martes, 24 de diciembre de 2013

Grumett, mitad uruguayo, mitad brasileño

Una marca uruguaya que en Argentina conocimos a través de una pick-up. Que se importó a principios de la década del ’80. Una camioneta con carrocería de plástico y con motor brasileño.

Publicidad que apareció en la revista Su Auto número 17 de mayo de 1981. 

La empresa Espósito SA encaró la fabricación de automóviles con carrocería de PRFV (Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio) en 1969 y las primeras unidades estuvieron en el mercado uruguayo en 1970. Más tarde vendrían las exportaciones a Honduras, Guatemala y Ecuador.

La sociedad con la empresa Autopiezas SA posibilitó la fabricación de las carrocerías de los Grumett en la localidad Nueva Helvecia en Uruguay. Así con carrocería de plástico y un chasis monoblock, de una sola pieza, y con nervaduras estaba construido con acero tubular. Hasta acá la parte uruguaya.

La parte brasileña la constituía el motor del Chevette que se importaba de la General Motors do Brasil SA. Dicho motor tenía una cilindrada de 1.398 centímetros cúbicos con una potencia de 71 HP SAE a 5.800 revoluciones por minuto o 63 CV DIN a 5.600 revoluciones por minuto. La compresión era del orden de 8,5:1. Este motor era de cuatro cilindros en línea con árbol de levas en la culata, sistema de admisión y escape tipo “Cross Flow” y con 5 bancadas.

La pick-up Grumett SL tenía una caja de carga con las siguientes dimensiones: largo de 1.700 milímetros, ancho de 1.400 milímetros y alto de 400 milímetros.

La empresa Espósito SA decidió exportar a Argentina la camioneta Grumett por dos motivos principales. El primero que al ser un vehículo utilitario la carga impositiva era por el kilaje y no por cilindrada del automóvil importado. El otro motivo era que los concesionarios argentinos se quedaban con una ganancia del 30%, mientras que los concesionarios uruguayos el valor rondaba el 10%.

Al tener una menor tasa aduanera se podía pagar un 25% de ganancia a los concesionarios y llegar al público a un precio de 12.500 dólares en 1981. Lo que equivalía a un vehículo de 500 centímetros cúbicos de cilindrada.

Espósito SA estaba colocando unas 20 camionetas mensuales en el mercado argentino para principios del año 1981 y les habían prometido dos concesionarios de la red General Motors en la Argentina. Uno en el Gran Buenos Aires y el otro en la provincia de Entre Ríos. La realidad, para enero de 1981, era que tenía solo el concesionario Chesab SACIFI y M de la Avenida Juan B. Justo 5946 de la ciudad de Buenos Aires vendía la camioneta Grumett.

Desconozco, a ciencia cierta, la cantidad de camionetas Grumett que entraron en Argentina. Pero imagino que no les habrá ido muy bien porque en esa época entraron, en forma masiva, camionetas de origen japonés que coparon el mercado local en poco tiempo. Y una marca uruguaya desconocida del otro lado del río no era una gran competencia. Son los prejuicios que solemos tener.

La línea Grumett se integraba de dos vehículos más: una cupé y una rural. Grumett Sport era la cupé y Grumett 250 M era la rural. Ya volveremos sobre estos automóviles uruguayos en otra nota.

Volviendo a la Grumett Pick-Up SL, tal su denominación oficial, como ya escribí, el motor era del Chevette brasileño y venía con una caja de velocidades de cuatro marchas hacia delante y retroceso. La dirección era de piñón y cremallera.

Los frenos delanteros a disco y los traseros a tambor autorregulables con doble circuito hidráulico. La suspensión delantera era independiente con dos pares de brazos de control, resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos con barra estabilizadora.

La suspensión trasera con dos brazos longitudinales de control, resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y estabilizadora lateral. El tablero de instrumentos era completo con volante deportivo y radio AM/FM con pasacasete. Venía con butacas individuales con apoya cabezas integrados. Además calzaba neumáticos radiales y llantas deportivas.

Por lo que pude averiguar en unas viejas revistas Su Auto, que reencontré luego de una búsqueda en cajas estibadas, es que había dos versiones de la Grumett Pick-Up. Una, tal vez, la estándar, que es la que aparece en la publicidad uruguaya que nos ilustra esta nota y la otra versión de lujo con llantas deportivas y una moldura de goma en el lateral de la carrocería. Además esta última versión venía con espejo retrovisor en la puerta derecha.

En la búsqueda, de las revistas, me ayudaron mi madre y mi sobrino de tan solo 4 años y medio. Un domingo caluroso fue el marco de la búsqueda. Tarea que se presentaba ardua, pero que las circunstancias acortaron la búsqueda. Al dar con la primera caja rotulada “Su Auto” me topé con la información que necesitaba para satisfacer el pedido de Christian del Manya, seguidor uruguayo de Archivo de autos.

Al abrir la caja la primera revista que saltó ante mis ojos era la que contenía la nota sobre la línea Grumett en Uruguay. A esta altura de mi vida no creo en las casualidades. No por nada esta revista estaba arriba de la pila que se encontraba en la caja. Era su lugar para que ahora la difunda en Archivo de autos.

La publicidad apareció en la revista Su Auto número 17 de mayo de 1981, en la sección dedicada a Uruguay, que tenía la revista argentina.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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