962 sería el año del despegue, BRM logra la doble corona, el campeonato de pilotos y el de constructores con Graham Hill al volante, se dice que el salto de “calidad” de la marca en ese año se debía fundamentalmente a algunas libras que la Reina Isabel II le cedió a Owen como parte de su amistad y por los servicios prestados durante la Segunda Guerra y para llevar el honor y buen nombre del “imperio” a lo más alto del automovilismo.

En ese año Colin Chapman y su Lotus 25 había iniciado el cambio en el diseño de los autos para la Fórmula 1, el suyo fue el primero con chasis monocasco de la categoría y a partir de allí los demás constructores copiaron su forma y su estilo, en 1963 BRM con su prototipo P-61, el pionero de los chasis monocascos construidos por la marca, sería la base de muchos elementos del futuro auto para 1964 el cual vamos a tratar de describir.

Como dijimos el P-261 o P-61 Mark II diseñado por Tony Rudd basa su diseño en el P-61, sin llegar a ser un auto totalmente nuevo, era revolucionario, su mentor explotó la nueva tecnología en el diseño al máximo, algo diferente al Lotus, no era un bastidor con la parte superior abierta en donde se sentaba el conductor, sino más bien era un chasis tubular delgado de “duraluminio” en el que se cortó un agujero para que el piloto tenga acceso.

Para substituir lo que llamaremos subchasis, el P-261 tenía unos pontones extendidos detrás del asiento del piloto en donde se montaba el motor. En dichos pontones se colocaron células de goma para el combustible, esto trajo aparejado problemas con el motor en un principio, ya que al no estar listo el V8 para el cual fue diseñado, se utilizó un motor con las salidas de escape tan bajas que debían pasar por los pontones por lo que fueron cortados.

El motor central se presentó en el Gran Premio de Italia de 1964 en los chasis 2616 para Graham Hill y en el 2617 para Richie Gunther, a diferencia del otro motor este tenía los colectores de entrada y escape por la parte superior, los escapes con la configuración de 4 a 1 por el centro y las trompetas de admisión a cada lado del motor. Lo más notable del diseño del P-261 fue el carenado del motor con un panel curvado extraíble, algo inusual para la época, la caja de cambios y el diferencial se taparon con una cubierta circular en la parte posterior con los escapes saliendo por el centro, esta forma de “barril” hacia del auto un diseño único, esbelto y diferente al resto.

Tenía suspensión independiente en las 4 ruedas, con brazos oscilantes y transversales inferiores, resortes y amortiguadores verticales internos dentro de la piel del auto y barra de estabilizadora adelante, dando como resultado un perfil limpio y aerodinámico alrededor de la nariz del monoposto. La suspensión trasera era de brazos oscilantes inferiores invertidos, resorte y amortiguador externos (fuera del carenado o “barril”) y barra estabilizadora. Los frenos eran a disco y autoventilados adelante, dirección a piñón y cremallera y calzaba neumáticos Dunlop.

El motor fue diseñado por Aubrey Woods experto en motores de la época, se basó en el P-57 con el que Graham Hill consiguió el título de 1962, si bien en un primer momento tenía 4 válvulas por cilindro, se abandonó esta versión por el de 2 válvulas, con 4 árboles de levas e inyección de combustible Lucas Fuel Inyección y tracción trasera con una caja BRM P-62 de 5 velocidades y marcha atrás. Su combustible/lubricante era Shell, naturalmente aspirado, su motor tenía una configuración de montaje media longitudinal en el chasis, siendo un V8 a 90 grados, con 1.498 centímetros cúbicos, con 205 a 210 “burros” de potencia estando a la par del “Dino”  V6 de Ferrari y del Coventry Climax V8 que era utilizado por los otros equipos “garajistas” británicos.

Su peso en orden de marcha era de 466 kilogramos dentro de los límites impuestos por el reglamento en esos años, se construyeron 6 autos del BRM P-261 y como dato anecdótico, notable y muy raro para un auto de carrera, aún se conservan los 6 entre dueños particulares y museos. Con esta herramienta, Hill vuelve a luchar por el título que en 1963 pierden de la mano de Jim Clark y Lotus, llegando hasta la última carrera como el principal candidato al cetro, habiendo ganado en los grandes premios de Mónaco  y Estados Unidos tenía 5 puntos de ventaja por sobre John Surtees.

El Gran Premio de México cerraba el campeonato, Hill como máximo candidato nunca imagino el desenlace en ese Gran Premio, Lorenzo Bandini, compañero de Surtees en el equipo Ferrari, sacó de la pista a Hill y permitió a Surtees adelantarle y con el segundo puesto se aseguró el título mundial. Si todos los puntos se hubiesen sumado BRM y Hill habrían sido campeones, pero el reglamento de esa época solo contemplaba los 6 mejores resultados de los 10 posibles. BRM siguió con su derrotero dentro de la Formula 1 hasta 1977, en donde desapareció como equipo… para esos días de pena y poca gloria la marca había sido bautizada como British Racing Misery… pero esa es otra historia.

El dibujo Bruno Betti salió publicado en la Enciclopedia Salvat del Automóvil del año 1974 y editada en España.

Juan Carlos Garcia
Colaborador de Archivo de autos


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